Prólogo
(Recordatorios: los diálogos en cursiva son para
pensamientos, los que están en negritas son para personajes X o poco
importantes para la historia y cada color tiene su personaje. Consulta las Fichas de personajes de AGMW que estarán actualizándose a su debido tiempo y conforme lo vea correcto)
Todos,
todos y cada uno tienen un papel importante en su Mundo, en su Universo aunque
la mayoría no lo vea de esa forma y se sienta una escoria inservible a lado de
otros que se muestran superiores y entre esa gente que se siente escoria
tenemos a una Aesthetic de nombre
Anzu Haze: Solitaria, fría, de pocas palabras, calculadora y cruel con sus
semejantes y buena con los animales; piel blanca como las nubes al medio día,
cuando el sol está en el cielo, hasta lo mas alto, de cabello rubio platino al
principio y terminando blanco en estos últimos años que ha crecido, ojos azules
con toques grisáceos y que muy rara vez frente al sol se ven rojos (nadie sabe el
por qué), es delgada pero con buenas proporciones, tanto así que pareciera que
se hubiera operado los senos, el trasero y las caderas. Su rostro es fino con
labios rojos naturalmente y rojo vivo cuando los maquilla, mejillas rosadas y
nariz pequeña, conserva las ojeras café claro de una típica Heroin Chic, pero en cambio las de Anzu
son naturales, eso demuestra que oculta algo, o tal vez solo se trate de algún
desvelo o herencia de familia.
Ya
conocemos físicamente a nuestra protagonista pero, ¿exactamente que o quien es
Anzu para ser una protagonista? solo tiene el cabello y los ojos lo que la
hacen muy distinta a como es la demás chusma de la sociedad. Bueno, en realidad
no lo es: gusta de oír música del genero vaporwave, metal, rock y cosas así,
sigue modas que si estereotipamos, pertenecerían a las chicas básicas o únicas
y diferentes, pero es algo que a Anzu no le interesa en lo más mínimo: gusta de
la moda Aesthetic, pastel goth, grunge y un poco de la moda Loleeta
también conocida como Nymphette/Nymphet.
Pero, ¿y eso que tiene de interesante?, cualquiera puede tener o ser de esa
clase de gustos; bueno, es hora de entrar un poco más en su historia y por qué
se volvió alguien importante.
La
evolución en el planeta Tierra es cada vez más y más rápida, tanto que la sobrepoblación
ya no será problema para el ser humano, así es, se ha implementado a la vida un
nuevo estilo para vivirla: Islas artificiales. Son como una ciudad, solo que
bueno, son artificiales y lo que es lo natural se ha ido quitando a falta de
espacio para nuevas estructuras.
Otra
cosa que ha llegado con la evolución han sido los descubrimientos fantásticos de
muchas personas y es que los investigadores se han dado cuenta que no están solos
en la Tierra, ¡los seres mitológicos y ficticios como los dragones y ciclopes
son reales! La gente se quedó impresionada creyendo que no serían seres
hostiles y bueno, la mayoría de estas sorprendentes criaturas lo eran, e
incluso se adaptaron a la vida cotidiana del ser humano (algunos desde mucho
antes se habían mezclado con los humanos e incluso, tenían hijos).
Y
así se siguieron haciendo distintos descubrimientos e inventos que muy pronto,
traerían caos a la Tierra y a Anzu como objetivo principal.
Viernes
8:00 am
Anzu
llega a la escuela llena de personas a su alrededor y a algunos fotógrafos y
periodistas con sus micrófonos a la mano, no, no es famosa, pero sus padres,
unos hombres ricos y con grandes empleos habían fallecido, la noche anterior,
de la forma más extraña pues, las armas homicidas no se encontraron y solo en
la escena del crimen se encontraron aparte de los cuerpos, una caja de terciopelo
negro bien cuidada e imposible de abrir, está en la parte de arriba contenía
una carta que decía que era para Anzu así que fue entregada a ella por la
detective Megumi Akise sin decirle o dirigirle ninguna palabra. Anzu decidió no
abrir la caja pues no le interesaba y en cambió la tiró por algún lugar o rincón
de la enorme casa de la familia Haze.
Estaba
molesta y fastidiada de que la gente la siguiera molestando, pues no pensaba
decir ni una sola palabra a la prensa o a sus compañeros de clase, solo se
sentó en la esquina del salón hasta el fondo, a la derecha y colocó la cabeza
en el pupitre de madera cerrando los ojos y colocándose los audífonos a todo volumen
para ignorar a la gente de su alrededor que poco a poco se iban yendo pues el
director y la maestra se hicieron cargo de la prensa y los alumnos para evitar
alguna sanción se colocaron en sus lugares o se regresaron a sus salones.
Haze
no sabía que hacer o que pensar, realmente no expresaba sentimiento alguno hacia
sus padres desde hace unos años atrás y era muy antisocial con todos “incluso
con ella misma” decían los especialistas a donde Anzu era llevada para terapias
que nunca funcionaron y que realmente no eran necesarias pues Anzu no tenía
nada malo, así era y así es como quería ser. No le importaba nadie que no
fueran ella o sus amados perros, llorando por dentro y deprimiéndose por las
noches por algo que todos desconocían pero de alguna u otra forma sabían que
existía.
…
Desde
el cielo, o lo que aquella mujer llamaba cielo, se encontraba una entidad femenina
desconocida, aunque alguna vez fue alguien buena que movió al mundo de una
forma sorprendente, incluyendo las islas artificiales. Su nombre era Yuuma
Shiroi autoproclamada la Reina del cielo; se encontraba observando a Anzu desde
que salió de su casa y a un lado de Shiroi se encontraba lo que parecía un ataúd
metálico que adentro contenía a una de sus últimas creaciones: Yuuka, un arma
mortal que tras esa inocencia visual que mostraba era un ser cruel que guardaba
mucho rencor dentro de su vida artificial creada por Shiroi, pues, pese a que
antes Yuuka era humano se le puso algo llamado capa artificial que cambian la personalidad y sentimientos de la
persona y que solo se rompe con armas muy especiales creadas por la mismísima Yuuma.
-Madre, madre ¿es aquella chica albina de la
esquina?-
-Eres
bastante listo mi pequeña creación, ahora que ya has madurado de mente puede
salir al mundo de allá abajo y traerla con nosotros como es debido-
-Entonces prometo no fallar, no quiero desilusionar
a mamá con falsas esperanzas porque sé que el mundo será mejor a tu manera
madre-
-Eres bastante listo, Yuuka, anda baja a la tierra,
haz que pelee y mátala sin pensarlo más de dos veces, o me habrás
fallado-
-Evitaré a cualquier costo un fallo, madre mía-
Yuuka bajó en picada y a gran velocidad a una dirección
muy distinta a su objetivo pues había planeado de una forma veloz un plan que
para él era bastante divertido.
…
Cansada de estar sentada sin hacer nada
interesante, Anzu regresaba a casa con una hojaldra que había comprado en el
camino, pensaba acostarse en la cama y navegar en Tumblr todo el día que restaba.
Casi llegando a su hogar se percató de que un
extraño humo salía dentro de lo que era el patio perteneciente a la casa de
Anzu.
-¿Humo?-
Un poco confundida, trepó la barda que dividía la calle con su casa y
saltó con elegancia al suelo cubierto de pasto alfombra notando frente a ella
que se había formado un cráter pequeño recién hecho, esto último lo supuso
porque aún había unas pequeñas llamas en el contorno del cráter.
-¿De quién fue la estúpida idea de hacerle esto a
mi casa?-
De pronto, del cráter salió un pequeño niño con una toga blanca con
rayas de colores que al parecer formaban lo que era el arcoíris; las mangas de
esta, eran muy largas pero del torso era muy corto tanto que si se midiera a
simple vista, se vería claramente que esta se encontraba arriba de las
rodillas; el conjunto de la vestimenta, eran unas medias ajustadas de color
gris y al parecer no usaba zapatos. Su cabello era castaño claro, largo, con un
gran mechón de cabello cubriendo su ojo izquierdo, de rostro redondo como el de
cualquier niño, ojos enormes y verdes, piel morena clara y en su rostro se
marcaba una sonrisa muy alegre pero con aire de malicia en ella. Se trataba de
Yuuka, quien prefirió atacar a Anzu en su propio hogar.
-¿Fuiste tú? ¿Tú dañaste el patio de mi casa?
Contesta-
-¿Y que si yo lo hice? ¿Acaso me mataras por
hacerlo? Vamos Haze, dime, ¿qué tiene de importante el patio si tus padres están
muertos y tú no sirves ni para rellenar este cráter?-
-Creo que te gusta provocar, pero las discusiones con
violencia me parecen típicas en las personas tontas y yo no me considero así,
por lo tanto te diré lo siguiente, si quisiera matarte lo hubiera hecho sin
pensarlo, si mis padres están muertos, sé que no sirvo para nada pero eso no
significa que deba matarme ¿o sí? Y no, no me interesa que hayas sido quien dejo
el enorme hueco en el patio, pero estas en mi casa y es mi propiedad así que te
pido de la manera más grosera que te largues y dejes de joderme la maldita
existencia-
-Umm...no entiendo…pero bueno de todos modos estoy
aquí para nada más y nada menos que matarte…-
-¡¿Pero qué…?!-
-Así que quédate quieta y colabora, prometo que dolerá
mucho…-
Paso seguido, las mangas del nuevo enemigo de Haze se transformaron en
hachas enormes que al hacer contacto con los rayos del sol sacaban un reflejo
similar al de los arcoíris, un efecto que le gustaba mucho a Anzu y que
fotografiaba seguido, el reflejo la dejó atontada pues solo se concentraba en
este y tomando ventaja de eso Yuuka corrió hacia Anzu y a poco antes de llegar
a ella saltó y colocó sus brazos transformados en armas hacia atrás y con la
desaparición de ese brillo hipnótico, Anzu volvió en si recordando que había
entrado a un campo de batalla; dirigió su mirada hacia arriba y noto que el
enemigo caería sobre ella cortándola a la mitad. Su reacción fue rápida y
evadió sin rasguño alguno el ataque de su contrincante.
-Maldito fenómeno anormal-
-¡Te dije que te quedaras quieta!-
-Hasta crees…-
Anzu corrió a la casa y se metió sabiendo que de cualquier forma, Yuuka
lo perseguiría, y así fue, la puerta se partió en dos por las hachas de gran
filo y seguido entró Yuuka quien flotaba a pocos centímetros del suelo.
-Hiciste mal al meterte a la casa, prácticamente te
has encerrado Anzu Haze-
Anzu corrió en varias direcciones y pasillos de la casa, su objetivo,
despistar a Yuuka y llegar al sótano, donde entre varias cosas, se encontraban armas
de varias clases que Haze había aprendido a manejar y usaría en su defensa como
última voluntad.
Yuuka le pisaba los talones a Anzu quien de vez en cuando lanzaba
ataques aleatorios para por lo menos, herir de gravedad a Anzu y cumplir su misión,
pero esta, no era nada fácil.
-¡Whoa! ¡Eres
demasiado lenta Anzu! No he tenido que correr para alcanzarte-
-¡Cierra la boca fenómeno de mierda!-
-¡Muere!-
Un golpe que sacó una gran ráfaga de aire mando a Anzu a volar junto con
otros objetos hasta la puerta que daba al sótano, esta con el fuerte golpe del
cuerpo de Haze se quebró haciendo caer a la chica por las escaleras y
terminando en el suelo.
-Ma…maldición…me duele el cuerpo…-
Se levantó con las fuerzas que le quedaban y agarró la primera arma de
fuego que se encontraba a su alcance, la cargó y apuntó hacia Yuuka.
-¡Entiendo, entiendo! Tú quieres matarme a mí,
vamos inténtalo dispara-
-Cierra la boca de una vez…-
Anzu comenzó a disparar contra Yuuka y este uso su propia arma-brazo
para cubrirse de las balas, ninguna perforó la delgada hacha brillante.
-Coño….-
Una, otra y otra, ninguna funciono a beneficio de Anzu y al contrario,
la estaban agotando. Uso palos para golpearlo, fierros y otras cosas pero nada
le sirvió ni un poco para lograr debilitar a Yuuka, este, transformo de nuevo
sus brazos a la normalidad y le dio un puñetazo en el estómago a Anzu y otro en
la cara, tirándola al suelo y dejándola con una respiración agitada.
-¿Enserio? Creí por un momento que resultaría
divertido batallar contigo, pero he perdido tiempo, debo matarte ya por cierto,
soy Hiroki Yuuka…-
El brazo izquierda pasó a ser un rifle de asalto modelo MP-44 que apuntó
directo al rostro de Anzu a quien se le habían acabado las ideas e intentó
buscar otra alternativa. Buscó con los ojos para ver que encontraba y si había
alguna señal que pudiese ayudarla, de no ser porque dejó la mochila con su teléfono
en el patio tal vez y hubiera llamado a la detective Megumi para apoyo, pero no
fue ese el caso, sino que, en su búsqueda, su mirada se postró sobre algo brillante
que se encontraba debajo de la escalera junto a una caja negra, para su
sorpresa era la misma caja que la detective le había dado y al parecer contenía
dos armas brillantes que parecían ser del modelo Glock-17 pero que brillaban
como el diamante e incluso parecía que hubieran sido construidas con diamante.
Era ahora o nunca, Haze rodo hasta las armas segundos antes de que el
disparo saliese, una vez más Yuuka falló, haciendo que este hiciera un
berrinche como niño pequeño.
-¡¿Y ahora qué?!...-
Anzu tomo ambas pistolas y sin ver siquiera si estaban cargadas, disparó.
-¿Esas acaso no son…?-
-Muere….-
-¡Mierda!-
Yuuka logró cubrirse a tiempo del ataque usando de nuevo las hachas que
tenía al principio, esta vez se le veía alterado, como si Anzu hubiera
encontrado el arma definitiva para matarlo.
-Interesante…-
-¡Imposible!-
Anzu volvió a disparar y Yuuka se cubrió una vez más, pero esta vez él
se empezó a agotar, las piernas se le empezaron a doblar por la fuerza de
impacto que estaba recibiendo. Finalmente se agotó tanto que en uno de los
últimos tiros las hachas se quebraron y una vez más la fuerza de impacto lo
empujo bruscamente permitiéndole a Anzu correr hacia él y propinarle una serie
de patadas en el estómago y el rostro y como golpe final le dio un cabezazo
haciendo que este cayera al suelo inconsciente, pero para Haze, quien no pensó muy
bien, estaba muerto por un imaginario traumatismo craneal.
-¡Lo logré!...maldición…-
Muy agotada cayó de rodillas al suelo pero se levantó débilmente de
nuevo pues no había acabado aun y tenía que tirar el supuesto cadáver lejos de
su casa. Lo arrastró por el suelo y lo llevo al patio trasero, seguido, camino
varios metros para llegar a lo que eran las rejas metálicas que dividían su
patio con el pequeño trozo que quedaba de suelo, pues más adelante se situaba
el acantilado en donde se encontraba la casa de Anzu y con ella el final de la
isla, si, su casa estaba en uno de los extremos de la ciudad, no muy alejado de
todo, pues prácticamente la isla era mayormente ciudad y un poco de bosques. Haze
tomo el cuerpo de Yuuka y lo tiro por el acantilado, vio cómo caía al mar y
desaparecía en las olas.
Eso no se quedaría así, pensó, descanso un poco para más tarde ir con
Megumi para presentar una queja y que esta le respondiera las dudas que habían surgido,
como por ejemplo, esas armas que se encontraban en la caja, y si estas y el
chico que la había atacado tenían relación alguna. Megumi era la mejor
detective conocida y era muy probable que ella supiera todo lo que estaba
pasando.
Pero, la cosa no se había acabado ahí, Anzu tenía muchas cosas nuevas
que ver y aprender, en donde verá el valor que tienen las amistades y el poder
de valorarse a sí misma al igual que su vida e incluso, encontrará experiencias
y amistades por las que deberá pelear y proteger.

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