(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo, además próximamente veras palabras de un color peculiar en el texto, eso indica que la escena procura una melodía especifica, así que si le das click a la palabra marcada te llevará al link de la melodía en Youtube).
En el quinto día del desafío de Vanetto, me encuentro observando al sol ocultarse en el oeste un poco preocupada y ansiosa, los ciudadanos del reino están preparándose para la llegada de la noche y algunos comerciantes llegan de largos viajes, hablando de Vanetto… no sé por qué tuvo que hacer algo así… semejante insensato. En la entrada del reino me acompaña solo Asanna quien esta recostada sobre el muro a mi derecha usando una larga túnica al igual que yo, ella ha estado libre todo el día así que me acompañó desde su comienzo a su fin, fue un día muy incómodo para mí pero ahí avanzamos en nuestra relación… es raro que solo ella y yo estemos esperando a Vanetto, pensé que habría más gente… eso me demuestra la poca fe que tienen los ciudadanos en S; por otro lado Shudel y Edir están en sus labores rutinarias como todos los demás así que no podrán ver la llegada de su compañero, puede parecer algo duro, pero de eso se trata la disciplina. Camino de un lado a otro sin parar mientras ella comienza la charla.
-Ya
quédate quieta Lunelli, él regresará-
Me duele admitirlo, pero la naturaleza a
veces puede ser mortífera y también tengo mis dudas sobre Vanetto.
-¿Cómo
lo sabes?-
-Porque
ahí viene…-
Las palabras de Asanna son correctas, entre
algunas personas que entran al reino puedo distinguir en el horizonte sobre el
largo camino de tierra al chico de cabellos plateados que conocí en aquél
feudo, no solo siento el alivio de ver que está a salvo, también la rabia de
actuar dejando de lado mi opinión…
-Ese
idiota…-
-Así
que lo logro eh…-
Mientas más se acerca Vanetto puedo notar que
no lleva su camiseta, su torso se nota algo herido y con algunos rasguños,
esperen… ¿Y esa mujer quién es? Vanetto tiene consigo una espada idéntica a la
anterior… debe haber recuperado a su compañero, me alegro por eso. Mientras me
hago preguntas él está conversando con una mujer de cabello verde que nunca
había visto en mi vida, ¿Serán conocidos de algún lado? Tendré que preguntarle
muchas cosas cuando llegue.
…
Momentos después Vanetto está a solo unos
metros de nuestra posición y no aguanto la emoción de verlo otra vez, una gran
sonrisa se plasma en mi cara, nada más importa en este momento.
-He vuelto-
-¡Bienvenido
de vuelta Vanetto!-
-Bienvenido
S-
Él hace una leve reverencia con una sonrisa
en su rostro lastimado y rasguñado.
-Gracias chicas, es un gran
gusto verlas otra vez… aunque me gustaría haberlo hecho en mejores condiciones…-
-Sí,
apestas… y deberías estar hambriento…-
-No discutiré contigo, pero sí,
estoy muy hambriento y cansado…-
La curiosidad me consume y no aguanto mucho
para preguntar quién es esa cara nueva.
-Oye
Vanetto, ¿Quién es ella?-
Vanetto reacciona de forma sorpresiva como si
se le hubiera olvidado algo.
-¡Ah lo siento! ¡Ella es Seidana
Ellavina! Un guardián del alto nivel a servicio del rey-
-¿De
mi padre? ¿En serio? Nunca la había visto-
En ese momento la mujer se une a la
conversación explicando algunas cosas.
-¡Ah
eso! Tal vez no te conté Vanetto, pero yo pertenezco a una división algo más “Clasificada’’
por así decirlo, no somos muy vistos por el reino, pero aun así cumplimos con
nuestro deber y oficio-
Esta mujer no me da una buena primera
impresión, tal vez sea algo pre-juiciosa pero no lo sé, deberá ganarse mi
aceptación.
-Oigan,
creo que… deberíamos entrar al reino… ya oscureció-
Por la emoción de la vuelta de Vanetto olvidé
por completo que ya casi anochece, todos dejamos el lugar y nos dirigimos hacia
el castillo para darle las noticias a mi padre, mientras caminamos comienzo a aclarar
algunas dudas.
-Oye
Vanetto, discúlpame si te hago demasiadas preguntas, pero es que tengo mucha
intriga sobre algunas cosas-
-Descuida Lunelli, toda pregunta
que provenga de ti será bien respondida-
-Me
halaga escuchar eso, una de mis dudas es… ¿Cómo recuperaste a tu compañero?-
-Es una larga y complicada
historia, pero sí, mi compañera está de vuelta-
Su respuesta me llena de intriga… pero no lo
agobiaré con tantas preguntas apenas haber vuelto de su desafío, lo importante
y es que haya vuelto el mejor compañero de Vanetto, su arma. A medida que nos
acercamos al castillo por la ciudad muchas de las personas que rondan a nuestro
alrededor se quedan mirando el aspecto poco usual de Vanetto y Seidana quienes
realmente no se ven muy bien.
-Me pregunto dónde estarán
Shudel y Edir-
-Si
no me equivoco a esta hora deberían estar saliendo de sus respectivos entrenamientos-
-Por
esa razón no pudieron venir a recibirte-
No sé si es mi imaginación o algo diferente
pero noto a Vanetto un poco cambiado de cuando salió hace cinco días atrás, al
parecer algo ha cambiado en él durante ese desafío… espero que sea para bien.
-Oye
S, felicidades-
-¿Por qué?-
-Lograste
que Lunelli se pueda unir a nuestro grupo de ahora en adelante-
Eso me deja algo atónita, realmente él ha
ganado mi libertad de poder estar con sus amigos… mis amigos, eso es algo
valioso para mí, mis ojos se humedecen un poco y me detengo a frotarlos, al
centrar la vista hacia delante nuevamente ahí está él frente a mi acercándose
para darme un abrazo, felizmente lo recibo y siento un lindo y regocijante
sentimiento en mi pecho durante esos segundos.
-En la entrada del castillo Springwerd-
Llegamos a la entrada del castillo y hasta a
los guardias de turno les sorprende ver a Vanetto con vida, rápidamente dan
paso hacia el corredor abriendo las puertas y nosotros proseguimos a llegar
hasta la sala del trono donde se encuentra mi padre un poco atareado, al llegar
él se levanta de su trono acompañado del general Wheynfeld.
-Buenas
noches padre-
-Buenas
noches hija y compañía…-
Una leve sonrisa se plasma en los rostros de
tanto Assandel como mi padre quien se nota algo alegre con la llegada de
Vanetto.
-Así
que, lo lograste joven S-
-Justo como lo dije, ahora
cumpla su parte del acuerdo…-
-Está
bien, como lo acordé hace cinco días mi hija será instalada mañana en la
academia para guardianes del reino… y tú serás el encargado de protegerla
mientras este allí, es lo único que te pediré-
-¿Yo?-
-Sí,
tu lograste todo esto, es tu responsabilidad mantenerlo así-
-Comprendo, daré lo mejor de mí
para proteger a su hija-
-Ah
y por amor a la diosa, come algo y aséate… ahora vayan a celebrar a otro lado
su victoria, tengo asuntos más importantes que atender ahora…-
Las miradas en nuestros rostros al vernos los
unos a los otros es de alegría pura, realmente todos estamos muy felices por la
victoria de Vanetto. Dejando eso de lado hay algo más de que hablar en esta
noche, Seidana se acerca a mi padre y haciendo una reverencia se presenta ante
él.
-Mucho
tiempo sin verlo su majestad, es un placer volver a estar a su servicio-
-Seidana…
me alegra muchísimo verte, últimamente nuestro reino carece de gente preparada
para altos riesgos, ¿Cumpliste tu misión?-
-Sí,
y le traigo malas noticias también-
-¿Malas
noticias?-
¿A qué se refiere con eso?
-Si,
en mis recientes misiones me he percatado de que muchas hordas de zorgons bien
entrenados han estado atacando puntos claves de distintas regiones de nuestro
continente, la más problemática fue la del portal místico de Jakeva, por alguna
razón que desconozco intentan ralentizar la llegada de información entre reinos
aliados… o esa es mi deducción sobre sus ataques…-
-Hmmmm,
eso explicaría el por qué él no regresa-
-¿Él?-
-Eso
es algo clasificado, lo charlaremos en otro momento…-
Mi padre
se fija que aún seguimos en la sala del trono y frunce el ceño dirigiéndose a
nosotros de una manera poco amable.
-¿Siguen
aquí? Ya váyanse a sus hogares o los correré… a todos…-
-Claro señor, mis disculpas- -Gruñón-
Sin restarle importancia a lo que logró Vanetto,
él y Asanna se despiden de todos sin mucho que decir, yo me quedo en el castillo,
pero rápidamente dejo la sala caminando hacia los corredores que llevan hacia
la sección de dormitorios, antes de cruzar la puerta que separa la sala del
trono con los corredores observo como mi padre y Seidana comienzan a charlar
con gran confianza… al parecer si es verdad lo que dijo sobre servir a nuestro
reino.
…
Luego de pasar por la ciudad para
alimentarme y pedir algo de ropa, llego a la entrada de la academia caminando junto a Wheynfeld quien tiene una
leve expresión de tranquilidad en su rostro, pero todos saben cómo es ella, muy
reservada con sus sentimientos, hay un silencio un poco incómodo así que
intento romper el hielo iniciado una conversación sin un tema en específico.
-Y cuéntame Asanna, ¿Cómo fueron
estos 5 días sin mí por aquí?-
-Bueno,
realmente no fue muy diferente, no digo que no nos hayas hecho falta, pero
sabes bastante bien cómo son actualmente Shudel y Edir, esos dos cada vez se
vuelven más fuertes, la persona que sí estuvo malhumorada e insoportable todo
el tiempo, a tal punto de que no podía hacer nada bien era Lunelli, esa chica te
aprecia bastante al parecer, me hace feliz que gracias a tu esfuerzo ella pueda
estar con nosotros de ahora en adelante, es alguien terca, pero sin duda muy
interesante-
Dije eso solo para romper el hielo y lo que
escucho es algo inesperado, vaya sorpresa me llevo. Pasamos la entrada de la
academia y está algo solitaria, es normal, a esta hora ya la mayoría de los
estudiantes están dormidos u ocupados en sus dormitorios. Caminamos por los
alrededores hacia el norte de la academia donde están los dormitorios y el
viento se intensifica chocando con los arboles de manera agresiva, me pregunto
que provocará eso, ¿No será que la naturaleza previene algo malo? El ambiente
está muy sombrío y desalentador, la cara de Asanna expresa la misma incomodidad
que siento así que sería desperdicio de tiempo decirle algo que ya sabe;
tratamos de ignorar eso y caminamos un buen rato saludando a algunos conocidos
de la academia hasta finalmente llegar a la sección de dormitorios de la
academia, ya allí me separo de ella debido a que obviamente su habitación queda
en otro lugar, prosigo a subir la escaleras para llegar al segundo piso y poder
entrar a mi habitación, tengo muchas cosas que pensar pero realmente solo
quiero dormir una buena siesta… estoy exhausto; llego finalmente a mi
habitación y abro la puerta, ya allí está Shudel dormido, me extraña que este
dormido y no haya ido a buscarme o algo por el estilo, supongo que habrá tenido
algo más importante que hacer… sino no tendría sentido; enciendo la luz, me
acerco un poco a él y noto moretones y cortes sobre todo su cuerpo, al parecer
ha estado llevando un duro entrenamiento estos cinco días, sin más nada que
hacer apago la lampara y me lanzo en mi cama, se siente tan… cómoda y
acolchonada… que podría…
…
Ha transcurrido un largo tiempo, un mes para ser más precisos, desde aquél desafío
impuesto por el rey a mi persona, Vanetto S, para la lograr la “libertad” por
así decirlo de su propia hija Lunelli Springwerd; luego de haber cumplido el
desafío ella fue instalada en la academia con una gran bienvenida… típico de la
realeza, en fin, lo mejor de todo eso es que ella está con nosotros ahora… y se nota muy alegre y feliz desde ese día…
así que creo que hice bien en levantar la voz aquel día.
Volviendo a la actualidad me encuentro en un
día poco usual, pues realmente no tengo nada que hacer ya que nos han otorgado
un día completamente libre de entrenamientos o labores, me he acostumbrado
tanto a la vida del aprendiz que no tengo idea de que hacer para distraer mi
mente hoy, por suerte tengo a Edir junto a mi quien es alguien que nunca está
quieto; portando una vestimenta bastante informal (vestido de cuerpo completo
hecho de tela fina de color turquesa, sandalias de cuero blanco y el cabello
sujeto por una gran coleta en la derecha de su cabeza con una cinta de color
blanco por parte de Edir y una camiseta de mangas largas hecha de lana blanca,
pantalones de tela oscura y botas de cuero negro por mi parte) estamos dando un
paseo por el distrito comercial del pueblo disfrutando de la vista y de los
diversos aromas de comida que provienen de las tabernas y lugares como ese.
-¡Huele
muy bien!-
-Sí, pero no tengo idea de donde
proviene… hay muchos lugares posibles-
-Pues
tienes razón, aunque no he almorzado, así que me da igual de donde venga-
En ese momento se hace mediodía y las
campanas de las torres este y oeste sobre las murallas comienzan a tocarse
desviando nuestro interés de la comida hacia las murallas, sobre todo Edir
quien ha tenido siempre un anhelo de ver la ciudad desde las murallas.
-¿Y
si lo intentamos hoy?-
-¿Intentar qué?-
-Subir
a las murallas…-
-La semana pasada lo intentamos
de la manera buena y la respuesta de los guardias no fue nada grata…-
-Busquemos
otra forma-
-Las cosas que hago por esta
niña-
Por alguna razón llevamos dos semanas
intentado subirnos a esas benditas murallas, pero la guardia no nos da
autorización para hacerlo ya que es algo peligroso, son muy altas… caerse de
ahí seria literalmente una muerte segura, para una persona común.
-Intentémoslo a mi manera a ver
qué ocurre-
-¿Cuál
sería esa forma?-
-¿Cuál crees tú?-
La cara de Edir no refleja mucha satisfacción
con lo que vamos a hacer, es lo mismo que hicimos aquella vez antes de mi
desafío, si recuerdo bien estaba histérica.
-Aprovecha que no traje armas
conmigo, así estarás segura en mi espalda…-
-Ahora
que mencionas armas Van, ¿Al final que pasó con tu espada?-
-La que traje conmigo al reino?-
-Esa
misma-
-¿Cómo te explico? ¿Recuerdas el
anillo de sangre de Lunelli?-
-Sí,
su punto de enlazamiento-
-Bueno, esa espada de la que
hablas era mi punto de enlazamiento…-
-¡¿En
serio?!-
-Sí, pero por una razón en
especial, la cual no te diré, ahora ese punto de enlazamiento no existe…-
-¿Entonces
como materializarás tus armas?-
-Como siempre… es solo que no
poseo un objeto como los demás… pero eso son detalles sin importancia… al menos
ya tienes tu respuesta…-
-Si
tu consideras a eso respuesta… lo tomaré como tal… aunque eso es algo
intrigante-
-No pienses tanto Edir, te hará
mal…-
Centrándonos en nuestro objetivo, buscamos un
lugar apropiado para hacer la maniobra pensada y primeramente nos alejamos de
la multitud, un paso en falso y podríamos malograr a un ciudadano, nos apoyamos
en una carreta cercana a una casa de empeño y Edir se monta en mi espalda, ya
allí comienza la diversión…
-Aquí vamos, ¡Shining Path!-
-¡Por
favor Diosa! ¡No quiero morir!-
Flexiono mis rodillas y con un gran salto
llego al primer edificio que uso como primer escalón, salto hacia edificios más
altos para acortar distancia entre nosotros y la cima de la muralla y Edir en
mi espalda esta vez no grita histérica, más bien está tranquila.
-¿¡No tienes miedo!?-
-¡Estoy
contigo, no me pasará nada!-
-¡Vale!-
Al llegar hasta el edificio más alto del
distrito la gente desde el suelo nos mira asombrados, y no solo ellos, también
están los guardias algo incrédulos de nuestros repetidos intentos de subir a
las dichosas murallas… nos miran como si quisieran golpearnos.
-Creo que podemos llegar desde
aquí-
-¿Crees?-
-Sí, es una distancia bastante
larga y alta, tal vez caigamos a nuestra muerte si fallamos-
-¡Maldito
loco! ¡Me matarás!-
Edir comienza con su lloriqueo golpeando mi
espalda con sus puños
-¡Es solo broma cálmate! ¡Si
está difícil, pero lo lograré te lo prometo!-
-¡Más
te vale!-
Para ser sincero también tengo algo de
nervios, realmente es una distancia muy larga, pero si concentro toda mi
energía en mis piernas puedo lograrlo, por una razón tengo esta habilidad.
-¡Aquí vamos!-
-¡Sí!-
Edir se aferra a mí con sus brazos y piernas,
me arrodillo bajo el tejado del edificio más alto del distrito y cierro mis
ojos para concentrar mi energía en mis piernas, luego de unos segundos doy el
salto más alto y largo que jamás había hecho en mi vida, vuelo sobre casi 3 casas
completas y justo cuando estoy a punto de llegar a la cima…
-¡Mierda! ¡Sujétate!-
Mi salto no fue lo suficientemente alto para
llegar por completo a la cima y por poco logro aferrarme con mis brazos dejando
a Edir colgando de mis piernas aferrándose por su vida.
-¡SUJETATE EDIR!-
-¡ESO
INTENTO IDIOTA!-
Poco a poco uso mis fuerzas para subir la muralla,
pero Edir no deja de moverse debajo de mí, si sigue así sus brazos se cansarán,
¡Debo buscar la manera de salir de esta situación!
-¡DEJA DE MOVERTE!-
-¡NO
PUEDO EVITARLO!-
Edir eventualmente se cansa y se suelta…
justo en ese momento suelto mi mano derecha para tomar su brazo debajo de mi
quedando en una posición aún más expuesta, las personas están histéricas allá
abajo reunidas observándonos mientras los guardias comienzan a subir las largas
escaleras hacia la cima de la muralla, tomo a Edir quien tiene una cara de
terror total y también aprieta mi antebrazo fuertemente para no deslizarse y
morir, sacando fuerza de donde no tengo la lanzo hacia la cima de la muralla
perdiendo mi agarre y cayendo al vacío.
-¡VAAAAN!-
-¡Diablos!-
Aun con el ‘’Shining Path’’ vigente en mis
piernas en plena caída me posiciono para caer con mis piernas y no con los
brazos o espalda, ya en esa posición vuelvo a concentrar mi energía en mis
piernas para recibir el impacto de la caída, tal vez rompa mis piernas, pero es
lo único que se me ocurre.
¡AAAAAAHHHHHH!-
La gente en el suelo se quita rápidamente del
lugar donde pretendo caer y temer lo peor, al tocar el suelo flexiono mis
piernas llevando mi cuerpo al límite creando un gran cráter debajo de mí, las
personas a mi alrededor están atónitas y con la boca abierta… bueno lo que
acabo de hacer no es algo que se vea todos los días, sin embargo, siento algo
diferente… mis piernas están llenas de energía… al parecer la energía de choque
que sufrió el Shining Path lo ha vuelto más poderoso ¡ESTO ME GUSTA!
-¡AHÍ VOY EDIR!-
En cuestión de segundos siento una energía
excepcional en la planta de mis pies y con un fenomenal salto soy capaz de
llegar a la cima desde el suelo con un solo salto.
-¡DEMONIOS
VANETTO! ¡GRANDIOSO!-
-Oye pequeña, modera tu
vocabulario, eres una dama… habla como tal…-
-Lo
siento…-
-¡Ja! ¡Ya estamos aquí!, ¿Qué te
parece?-
-Por
la conmoción no pude ver nada hasta ahora, es…-
De pronto Edir comienza a soltar lágrimas, no
esperaba que fuera a llorar de alegría por algo así…
-…es
grandioso-
-¡Sí! ¡El paisaje es hermoso!-
Desde aquí arriba se logra ver todo el reino…
¡TODO!, desde la entrada hasta la lejana academia en el norte, el castillo y el
distrito de los nobles al este, y las zonas agrícolas al oeste… ¡Es simplemente
fantástico!
-¡Oigan ustedes!-
-¡Diablos! ¡Corre!-
Los guardias después de un rato al fin
llegaron hasta la cima y nos comienzan a perseguir por lo largo de ellas,
realmente es muy emocionante ya que no tenemos idea de cómo bajarnos ahora,
corremos hasta la torre oeste de las murallas y con unos cinco guardias tras
nosotros nos encontramos uno frente nuestro, en ese preciso instante se me
ocurre una idea ridículamente estúpida pero que puede funcionar en esta
ocasión, en un movimiento acrobático y sin hacerle daño le arrebato su escudo
al guardia frente a nosotros y lo superamos para seguir corriendo hacia las
escaleras del lado oeste de las murallas…
-¡USTEDES MEQUETREFES!-
-¡Corre, no voltees!-
Llegando finalmente a las escaleras ejecuto
mi gran idea.
-¡Edir móntate sobre mi
espalda!-
-¿¡Otra
vez!? ¡Me niego!-
-¡Solo hazlo si quieres salir
ilesa de esto!-
-¡Esta
bien está bien!-
Dice Edir refunfuñando mientras se monta en
mi espalda nuevamente, ya con ella lista y mirando a los guardias con una gran
sonrisa coloco el escudo en el primer escalón de la escalera sujetando el
inicio del mismo con la punta de mi pie izquierdo.
-¿¡Que
intentas hacer!?-
-¡No lo sé! ¡Eso es lo
divertido!-
-¡NO!-
Edir comienza a gritar y colocando mi pie
derecho sobre el escudo comienzo a deslizarme sobre las escaleras manteniendo
el equilibrio para no caer y matarnos.
-¡EMOCIONANTE!-
-¡No
me jodas Vanetto idiota!-
Es bastante difícil mantener el equilibrio
sobre el escudo en movimiento mientras la vibración de cada escalón al impactar
con el aquél complica mucho las cosas, aun así, es algo que jamás había hecho
en mi vida y me emociona demasiado, dejando de lado que Edir pudo ver el reino
desde las alturas de las murallas; al llegar hasta el suelo le doy una patada
al guardia quien nos esperaba al final y corremos lo más que podemos eludiendo
guardias por varias calles y plazas…
-¡No pares JAJAJAJA, no pares de
correr!-
…
Luego de una insana persecución los guardias
al parecer abandonaron el deseo de capturarnos y volvieron a su guardia
matutina, estamos escondidos y muy agitados en un callejón mientras vigilo que
no haya nadie cerca.
-¿Y-Ya
estamos a salvo?-
-Creo que si…-
Eso fue genial.
-¡Eso estuvo genial!-
-Te
pasaste de idiota, pero si… estuvo genial-
Me alegra que Edir haya disfrutado ese
alocado momento, porque es poco probable que me preste para ese tipo de cosas
otra vez, ahora lo siguiente es comer algo, el hambre comienza a atacar.
-De seguro tienes hambre ¿No es
verdad?-
-Ahora
que lo menciones tanta emoción me ha abierto el apetito, ¡Vamos a comer algo
delicioso!-
-Bien, veamos que tiene para
nosotros Amarissa hoy-
Estando decidido el lugar donde llevaremos a
cabo nuestro almuerzo nos dirigimos al mismo con toda la tranquilidad del
mundo.
-En la taberna de Amarissa-
Llegamos finalmente a la taberna y al entrar
hay un ambiente bastante amigable y acogedor, las personas del lugar se notan
muy alegres y festivas… bueno es la taberna de Amarissa… no podría esperar más
de este lugar.
-Buenas tardes Amarissa-
-¡Vanetto!
¡Qué gusto verte!-
La sonrisa de Amarissa es algo cautivador,
ella es… realmente hermosa.
-He aquí a mi compañera de
aventuras Edir Wrenright-
Amarissa deja el bar de bebidas y sale a
saludar a Edir quien pone su cara más linda y alegre como siempre.
-¡Es
un placer conocerte Edir!-
-El
placer es todo mío Rissa-
-¿Rissa?-
-Descuida, a todos nos coloca
una abreviatura… es típico de ella-
Amarissa reacciona de buena manera a la forma
de ser de Edir y prosigue a ofrecernos algo de comer.
-Bueno
chicos… ¿Qué desean que les sirva del menú?-
-¿Qué quieres comer Edir?-
-¡Sopa
de Patatatas!-
-Querrás decir ‘’Patatas’’-
-¡Eso!-
Sonó bastante lindo lo que dijo Edir y pues
se reflejó en la cara de Amarissa quien tiene ganas de reír.
-A mi tráeme lo mismo si no es
molestia-
-Por
supuesto, denme unos minutos-
…
Ya almorzando noto que Amarissa tiene un poco
de tiempo libre y se acerca a nuestra mesa para charlar un poco.
-Disculpen
la molestia ¿Puedo acompañarlos un rato chicos?-
-Claro
Rissa-
-Gracias…
oye, Vanetto-
-¿Qué sucede?-
-Escuche
unos rumores sobre un desafío en el cual estabas involucrado… ¿Es cierto eso?-
-Ah eso… pues sí, me enfrasqué
en un desafío durante 5 días a merced de la naturaleza-
-¡Vaya!
¡Genial! ¿Y por qué lo hiciste?-
-Lo
hizo porque debía liberar a Lun del encierro al cual la tenía confinada su
papá-
-Lun
es Lunelli, ¿No?-
-Sí, realmente fue una gran aventura
y gracias a la diosa pude completar ese desafío logrando así que ella se uniera
a nosotros en la academia como una estudiante más… fue grandioso…-
-¡Hmmmm!
Cada vez me sorprendes más Vanetto-
-Oye
Van, hablando de Lun ¿Dónde están ella y Asa?-
-Bueno, ellas están en aquella
conferencia del consejo del reino que te mencione temprano por la mañana-
-¡Ah!
Así que ellas están allá-
Al no estar informada Amarissa obviamente
termina preguntando de qué hablamos.
-Disculpen
pero… ¿De qué conferencia hablan?-
-Bueno Amarissa, es una
conferencia del reino donde el consejo, la realeza, la nobleza y la armada
discuten puntos estratégicos sobre el estado diplomático, militar y económico
del reino-
-Hmmmm
ya veo-
Mientras continuamos almorzando y charlando
con Amarissa mi mente en ese momento estaba pensando solo y únicamente en
Lunelli, ¿Cómo le estará yendo?
-15 minutos antes, en la sala principal del castillo Springwerd-
Me encuentro junto a Asanna en la conferencia mensual
que se lleva a cabo en el reino dirigida por mi padre, el rey… últimamente
nuestro reino ha estado enfrentando muchos problemas de diversos tipos, y con
la reciente llegada del comandante Beimen nuestros problemas se agravan cada
vez más.
Mientras todos los
consejeros, embajadores, generales y comandantes hablan entre ellos llamando al
desorden mi padre con una voz firme impone orden y comienza la sesión.
-¡Orden
damas y caballeros!-
Todas las personas en la sala toman asiento
en la gran mesa redonda y comienzan a discutir los problemas actuales.
-Estamos
reunidos aquí para debatir los problemas que acatan la atención de nuestro
reino ya sean internos o externos, el primer caso a debatir es la reciente
formación y movilización de pelotones y ejércitos zorgons según informes
provenientes de los continentes de Platea, Serenya y Utopia; últimamente los
ataques zorgons a nuestras más pacificas naciones y aldeas han sido cada vez
más organizados y despiadados, tememos que este problema se vuelva aun peor y
los zorgons logren convertir esto en una guerra a gran escala-
En ese momento el embajador del reino de
Silvandya, el gran defensor Jusel Andora interrumpe al rey para agregar
información vital.
-Aun así gran rey, si decidimos enviar una cruzada de
caballeros en busca de las principales bases de zorgons dejaríamos expuestos a
nuestros reino a ataques de cualquier otro tipo de bestias… ¡Como todos saben
aquí y no es un secreto las bestias están actuando de forma inteligente,
debemos enfrentar que Gasmov está cada vez más cerca de su renacimiento!-
-¡Patrañas!-
La sala se vuelve un caos debido a que hay
embajadores que no tienen el mismo punto de vista que Lord Andora y no creen en
la resurrección futura de uno de los Dragones de antaño, el peor enemigo jamás
visto.
-¡Calma!
¡Dejen a Lord Andora terminar sus argumentos!-
-Gracias gran rey, como dije anteriormente las bestias
han estado actuando inteligentemente y eso no es todo… la gran reina de
Silvandya, Elira Enanddor, ha tenido visiones donde ve a mi pueblo arder ante
una invasión zorgoniana proveniente de las tierras en ruinas de Tasmalis-
-Puedo
sentir que tus palabras están llenas de sinceridad, pero, quiero también
apoyarme en el veredicto de uno de mis comandantes… Osadeba, adelante por
favor-
-Gracias
mi señor, en mi última expedición cerca de Tasmalis, donde fui enviado a
petición del feudo de Urgania, debido a unos asesinatos en la torre de
vigilancia frente a las viejas y olvidadas murallas de ese reino, me encontré
con hordas de zorgons quienes se habían apoderado del reino fantasma
fortificándolo fuertemente con cosas que ustedes jamás pensarían que existen,
el señor Jusel está de testigo ya que secretamente espiamos desde las montañas
Karan al oeste de las ruinas del castillo de Kal Harund, donde una sombra
siniestra se movía y sentía por todo el lugar, y no solo eso… en la lejanía
podía distinguirse humo y brazas, así como fragatas de velas negras, eso quiere
decir que están poniendo muchas de sus piezas sobre el tablón de juego-
-Habiendo
escuchado eso está claro de que el reino de Silvandya está en grave peligro y
creo que la mayoría de las personas en esta sala saben el por qué… de esta
forma enviaremos una cantidad de 2.500 hombres para el apoyo de su pueblo
general Andora-
-Muchas gracias por su ayuda gran rey…-
Mientras mi padre le da la palabra al señor
feudal de las regiones del noroeste de nuestro continente, noto a Asanna muy
enfocada en la conversación, seguramente le preocupa al igual que todos los
destinos de nuestra amada Egea.
-Le
concedo la palabra al señor feudal de las regiones del noroeste, Losic Aurou-
Ese Losic Aurou siempre me ha dado mal
espina, no lo sé… es un tipo en quien no puedo confiar… con un aspecto de gordo
asqueroso, tiene fama de maltratar mujeres y abusar de ellas… es de lo peor…
-*Cof* *Cof* gracias rey Julean, las tierras del noroeste
del continente de Engión han estado siendo atacadas por una serie de bestias
que jamás habíamos visto, con un aspecto gigantesco y peludo bajan de las
montañas congeladas del norte y atacan a nuestras aldeas y pueblos sin piedad,
por lo que más quiera mande la ayuda necesaria para deshacernos de esas bestias
inmundas…-
En ese momento entra Seidana a la
conversación dejando al señor Losic en una mala posición…
-Lamento
interrumpir sus argumentos señor Losic, pero quiero agregar algo a su
situación, según usted dice que son “bestias’’ las cuales atacan sin piedad…
primero que nada, los seres de las montañas congeladas han sido pacíficos por
milenios queriendo decir que algo los ha vuelto agresivos, no es por manchar su
discurso pero… le exijo que sea más claro a la hora de plantear sus problemas
al consejo-
-¿¡Qué!? ¿¡Quién eres tú sabandija para decirme que
hacer!?-
-¡Calma
señores! ¡No iniciaremos una guerra entre nosotros mismos!-
Eso sí fue un golpe bajo para ese asqueroso
de Losic, solo su voz me da nauseas…
-Bueno,
con relación a los feudos de la región noroeste del continente de Engión
enviaremos en conjunto con el reino de Silvandya un equipo de guardianes
calificado para enfrentar todo tipo de amenazas-
-Gracias su majestad…-
Eso dice Losic mirando de reojo a Seidana
quien le sonríe de forma picara ¡Buena mujer!
-Finalmente
el tercero y último problema que pondremos a debate el día de hoy, el problema
será planteado por el guardián Damian Oenoamus-
Ese sujeto es alguien que no veía desde que
era niña, según mi padre es uno de los mejores guardianes de los últimos años y
ha estado enfrentando las fuerzas de Akrón en la fortaleza nevada de Snewim,
con un aspecto bastante joven con un cabello naranja y unos ojos del mismo
color vestido con una armadura plateada y una capa de color blanco.
-Buenas tardes para todas las personas presentes en
esta sala, ya llevo un tiempo enfrascado en una interminable lucha contra las
fuerzas de Akrón en la fortaleza de Snewim, en el continente de Platea… que
como todos saben es el continente donde desembarcan la mayoría de los ejércitos
demoniacos provenientes de Akron, allí hemos perdido más de 10.000 hombres en
casi 50 años de guerra, pido por favor a este consejo enviar un cargamento de
provisiones para los habitantes de las pacificas aldeas y 2.000 soldados para
seguir con la resistencia de esos ataques demoniacos que son llevados a cabo
con el único de fin de obtener el cristal del trono congelado de Kalin, si se
hacen con ese cristal… solo los dioses sabrán hasta donde se extenderá su
maldad-
-Enviar
2.000 hombres… ¿No es mucha esa cantidad?-
-Estoy al tanto de que es cantidad es algo exagerada
pero nuestra situación es algo grave, durante los últimos meses los ataques de
los Yagurnauts han estado empeorando y en la última batalla que ocurrió hace 1
semana perdimos a más de 400 hombres con solo uno de ellos-
-Y
qué pasa con los otros dos reinos de Platea? ¿Hacen ojos ciegos a su
situación?-
-No comandante, ambos reinos nos ayudan con todo lo que
pueden, pero los ataques enemigos son cada vez más constantes… la última lucha
duró casi dos días, en la que salimos victoriosos gracias al as buenas defensas
de la fortaleza... aun así el enemigo no se ha atrevido a mandar un ejército
completo-
La situación de Snewim sí que se ve mal… ojalá
mi padre pueda ayudarles.
-Comprendo
tu situación joven Oenoamus pero enviar 2.000 hombres es algo imposible para
nosotros ahora mismo debido a que también tenemos a los ojos del mal sobre
nuestros reinos, solo con enviar 2.500 hombre a Silvandya ya quedamos un poco
expuestos no quiero imaginar lo que podría ocurrirle a Erenor si se queda sin
la mitad de su armada… lo único posible ahora para ti es enviarte un equipo de
elite de guardianes para ayudarte en tu lucha…-
Eso es cierto, quedaríamos débiles si
enviamos a todas nuestras tropas a ayuda a otros, no es que seamos egoístas,
pero no podemos permitirnos ser destruidos por ayudar a otros… si eso sucede
¿Cómo los ayudaremos?, mientras analizo la situación Assandel interviene en la
conversación agregando puntos clave.
-Hmmmm, podríamos pedir ayuda a los
reinos de Utopia-
A mi padre no parece agradarle esa idea en lo
absoluto.
-No
creo que los grandes reinos scythe ayuden a las demás razas, como todos sabemos
ellos siempre han sido egoístas y codiciosos-
Luego de una buena charla sobre los problemas
se llega a la conclusión del problema en Snewim.
-¿Y
qué hay de los elfos?-
-Los
elfos son demasiado reservados… a pesar de ser una de las razas más poderosas…
no participarán en ninguna batalla a menos que estén obligados a hacerlo-
-Bueno,
Joven Oenoamus…. de la orden de Snewim, solo podremos ayudarte con 1.000
hombres y 5 de nuestros mejores guardianes… más de eso no puedo ofrecerle…-
-Con eso bastará gran rey… el pueblo de Snewim estará
agradecido con usted…-
…
Diez minutos después, la conferencia ha
culminado y los invitados toman distintos caminos dejando la sala vacía,
esperando como cortesía que el último de ellos saliese dejo mi lugar, me
despido de mi padre y prosigo a continuar con mi día saliendo de la sala, algo
que me sorprende en encontrarme con Asanna justo fuera de la misma ¿Me estaba esperando?
-Hola
Wheynfeld-
-Hola,
¿Estas ocupada?-
Realmente no tengo nada que hacer, no planeé
nada luego de esta conferencia así que pues démosle una oportunidad a Wheynfeld.
-Pues
no, ¿Tienes algo en mente?-
-Veras,
la cuestión es que Shudel me ha pedido algo de ayuda para la creación de las
armaduras a medida de Vanetto, Edir y él mismo… tenía planeado llevarlo con
Dalian y pues me gustaría que vinieras, al fin y al cabo, ninguna de nosotras
los necesita…-
-¡Es
verdad! Había olvidado que en el tercer periodo es la creación del equipo de
los estudiantes-
-¿Qué
dices? ¿Quieres venir?-
-¡Por
supuesto!-
Durante el tercer periodo de aprendizaje como
guardián llega un momento donde la persona debe crear su propia armadura, todo
depende su profesión ya que hay muchos tipos de armaduras a la medida, una
armadura la cual puedes materializar por una pequeña cantidad de energía, por
lo general siempre se recurre a los herreros de nuestro reino para la creación
de los mismos…
Acepto la petición de Asanna y juntas nos
dirigimos a la entrada del castillo donde nos encontramos a la maestra Lirica
quien nos da los buenos días, ya allí tomamos nuestros corceles y recorremos la
larga distancia que separa al pueblo del castillo y sus alrededores.
…
Minutos después, ya hemos llegado a la
entrada del pueblo y efectivamente nos encontramos con Shudel quien hoy luce
algo diferente, no logro descifrar que es, pero no es el usual Shudel que
siempre veo a diario.
-Buenos
días chicas, ¿Cómo van?-
-Pues
estamos algo preocupadas-
-¿Por
qué lo dices?-
Mientras bajamos de los corceles Asanna
procede a relatar lo que ocurrió en la conferencia poniendo a Shudel al tanto
de la situación que tememos se convierta en algo más grande.
-Hmmmm,
eso suena muy mal-
-Algo
así, pero los maestros se ven tranquilos así que no hay nada que temer por
ahora-
-Bueno,
cambiemos de tema… así que quieres hacer tu armadura con Dalian ¿Eh?-
-Sí,
me han dicho que es uno de los mejores herreros del reino-
Dalian
Inolnar es un joven sandior de 25 años de edad el cual con el paso de los años
se ha vuelto un renombrado herrero, es bastante alto y tiene el cabello rizado
de color marrón con unos ojos color café y siempre está sin camiseta… solo con
unos pantalones de cuero oscuros… es tan… irreverente.
-En
efecto lo es… y lo extraño es que es muy amable-
Por lo general en nuestro reino hay muchos
herreros y artesanos los cuales son algo arrogantes por así decirlo, pero
nuestro buen amigo Dalian es alguien quien por alguna razón trata muy
amablemente a cualquier persona quien visita su herrería, tal vez sea un ideal
o algo así.
-Bueno
¡Vamos allá!-
-De
acuerdo-
Nos encaminamos hacia la herrería de Dalian
que se encuentra ubicada en el distrito comercial al suroeste del reino,
mientras caminamos notamos a algunos guardias correr algo agitados como si
persiguieran a alguien… lo ignoramos y llegamos hasta la herrería un rato
después. Ya allí nos encontramos con un atareado Dalian quien nos reconoce al
instante y detiene su trabajo para recibirnos.
-Pero
mira que tenemos aquí… las dos bellezas más deseadas por los jóvenes del
reino…-
-¿De
qué hablas idiota?-
Responde Asanna algo molesta y ruborizada,
realmente me da gracia su cara roja cuando Dalian dijo eso.
-¿Él
es el herrero?-
-Sí,
es uno de los más talentosos y condecorados del reino… explícale tus gustos y
el hará la mejor armadura adecuada para tu estilo de combate-
-¿Así
que hoy vienen por una armadura a la medida?-
-De
hecho, son tres-
-¿Tres?
¿Ustedes no tienen ya?-
-Una
de ellas es para nuestro compañero aquí presente Shudel y las otras dos son
para Edir y Vanetto, que quien sabe dónde estarán metidos-
-Vanetto…
lo he escuchado antes ese nombre… bueno díganme las profesiones de sus
compañeros para buscar un material y medidas para sus armaduras-
Entramos en la herrería de Dalian y no es un
lugar que pensarías que es mugriento o sucio, de hecho, es impecable… rodeado
de paredes de concreto con un gran horno en medio rodeado de multitud de
almacenes lleno de materiales y objetos, eso nos da la idea de por qué es uno
de los mejores herreros, Dalian nos guía hasta su mesa de administración y
tomamos asiento para comenzar con los requisitos a cumplir para las armaduras.
-Bien,
Shudel-
-¿Qué
sucede?-
-¿Has
traído las medidas y estadísticas de Vanetto y Edir junto a la tuya?-
-Si
aquí están…-
-Perfecto-
Shudel entrega las medidas a Dalian quien las
lee con detenimiento mientras nosotros apreciamos nuevamente su herrería hasta
que él coloca sus manos fuertemente sobre la mesa.
-¡Vaya!
¡Sí que son altos estos jóvenes de hoy en día!-
-¿Hay
algo malo con eso?-
-No,
de hecho, es algo bastante bueno ya que los dos más altos tienen pesos
adecuados para sus profesiones lo cual facilita mi trabajo… en una semana
tendrán listas sus armaduras… ya en ese día les diré de que están hechos-
-¿Seguro?-
-Claro,
todo lo que hay en estas estadísticas me dirá que material usar para sus
distintas profesiones y elementos… así que les sorprenderá cuando las vean…-
-¡Eso
sería fantástico!-
La sonrisa en la cara de Shudel me transmite
su alegría momentánea haciendo que también sonría un poco.
…
Finalizando nuestra charla con Dalian nos
despedimos de él y decidimos pasar un poco de tiempo de calidad juntos los
tres.
-Estoy
tan aburrida, quiero entrenar…-
-Deberíamos
hacer algo diferente hoy…-
-¿Cómo
qué?-
-Bueno
tengo algo de hambre… ya casi es mediodía así que…-
-¿En
serio se atreverían a almorzar en un lugar público? ¡JAJAJA! ¡Tengo que verlo!-
Ya me he acostumbrado a que las personas
fijen sus miradas en mí y Asanna por ser de la nobleza, pero eso no es impedimento
para hacer lo que queramos en nuestro tiempo libre, este reino también es
nuestro hogar ¿No?
-Pues
vamos a donde Vanetto suele ir-
-¿Dónde
Amarissa?-
-Si,
según él ahí hacen buena comida-
-Hmmmm…
no estaría mal ir a comprobarlo, también quiero conocer a esa tal Amarissa-
-Pues,
¿Qué esperamos?-
Tomamos un rumbo en específico y nos
dirigimos hacia la taberna de Amarissa al este de nuestra posición, ya casi
llegando al lugar nos encontramos una multitud concentrada justo al frente de la
taberna de Amarissa, al parecer algo o alguien ha causado un alboroto.
-¿Qué
estará sucediendo aquí?-
-No
lo sé-
Nos disponemos a abrirnos paso entre las
personas para ver de quien se trata y escuchamos la típica voz del idiota quien
siempre se mete en problemas.
-¿Qué pasa con ustedes idiotas?
¿No pueden hacer algo mejor?-
-¡Vanetto!-
-¿Qué
demonios hace Vanetto aquí?-
-No
lo sé… tal vez peleando como siempre-
-¡No
lo digas como si fuese algo divertido!-
Nos abrimos paso hasta llegar a un lugar
donde podemos observar como Vanetto desarmado se enfrenta a dos sujetos con
largas espadas, ¿Qué demonios crees que hace?
-¿Por
qué estará peleando?-
-Me
da igual la razón, debemos detener este alboroto de una vez por todas…-
Comienzo a caminar hacia ellos y Shudel me
toma del brazo susurrándome algo al oído…
-Espera,
allí están Edir y esa que creo que es… Amarissa-
-Preguntémosles
que ha ocurrido aquí-
-Bien-
Nos dirigimos hacia ellas rodeando la lucha
entre Vanetto, bueno… si le pudiéramos llamarle lucha, ya que Vanetto solo está
esquivando los ataques ridículamente lentos de esos dos sujetos; al llegar
hasta el lugar donde están Amarissa y Edir comienzo a preguntar algo molesta
cual fue la razón de esta pelea.
-Amarissa,
¿¡Por qué esta Vanetto luchando contra esos dos!?-
-¡Lo
siento Lunelli! ¡Vanetto solo intento protegerme de esos dos pervertidos!-
-¿Eh?-
¿Pervertidos? ¿La intentaban violar o qué?
-Como
escucharon, a Rissa la comenzaron a tocar indecentemente esos dos idiotas
mientras Vanetto y yo comprábamos unos víveres para su taberna, realmente fue
algo desagradable…-
-Así
que fue por eso… ¿Estás bien Amarissa?-
-Sí,
pero estoy preocupada por Vanetto-
-Descuida
haré que termine esto ya…-
Me acerco un poco a Vanetto hablándole
claramente mientras los sujetos me miran de forma hostil, uno de ellos que es
un hombre gigantesco se acerca a mi hablando de una forma indeseable.
-¡Basta
de juegos Vanetto! Termina esto ahora mismo-
-¿Lunelli? ¿Y eso que estás
aquí?-
-¡Largo de aquí maldita mocosa!-
El sujeto levanta su arma contra la princesa
de su reino, ¿Quién pepinos se cree? Es hora de una merecida lección.
-
Solo me divertía poco con estos idiotas, aunque si me molesto la manera con la
que se le insinuaban a Amarissa, ahora Lunelli está aquí y es hora de terminar
esto… uno de los sujetos la llamó “Maldita mocosa”, no creo que dure mucho en
pie ese hombre…
-Bueno terminemos esto…-
-¿Qué dices malnacido?-
-Oye, no te he faltado el
respeto amigo…-
-Me da igual mal…-
Antes de que pueda terminar de pronunciar su
frase le propino una patada tan fuerte en su cabeza que queda inconsciente en
el suelo en segundos, por otra parte, el sujeto más grande se abalanza hacia
Lunelli y ella deja que el sujeto la tome por el cuello, la levanta muy alto…
¿Lo tendrá bajo control?
-¿Lunelli?-
-¡Pagarás por
meterte donde no debes mocosa!-
-¿Tú
crees? Hasta Edir aprieta más fuerte que tu inútil-
El sujeto usa su otro brazo para golpear a
Lunelli y ella con sus piernas… solo con sus piernas le rompe el brazo al
sujeto dándole una patada vertical en su codo… su brazo quedó… como un trapo…
-No debiste hacer eso Lune...-
Antes de decir algo más una bofetada viene
directo a mi cara y pues dejo que me golpee, no entiendo la razón, pero creo
que la merecía en el fondo.
-¿Qué
crees que haces idiota? ¡Si algo malo sucede con tu amiga existe la guardia!
¡No uses tus habilidades para dar “Un espectáculo”! ¡Pedazo de idiota!-
-Oye tranquila, esa no fue mi
intención, solo quería darles su merecido…-
Mientras el sujeto en el suelo grita y se
retuerce del dolor Lunelli sigue regañándome.
-Me
da igual, no alteres el orden público… así no se comporta un guardián…-
-¡Esta bien tu ganas!, pero no
estés molesta conmigo…-
Lunelli se queda mirándome con cara de pocos
amigos y en ese momento llegan dos guardias, ella con voz firme les ordena que
se lleven a los dos sujetos por alterar el orden público y empuñar armas en un
distrito comercial sin autorización, en cuanto a mi… ella asumió toda la
responsabilidad por mis actos… pero al ser la princesa, es obvio que no le
harán nada…
Luego de que lleven a los sujetos a los
calabozos Lunelli vuelve a dónde estamos y se dirige directamente hacia mi
dándome un golpe en el brazo derecho.
-Si
haces algo así otra vez… yo misma te meteré al calabozo… ahora, vámonos de
aquí… quiero comer algo-
-¿Hambre? ¿Qué?-
-Es
cierto, muero de hambre…-
-Yo
también…-
-¡Si
me permiten, los sorprenderé con una nueva receta!-
-Eso
sería grandioso…-
La multitud se esparce y Shudel toma los
víveres que compramos, todos siguen a Lunelli hasta la taberna de Amarissa
dejándome atrás un poco sorprendido… nobleza comiendo en una taberna publica…
esto es nuevo… y no me lo perderé por nada del mundo, sin perder tiempo me uno
a Shudel y le ayudó con los víveres hasta llegar al lugar.
…
Un rato después estamos en la taberna de
Amarissa disfrutando de una linda conversación mientras Shudel, Asanna y
Lunelli disfrutan de una buena comida preparada por Amarissa y Landra en
compañía de su equipo de cocineros, ya en la mesa Shudel toca un tema algo
interesante e intrigante.
-Oigan
chicos… ¿Escucharon de las pruebas de equipo que harán en la academia?-
-¿Pruebas?-
-Sí,
son unas pruebas propuestas por el estratega militar del reino, Erzan
Springwerd… el hermano de Lunelli…-
No sabía que Lunelli tenía un hermano,
diantres…
-¿Y
de que tratan Shu?-
-Bueno,
son pruebas de supervivencia como la que tuvo que hacer Vanetto un mes atrás,
pero hay algo distinto con esta… y es que no es en los alrededores del reino…-
-¿En
dónde será si no es allí?-
-Al
parecer usando magia élfica… proveniente de guardianes del bosque central de
Serenya crearán un espacio donde todos los equipos deberán sobrevivir a
innumerables bestias y demonios…-
-Eso suena difícil…-
-Si,
por eso mismo se los comento… me gustaría pedirles que formáramos ese grupo-
-¿Hablas
en serio?-
-Que
si joder, los estudiantes podrán hacer un grupo luego del tercer periodo, los periodos
anteriores no podrán debido a escasez de enseñanza y poder de combate en sí
mismos-
-Hmmmm…-
-¿Es obligatorio participar?-
-Al
parecer, sí-
Esto es algo para pensar, nosotros cinco en
un ambiente lleno de bestias, es algo interesante por ver…
-¿Entonces
seriamos nosotros 5?-
-Sí,
¿Qué opinan?-
Tanto Asanna como Edir afirman con la cabeza,
faltamos Lunelli y yo por opinar y ella lo hace primero…
-Deberemos
estar muy atentos en ese lugar… sé que ustedes pueden lograrlo, pero no podemos
subestimar lo que nos espera, confio en ustedes chicos…-
-¿Y
tú S? ¿Le entras?-
-¿Qué es ese vocabulario Asanna?-
-Solo
trato de ser informal…-
-Pues hablar así no te hará
informal… con respecto a este nuevo desafío… les digo por experiencia propia
que no es algo para tomárselo a la ligera, casi muero aquella vez y pues si no
fuese por alguien especial no estaría aquí con ustedes, por lo mismo… tendré
que ir para protegerlos-
Con esas palabras creo que los dejé algo
atónitos pero los noto entusiasmados al saber que los cinco iremos juntos a ese
desafío dentro de unas semanas… aunque personalmente me pregunto… ¿Cuál es la
razón para hacerlo?
Continuará…
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