miércoles, 31 de mayo de 2017

Densetsu no Guardian Cap. 11: Una leve paz.

(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo, además próximamente veras palabras de un color peculiar en el texto, eso indica que la escena procura una melodía especifica, así que si le das click a la palabra marcada te llevará al link de la melodía en Youtube).





En el quinto día del desafío de Vanetto, me encuentro observando al sol ocultarse en el oeste un poco preocupada y ansiosa, los ciudadanos del reino están preparándose para la llegada de la noche y algunos comerciantes llegan de largos viajes, hablando de Vanetto… no sé por qué tuvo que hacer algo así… semejante insensato. En la entrada del reino me acompaña solo Asanna quien esta recostada sobre el muro a mi derecha usando una larga túnica al igual que yo, ella ha estado libre todo el día así que me acompañó desde su comienzo a su fin, fue un día muy incómodo para mí pero ahí avanzamos en nuestra relación… es raro que solo ella y yo estemos esperando a Vanetto, pensé que habría más gente… eso me demuestra la poca fe que tienen los ciudadanos en S; por otro lado Shudel y Edir están en sus labores rutinarias como todos los demás así que no podrán ver la llegada de su compañero, puede parecer algo duro, pero de eso se trata la disciplina. Camino de un lado a otro sin parar mientras ella comienza la charla.

-Ya quédate quieta Lunelli, él regresará-

             Me duele admitirlo, pero la naturaleza a veces puede ser mortífera y también tengo mis dudas sobre Vanetto.

-¿Cómo lo sabes?-

-Porque ahí viene…-

             Las palabras de Asanna son correctas, entre algunas personas que entran al reino puedo distinguir en el horizonte sobre el largo camino de tierra al chico de cabellos plateados que conocí en aquél feudo, no solo siento el alivio de ver que está a salvo, también la rabia de actuar dejando de lado mi opinión…

-Ese idiota…-

-Así que lo logro eh…-

             Mientas más se acerca Vanetto puedo notar que no lleva su camiseta, su torso se nota algo herido y con algunos rasguños, esperen… ¿Y esa mujer quién es? Vanetto tiene consigo una espada idéntica a la anterior… debe haber recuperado a su compañero, me alegro por eso. Mientras me hago preguntas él está conversando con una mujer de cabello verde que nunca había visto en mi vida, ¿Serán conocidos de algún lado? Tendré que preguntarle muchas cosas cuando llegue.


             Momentos después Vanetto está a solo unos metros de nuestra posición y no aguanto la emoción de verlo otra vez, una gran sonrisa se plasma en mi cara, nada más importa en este momento.

-He vuelto-

-¡Bienvenido de vuelta Vanetto!-

-Bienvenido S-

             Él hace una leve reverencia con una sonrisa en su rostro lastimado y rasguñado.

-Gracias chicas, es un gran gusto verlas otra vez… aunque me gustaría haberlo hecho en mejores condiciones…-

-Sí, apestas… y deberías estar hambriento…-

-No discutiré contigo, pero sí, estoy muy hambriento y cansado…-

             La curiosidad me consume y no aguanto mucho para preguntar quién es esa cara nueva.

-Oye Vanetto, ¿Quién es ella?-

             Vanetto reacciona de forma sorpresiva como si se le hubiera olvidado algo.

-¡Ah lo siento! ¡Ella es Seidana Ellavina! Un guardián del alto nivel a servicio del rey-

-¿De mi padre? ¿En serio? Nunca la había visto-

             En ese momento la mujer se une a la conversación explicando algunas cosas.

-¡Ah eso! Tal vez no te conté Vanetto, pero yo pertenezco a una división algo más “Clasificada’’ por así decirlo, no somos muy vistos por el reino, pero aun así cumplimos con nuestro deber y oficio-

             Esta mujer no me da una buena primera impresión, tal vez sea algo pre-juiciosa pero no lo sé, deberá ganarse mi aceptación.

-Oigan, creo que… deberíamos entrar al reino… ya oscureció-

             Por la emoción de la vuelta de Vanetto olvidé por completo que ya casi anochece, todos dejamos el lugar y nos dirigimos hacia el castillo para darle las noticias a mi padre, mientras caminamos comienzo a aclarar algunas dudas.

-Oye Vanetto, discúlpame si te hago demasiadas preguntas, pero es que tengo mucha intriga sobre algunas cosas-

-Descuida Lunelli, toda pregunta que provenga de ti será bien respondida-

-Me halaga escuchar eso, una de mis dudas es… ¿Cómo recuperaste a tu compañero?-

-Es una larga y complicada historia, pero sí, mi compañera está de vuelta-

             Su respuesta me llena de intriga… pero no lo agobiaré con tantas preguntas apenas haber vuelto de su desafío, lo importante y es que haya vuelto el mejor compañero de Vanetto, su arma. A medida que nos acercamos al castillo por la ciudad muchas de las personas que rondan a nuestro alrededor se quedan mirando el aspecto poco usual de Vanetto y Seidana quienes realmente no se ven muy bien.

-Me pregunto dónde estarán Shudel y Edir-

-Si no me equivoco a esta hora deberían estar saliendo de sus respectivos entrenamientos-

-Por esa razón no pudieron venir a recibirte-

             No sé si es mi imaginación o algo diferente pero noto a Vanetto un poco cambiado de cuando salió hace cinco días atrás, al parecer algo ha cambiado en él durante ese desafío… espero que sea para bien.

-Oye S, felicidades-

-¿Por qué?-

-Lograste que Lunelli se pueda unir a nuestro grupo de ahora en adelante-

             Eso me deja algo atónita, realmente él ha ganado mi libertad de poder estar con sus amigos… mis amigos, eso es algo valioso para mí, mis ojos se humedecen un poco y me detengo a frotarlos, al centrar la vista hacia delante nuevamente ahí está él frente a mi acercándose para darme un abrazo, felizmente lo recibo y siento un lindo y regocijante sentimiento en mi pecho durante esos segundos.

-En la entrada del castillo Springwerd-

             Llegamos a la entrada del castillo y hasta a los guardias de turno les sorprende ver a Vanetto con vida, rápidamente dan paso hacia el corredor abriendo las puertas y nosotros proseguimos a llegar hasta la sala del trono donde se encuentra mi padre un poco atareado, al llegar él se levanta de su trono acompañado del general Wheynfeld.

-Buenas noches padre-

-Buenas noches hija y compañía…-

             Una leve sonrisa se plasma en los rostros de tanto Assandel como mi padre quien se nota algo alegre con la llegada de Vanetto.

-Así que, lo lograste joven S-

-Justo como lo dije, ahora cumpla su parte del acuerdo…-

-Está bien, como lo acordé hace cinco días mi hija será instalada mañana en la academia para guardianes del reino… y tú serás el encargado de protegerla mientras este allí, es lo único que te pediré-

-¿Yo?-

-Sí, tu lograste todo esto, es tu responsabilidad mantenerlo así-

-Comprendo, daré lo mejor de mí para proteger a su hija-

-Ah y por amor a la diosa, come algo y aséate… ahora vayan a celebrar a otro lado su victoria, tengo asuntos más importantes que atender ahora…-

             Las miradas en nuestros rostros al vernos los unos a los otros es de alegría pura, realmente todos estamos muy felices por la victoria de Vanetto. Dejando eso de lado hay algo más de que hablar en esta noche, Seidana se acerca a mi padre y haciendo una reverencia se presenta ante él.

-Mucho tiempo sin verlo su majestad, es un placer volver a estar a su servicio-

-Seidana… me alegra muchísimo verte, últimamente nuestro reino carece de gente preparada para altos riesgos, ¿Cumpliste tu misión?-

-Sí, y le traigo malas noticias también-

-¿Malas noticias?-

             ¿A qué se refiere con eso?

-Si, en mis recientes misiones me he percatado de que muchas hordas de zorgons bien entrenados han estado atacando puntos claves de distintas regiones de nuestro continente, la más problemática fue la del portal místico de Jakeva, por alguna razón que desconozco intentan ralentizar la llegada de información entre reinos aliados… o esa es mi deducción sobre sus ataques…-

-Hmmmm, eso explicaría el por qué él no regresa-

-¿Él?-

-Eso es algo clasificado, lo charlaremos en otro momento…-

             Mi padre se fija que aún seguimos en la sala del trono y frunce el ceño dirigiéndose a nosotros de una manera poco amable.

-¿Siguen aquí? Ya váyanse a sus hogares o los correré… a todos…-

-Claro señor, mis disculpas- -Gruñón-

             Sin restarle importancia a lo que logró Vanetto, él y Asanna se despiden de todos sin mucho que decir, yo me quedo en el castillo, pero rápidamente dejo la sala caminando hacia los corredores que llevan hacia la sección de dormitorios, antes de cruzar la puerta que separa la sala del trono con los corredores observo como mi padre y Seidana comienzan a charlar con gran confianza… al parecer si es verdad lo que dijo sobre servir a nuestro reino.


             Luego de pasar por la ciudad para alimentarme y pedir algo de ropa, llego a la entrada de la academia caminando junto a Wheynfeld quien tiene una leve expresión de tranquilidad en su rostro, pero todos saben cómo es ella, muy reservada con sus sentimientos, hay un silencio un poco incómodo así que intento romper el hielo iniciado una conversación sin un tema en específico.

-Y cuéntame Asanna, ¿Cómo fueron estos 5 días sin mí por aquí?-

-Bueno, realmente no fue muy diferente, no digo que no nos hayas hecho falta, pero sabes bastante bien cómo son actualmente Shudel y Edir, esos dos cada vez se vuelven más fuertes, la persona que sí estuvo malhumorada e insoportable todo el tiempo, a tal punto de que no podía hacer nada bien era Lunelli, esa chica te aprecia bastante al parecer, me hace feliz que gracias a tu esfuerzo ella pueda estar con nosotros de ahora en adelante, es alguien terca, pero sin duda muy interesante-

             Dije eso solo para romper el hielo y lo que escucho es algo inesperado, vaya sorpresa me llevo. Pasamos la entrada de la academia y está algo solitaria, es normal, a esta hora ya la mayoría de los estudiantes están dormidos u ocupados en sus dormitorios. Caminamos por los alrededores hacia el norte de la academia donde están los dormitorios y el viento se intensifica chocando con los arboles de manera agresiva, me pregunto que provocará eso, ¿No será que la naturaleza previene algo malo? El ambiente está muy sombrío y desalentador, la cara de Asanna expresa la misma incomodidad que siento así que sería desperdicio de tiempo decirle algo que ya sabe; tratamos de ignorar eso y caminamos un buen rato saludando a algunos conocidos de la academia hasta finalmente llegar a la sección de dormitorios de la academia, ya allí me separo de ella debido a que obviamente su habitación queda en otro lugar, prosigo a subir la escaleras para llegar al segundo piso y poder entrar a mi habitación, tengo muchas cosas que pensar pero realmente solo quiero dormir una buena siesta… estoy exhausto; llego finalmente a mi habitación y abro la puerta, ya allí está Shudel dormido, me extraña que este dormido y no haya ido a buscarme o algo por el estilo, supongo que habrá tenido algo más importante que hacer… sino no tendría sentido; enciendo la luz, me acerco un poco a él y noto moretones y cortes sobre todo su cuerpo, al parecer ha estado llevando un duro entrenamiento estos cinco días, sin más nada que hacer apago la lampara y me lanzo en mi cama, se siente tan… cómoda y acolchonada… que podría…


             Ha transcurrido un largo tiempo, un mes para ser más precisos, desde aquél desafío impuesto por el rey a mi persona, Vanetto S, para la lograr la “libertad” por así decirlo de su propia hija Lunelli Springwerd; luego de haber cumplido el desafío ella fue instalada en la academia con una gran bienvenida… típico de la realeza, en fin, lo mejor de todo eso es que ella está con nosotros ahora…  y se nota muy alegre y feliz desde ese día… así que creo que hice bien en levantar la voz aquel día.

             Volviendo a la actualidad me encuentro en un día poco usual, pues realmente no tengo nada que hacer ya que nos han otorgado un día completamente libre de entrenamientos o labores, me he acostumbrado tanto a la vida del aprendiz que no tengo idea de que hacer para distraer mi mente hoy, por suerte tengo a Edir junto a mi quien es alguien que nunca está quieto; portando una vestimenta bastante informal (vestido de cuerpo completo hecho de tela fina de color turquesa, sandalias de cuero blanco y el cabello sujeto por una gran coleta en la derecha de su cabeza con una cinta de color blanco por parte de Edir y una camiseta de mangas largas hecha de lana blanca, pantalones de tela oscura y botas de cuero negro por mi parte) estamos dando un paseo por el distrito comercial del pueblo disfrutando de la vista y de los diversos aromas de comida que provienen de las tabernas y lugares como ese.

-¡Huele muy bien!-

-Sí, pero no tengo idea de donde proviene… hay muchos lugares posibles-

-Pues tienes razón, aunque no he almorzado, así que me da igual de donde venga-

             En ese momento se hace mediodía y las campanas de las torres este y oeste sobre las murallas comienzan a tocarse desviando nuestro interés de la comida hacia las murallas, sobre todo Edir quien ha tenido siempre un anhelo de ver la ciudad desde las murallas.

-¿Y si lo intentamos hoy?-

-¿Intentar qué?-

-Subir a las murallas…-

-La semana pasada lo intentamos de la manera buena y la respuesta de los guardias no fue nada grata…-

-Busquemos otra forma-

-Las cosas que hago por esta niña-

             Por alguna razón llevamos dos semanas intentado subirnos a esas benditas murallas, pero la guardia no nos da autorización para hacerlo ya que es algo peligroso, son muy altas… caerse de ahí seria literalmente una muerte segura, para una persona común.

-Intentémoslo a mi manera a ver qué ocurre-

-¿Cuál sería esa forma?-

-¿Cuál crees tú?-

             La cara de Edir no refleja mucha satisfacción con lo que vamos a hacer, es lo mismo que hicimos aquella vez antes de mi desafío, si recuerdo bien estaba histérica.

-Aprovecha que no traje armas conmigo, así estarás segura en mi espalda…-

-Ahora que mencionas armas Van, ¿Al final que pasó con tu espada?-

-La que traje conmigo al reino?-

-Esa misma-

-¿Cómo te explico? ¿Recuerdas el anillo de sangre de Lunelli?-

-Sí, su punto de enlazamiento-

-Bueno, esa espada de la que hablas era mi punto de enlazamiento…-

-¡¿En serio?!-

-Sí, pero por una razón en especial, la cual no te diré, ahora ese punto de enlazamiento no existe…-

-¿Entonces como materializarás tus armas?-

-Como siempre… es solo que no poseo un objeto como los demás… pero eso son detalles sin importancia… al menos ya tienes tu respuesta…-

-Si tu consideras a eso respuesta… lo tomaré como tal… aunque eso es algo intrigante-

-No pienses tanto Edir, te hará mal…-

             Centrándonos en nuestro objetivo, buscamos un lugar apropiado para hacer la maniobra pensada y primeramente nos alejamos de la multitud, un paso en falso y podríamos malograr a un ciudadano, nos apoyamos en una carreta cercana a una casa de empeño y Edir se monta en mi espalda, ya allí comienza la diversión…

-Aquí vamos, ¡Shining Path!-

-¡Por favor Diosa! ¡No quiero morir!-

             Flexiono mis rodillas y con un gran salto llego al primer edificio que uso como primer escalón, salto hacia edificios más altos para acortar distancia entre nosotros y la cima de la muralla y Edir en mi espalda esta vez no grita histérica, más bien está tranquila.

-¿¡No tienes miedo!?-

-¡Estoy contigo, no me pasará nada!-

-¡Vale!-

             Al llegar hasta el edificio más alto del distrito la gente desde el suelo nos mira asombrados, y no solo ellos, también están los guardias algo incrédulos de nuestros repetidos intentos de subir a las dichosas murallas… nos miran como si quisieran golpearnos.

-Creo que podemos llegar desde aquí-

-¿Crees?-

-Sí, es una distancia bastante larga y alta, tal vez caigamos a nuestra muerte si fallamos-

-¡Maldito loco! ¡Me matarás!-

             Edir comienza con su lloriqueo golpeando mi espalda con sus puños

-¡Es solo broma cálmate! ¡Si está difícil, pero lo lograré te lo prometo!-

-¡Más te vale!-

             Para ser sincero también tengo algo de nervios, realmente es una distancia muy larga, pero si concentro toda mi energía en mis piernas puedo lograrlo, por una razón tengo esta habilidad.

-¡Aquí vamos!-

-¡Sí!-

             Edir se aferra a mí con sus brazos y piernas, me arrodillo bajo el tejado del edificio más alto del distrito y cierro mis ojos para concentrar mi energía en mis piernas, luego de unos segundos doy el salto más alto y largo que jamás había hecho en mi vida, vuelo sobre casi 3 casas completas y justo cuando estoy a punto de llegar a la cima…

-¡Mierda! ¡Sujétate!-

             Mi salto no fue lo suficientemente alto para llegar por completo a la cima y por poco logro aferrarme con mis brazos dejando a Edir colgando de mis piernas aferrándose por su vida.

-¡SUJETATE EDIR!-

-¡ESO INTENTO IDIOTA!-

             Poco a poco uso mis fuerzas para subir la muralla, pero Edir no deja de moverse debajo de mí, si sigue así sus brazos se cansarán, ¡Debo buscar la manera de salir de esta situación!

-¡DEJA DE MOVERTE!-

-¡NO PUEDO EVITARLO!-

             Edir eventualmente se cansa y se suelta… justo en ese momento suelto mi mano derecha para tomar su brazo debajo de mi quedando en una posición aún más expuesta, las personas están histéricas allá abajo reunidas observándonos mientras los guardias comienzan a subir las largas escaleras hacia la cima de la muralla, tomo a Edir quien tiene una cara de terror total y también aprieta mi antebrazo fuertemente para no deslizarse y morir, sacando fuerza de donde no tengo la lanzo hacia la cima de la muralla perdiendo mi agarre y cayendo al vacío.

-¡VAAAAN!-

-¡Diablos!-

             Aun con el ‘’Shining Path’’ vigente en mis piernas en plena caída me posiciono para caer con mis piernas y no con los brazos o espalda, ya en esa posición vuelvo a concentrar mi energía en mis piernas para recibir el impacto de la caída, tal vez rompa mis piernas, pero es lo único que se me ocurre.

¡AAAAAAHHHHHH!-

             La gente en el suelo se quita rápidamente del lugar donde pretendo caer y temer lo peor, al tocar el suelo flexiono mis piernas llevando mi cuerpo al límite creando un gran cráter debajo de mí, las personas a mi alrededor están atónitas y con la boca abierta… bueno lo que acabo de hacer no es algo que se vea todos los días, sin embargo, siento algo diferente… mis piernas están llenas de energía… al parecer la energía de choque que sufrió el Shining Path lo ha vuelto más poderoso ¡ESTO ME GUSTA!

-¡AHÍ VOY EDIR!-

             En cuestión de segundos siento una energía excepcional en la planta de mis pies y con un fenomenal salto soy capaz de llegar a la cima desde el suelo con un solo salto.

-¡DEMONIOS VANETTO! ¡GRANDIOSO!-

-Oye pequeña, modera tu vocabulario, eres una dama… habla como tal…-

-Lo siento…-

-¡Ja! ¡Ya estamos aquí!, ¿Qué te parece?-

-Por la conmoción no pude ver nada hasta ahora, es…-

             De pronto Edir comienza a soltar lágrimas, no esperaba que fuera a llorar de alegría por algo así…

-…es grandioso-

-¡Sí! ¡El paisaje es hermoso!-

             Desde aquí arriba se logra ver todo el reino… ¡TODO!, desde la entrada hasta la lejana academia en el norte, el castillo y el distrito de los nobles al este, y las zonas agrícolas al oeste… ¡Es simplemente fantástico!

-¡Oigan ustedes!-

-¡Diablos! ¡Corre!-

             Los guardias después de un rato al fin llegaron hasta la cima y nos comienzan a perseguir por lo largo de ellas, realmente es muy emocionante ya que no tenemos idea de cómo bajarnos ahora, corremos hasta la torre oeste de las murallas y con unos cinco guardias tras nosotros nos encontramos uno frente nuestro, en ese preciso instante se me ocurre una idea ridículamente estúpida pero que puede funcionar en esta ocasión, en un movimiento acrobático y sin hacerle daño le arrebato su escudo al guardia frente a nosotros y lo superamos para seguir corriendo hacia las escaleras del lado oeste de las murallas…

-¡USTEDES MEQUETREFES!-

-¡Corre, no voltees!-

             Llegando finalmente a las escaleras ejecuto mi gran idea.

-¡Edir móntate sobre mi espalda!-

-¿¡Otra vez!? ¡Me niego!-

-¡Solo hazlo si quieres salir ilesa de esto!-

-¡Esta bien está bien!-

             Dice Edir refunfuñando mientras se monta en mi espalda nuevamente, ya con ella lista y mirando a los guardias con una gran sonrisa coloco el escudo en el primer escalón de la escalera sujetando el inicio del mismo con la punta de mi pie izquierdo.

-¿¡Que intentas hacer!?-

-¡No lo sé! ¡Eso es lo divertido!-

-¡NO!-

             Edir comienza a gritar y colocando mi pie derecho sobre el escudo comienzo a deslizarme sobre las escaleras manteniendo el equilibrio para no caer y matarnos.

-¡EMOCIONANTE!-

-¡No me jodas Vanetto idiota!-

             Es bastante difícil mantener el equilibrio sobre el escudo en movimiento mientras la vibración de cada escalón al impactar con el aquél complica mucho las cosas, aun así, es algo que jamás había hecho en mi vida y me emociona demasiado, dejando de lado que Edir pudo ver el reino desde las alturas de las murallas; al llegar hasta el suelo le doy una patada al guardia quien nos esperaba al final y corremos lo más que podemos eludiendo guardias por varias calles y plazas…

-¡No pares JAJAJAJA, no pares de correr!-


             Luego de una insana persecución los guardias al parecer abandonaron el deseo de capturarnos y volvieron a su guardia matutina, estamos escondidos y muy agitados en un callejón mientras vigilo que no haya nadie cerca.

-¿Y-Ya estamos a salvo?-

-Creo que si…-

             Eso fue genial.

-¡Eso estuvo genial!-

-Te pasaste de idiota, pero si… estuvo genial-

             Me alegra que Edir haya disfrutado ese alocado momento, porque es poco probable que me preste para ese tipo de cosas otra vez, ahora lo siguiente es comer algo, el hambre comienza a atacar.

-De seguro tienes hambre ¿No es verdad?-

-Ahora que lo menciones tanta emoción me ha abierto el apetito, ¡Vamos a comer algo delicioso!-

-Bien, veamos que tiene para nosotros Amarissa hoy-

             Estando decidido el lugar donde llevaremos a cabo nuestro almuerzo nos dirigimos al mismo con toda la tranquilidad del mundo.

-En la taberna de Amarissa-

             Llegamos finalmente a la taberna y al entrar hay un ambiente bastante amigable y acogedor, las personas del lugar se notan muy alegres y festivas… bueno es la taberna de Amarissa… no podría esperar más de este lugar.

-Buenas tardes Amarissa-

-¡Vanetto! ¡Qué gusto verte!-

             La sonrisa de Amarissa es algo cautivador, ella es… realmente hermosa.

-He aquí a mi compañera de aventuras Edir Wrenright-

             Amarissa deja el bar de bebidas y sale a saludar a Edir quien pone su cara más linda y alegre como siempre.

-¡Es un placer conocerte Edir!-

-El placer es todo mío Rissa-

-¿Rissa?-

-Descuida, a todos nos coloca una abreviatura… es típico de ella-

             Amarissa reacciona de buena manera a la forma de ser de Edir y prosigue a ofrecernos algo de comer.

-Bueno chicos… ¿Qué desean que les sirva del menú?-

-¿Qué quieres comer Edir?-

-¡Sopa de Patatatas!-

-Querrás decir ‘’Patatas’’-

-¡Eso!-

             Sonó bastante lindo lo que dijo Edir y pues se reflejó en la cara de Amarissa quien tiene ganas de reír.

-A mi tráeme lo mismo si no es molestia-

-Por supuesto, denme unos minutos-


             Ya almorzando noto que Amarissa tiene un poco de tiempo libre y se acerca a nuestra mesa para charlar un poco.

-Disculpen la molestia ¿Puedo acompañarlos un rato chicos?-

-Claro Rissa-

-Gracias… oye, Vanetto-

-¿Qué sucede?-

-Escuche unos rumores sobre un desafío en el cual estabas involucrado… ¿Es cierto eso?-

-Ah eso… pues sí, me enfrasqué en un desafío durante 5 días a merced de la naturaleza-

-¡Vaya! ¡Genial! ¿Y por qué lo hiciste?-

-Lo hizo porque debía liberar a Lun del encierro al cual la tenía confinada su papá-

-Lun es Lunelli, ¿No?-

-Sí, realmente fue una gran aventura y gracias a la diosa pude completar ese desafío logrando así que ella se uniera a nosotros en la academia como una estudiante más… fue grandioso…-

-¡Hmmmm! Cada vez me sorprendes más Vanetto-

-Oye Van, hablando de Lun ¿Dónde están ella y Asa?-

-Bueno, ellas están en aquella conferencia del consejo del reino que te mencione temprano por la mañana-

-¡Ah! Así que ellas están allá-

             Al no estar informada Amarissa obviamente termina preguntando de qué hablamos.

-Disculpen pero… ¿De qué conferencia hablan?-

-Bueno Amarissa, es una conferencia del reino donde el consejo, la realeza, la nobleza y la armada discuten puntos estratégicos sobre el estado diplomático, militar y económico del reino-

-Hmmmm ya veo-

             Mientras continuamos almorzando y charlando con Amarissa mi mente en ese momento estaba pensando solo y únicamente en Lunelli, ¿Cómo le estará yendo?

-15 minutos antes, en la sala principal del castillo Springwerd-

             Me encuentro junto a Asanna en la conferencia mensual que se lleva a cabo en el reino dirigida por mi padre, el rey… últimamente nuestro reino ha estado enfrentando muchos problemas de diversos tipos, y con la reciente llegada del comandante Beimen nuestros problemas se agravan cada vez más.

             Mientras todos los consejeros, embajadores, generales y comandantes hablan entre ellos llamando al desorden mi padre con una voz firme impone orden y comienza la sesión.

-¡Orden damas y caballeros!-

             Todas las personas en la sala toman asiento en la gran mesa redonda y comienzan a discutir los problemas actuales.

-Estamos reunidos aquí para debatir los problemas que acatan la atención de nuestro reino ya sean internos o externos, el primer caso a debatir es la reciente formación y movilización de pelotones y ejércitos zorgons según informes provenientes de los continentes de Platea, Serenya y Utopia; últimamente los ataques zorgons a nuestras más pacificas naciones y aldeas han sido cada vez más organizados y despiadados, tememos que este problema se vuelva aun peor y los zorgons logren convertir esto en una guerra a gran escala-

             En ese momento el embajador del reino de Silvandya, el gran defensor Jusel Andora interrumpe al rey para agregar información vital.

-Aun así gran rey, si decidimos enviar una cruzada de caballeros en busca de las principales bases de zorgons dejaríamos expuestos a nuestros reino a ataques de cualquier otro tipo de bestias… ¡Como todos saben aquí y no es un secreto las bestias están actuando de forma inteligente, debemos enfrentar que Gasmov está cada vez más cerca de su renacimiento!-

-¡Patrañas!-

             La sala se vuelve un caos debido a que hay embajadores que no tienen el mismo punto de vista que Lord Andora y no creen en la resurrección futura de uno de los Dragones de antaño, el peor enemigo jamás visto.

-¡Calma! ¡Dejen a Lord Andora terminar sus argumentos!-

-Gracias gran rey, como dije anteriormente las bestias han estado actuando inteligentemente y eso no es todo… la gran reina de Silvandya, Elira Enanddor, ha tenido visiones donde ve a mi pueblo arder ante una invasión zorgoniana proveniente de las tierras en ruinas de Tasmalis-

-Puedo sentir que tus palabras están llenas de sinceridad, pero, quiero también apoyarme en el veredicto de uno de mis comandantes… Osadeba, adelante por favor-

-Gracias mi señor, en mi última expedición cerca de Tasmalis, donde fui enviado a petición del feudo de Urgania, debido a unos asesinatos en la torre de vigilancia frente a las viejas y olvidadas murallas de ese reino, me encontré con hordas de zorgons quienes se habían apoderado del reino fantasma fortificándolo fuertemente con cosas que ustedes jamás pensarían que existen, el señor Jusel está de testigo ya que secretamente espiamos desde las montañas Karan al oeste de las ruinas del castillo de Kal Harund, donde una sombra siniestra se movía y sentía por todo el lugar, y no solo eso… en la lejanía podía distinguirse humo y brazas, así como fragatas de velas negras, eso quiere decir que están poniendo muchas de sus piezas sobre el tablón de juego-

-Habiendo escuchado eso está claro de que el reino de Silvandya está en grave peligro y creo que la mayoría de las personas en esta sala saben el por qué… de esta forma enviaremos una cantidad de 2.500 hombres para el apoyo de su pueblo general Andora-

-Muchas gracias por su ayuda gran rey…-

             Mientras mi padre le da la palabra al señor feudal de las regiones del noroeste de nuestro continente, noto a Asanna muy enfocada en la conversación, seguramente le preocupa al igual que todos los destinos de nuestra amada Egea.

-Le concedo la palabra al señor feudal de las regiones del noroeste, Losic Aurou-

             Ese Losic Aurou siempre me ha dado mal espina, no lo sé… es un tipo en quien no puedo confiar… con un aspecto de gordo asqueroso, tiene fama de maltratar mujeres y abusar de ellas… es de lo peor…

-*Cof* *Cof* gracias rey Julean, las tierras del noroeste del continente de Engión han estado siendo atacadas por una serie de bestias que jamás habíamos visto, con un aspecto gigantesco y peludo bajan de las montañas congeladas del norte y atacan a nuestras aldeas y pueblos sin piedad, por lo que más quiera mande la ayuda necesaria para deshacernos de esas bestias inmundas…-

             En ese momento entra Seidana a la conversación dejando al señor Losic en una mala posición…

-Lamento interrumpir sus argumentos señor Losic, pero quiero agregar algo a su situación, según usted dice que son “bestias’’ las cuales atacan sin piedad… primero que nada, los seres de las montañas congeladas han sido pacíficos por milenios queriendo decir que algo los ha vuelto agresivos, no es por manchar su discurso pero… le exijo que sea más claro a la hora de plantear sus problemas al consejo-

-¿¡Qué!? ¿¡Quién eres tú sabandija para decirme que hacer!?-

-¡Calma señores! ¡No iniciaremos una guerra entre nosotros mismos!-

             Eso sí fue un golpe bajo para ese asqueroso de Losic, solo su voz me da nauseas…

-Bueno, con relación a los feudos de la región noroeste del continente de Engión enviaremos en conjunto con el reino de Silvandya un equipo de guardianes calificado para enfrentar todo tipo de amenazas-

-Gracias su majestad…-

             Eso dice Losic mirando de reojo a Seidana quien le sonríe de forma picara ¡Buena mujer!

-Finalmente el tercero y último problema que pondremos a debate el día de hoy, el problema será planteado por el guardián Damian Oenoamus-

             Ese sujeto es alguien que no veía desde que era niña, según mi padre es uno de los mejores guardianes de los últimos años y ha estado enfrentando las fuerzas de Akrón en la fortaleza nevada de Snewim, con un aspecto bastante joven con un cabello naranja y unos ojos del mismo color vestido con una armadura plateada y una capa de color blanco.

-Buenas tardes para todas las personas presentes en esta sala, ya llevo un tiempo enfrascado en una interminable lucha contra las fuerzas de Akrón en la fortaleza de Snewim, en el continente de Platea… que como todos saben es el continente donde desembarcan la mayoría de los ejércitos demoniacos provenientes de Akron, allí hemos perdido más de 10.000 hombres en casi 50 años de guerra, pido por favor a este consejo enviar un cargamento de provisiones para los habitantes de las pacificas aldeas y 2.000 soldados para seguir con la resistencia de esos ataques demoniacos que son llevados a cabo con el único de fin de obtener el cristal del trono congelado de Kalin, si se hacen con ese cristal… solo los dioses sabrán hasta donde se extenderá su maldad-

-Enviar 2.000 hombres… ¿No es mucha esa cantidad?-

-Estoy al tanto de que es cantidad es algo exagerada pero nuestra situación es algo grave, durante los últimos meses los ataques de los Yagurnauts han estado empeorando y en la última batalla que ocurrió hace 1 semana perdimos a más de 400 hombres con solo uno de ellos-

-Y qué pasa con los otros dos reinos de Platea? ¿Hacen ojos ciegos a su situación?-

-No comandante, ambos reinos nos ayudan con todo lo que pueden, pero los ataques enemigos son cada vez más constantes… la última lucha duró casi dos días, en la que salimos victoriosos gracias al as buenas defensas de la fortaleza... aun así el enemigo no se ha atrevido a mandar un ejército completo-

             La situación de Snewim sí que se ve mal… ojalá mi padre pueda ayudarles.

-Comprendo tu situación joven Oenoamus pero enviar 2.000 hombres es algo imposible para nosotros ahora mismo debido a que también tenemos a los ojos del mal sobre nuestros reinos, solo con enviar 2.500 hombre a Silvandya ya quedamos un poco expuestos no quiero imaginar lo que podría ocurrirle a Erenor si se queda sin la mitad de su armada… lo único posible ahora para ti es enviarte un equipo de elite de guardianes para ayudarte en tu lucha…-

             Eso es cierto, quedaríamos débiles si enviamos a todas nuestras tropas a ayuda a otros, no es que seamos egoístas, pero no podemos permitirnos ser destruidos por ayudar a otros… si eso sucede ¿Cómo los ayudaremos?, mientras analizo la situación Assandel interviene en la conversación agregando puntos clave.

-Hmmmm, podríamos pedir ayuda a los reinos de Utopia-

             A mi padre no parece agradarle esa idea en lo absoluto.

-No creo que los grandes reinos scythe ayuden a las demás razas, como todos sabemos ellos siempre han sido egoístas y codiciosos-

             Luego de una buena charla sobre los problemas se llega a la conclusión del problema en Snewim.

-¿Y qué hay de los elfos?-

-Los elfos son demasiado reservados… a pesar de ser una de las razas más poderosas… no participarán en ninguna batalla a menos que estén obligados a hacerlo-

-Bueno, Joven Oenoamus…. de la orden de Snewim, solo podremos ayudarte con 1.000 hombres y 5 de nuestros mejores guardianes… más de eso no puedo ofrecerle…-

-Con eso bastará gran rey… el pueblo de Snewim estará agradecido con usted…-


             Diez minutos después, la conferencia ha culminado y los invitados toman distintos caminos dejando la sala vacía, esperando como cortesía que el último de ellos saliese dejo mi lugar, me despido de mi padre y prosigo a continuar con mi día saliendo de la sala, algo que me sorprende en encontrarme con Asanna justo fuera de la misma ¿Me estaba esperando?

-Hola Wheynfeld-

-Hola, ¿Estas ocupada?-

             Realmente no tengo nada que hacer, no planeé nada luego de esta conferencia así que pues démosle una oportunidad a Wheynfeld.

-Pues no, ¿Tienes algo en mente?-

-Veras, la cuestión es que Shudel me ha pedido algo de ayuda para la creación de las armaduras a medida de Vanetto, Edir y él mismo… tenía planeado llevarlo con Dalian y pues me gustaría que vinieras, al fin y al cabo, ninguna de nosotras los necesita…-

-¡Es verdad! Había olvidado que en el tercer periodo es la creación del equipo de los estudiantes-

-¿Qué dices? ¿Quieres venir?-

-¡Por supuesto!-

             Durante el tercer periodo de aprendizaje como guardián llega un momento donde la persona debe crear su propia armadura, todo depende su profesión ya que hay muchos tipos de armaduras a la medida, una armadura la cual puedes materializar por una pequeña cantidad de energía, por lo general siempre se recurre a los herreros de nuestro reino para la creación de los mismos…

             Acepto la petición de Asanna y juntas nos dirigimos a la entrada del castillo donde nos encontramos a la maestra Lirica quien nos da los buenos días, ya allí tomamos nuestros corceles y recorremos la larga distancia que separa al pueblo del castillo y sus alrededores.


             Minutos después, ya hemos llegado a la entrada del pueblo y efectivamente nos encontramos con Shudel quien hoy luce algo diferente, no logro descifrar que es, pero no es el usual Shudel que siempre veo a diario.

-Buenos días chicas, ¿Cómo van?-

-Pues estamos algo preocupadas-

-¿Por qué lo dices?-

             Mientras bajamos de los corceles Asanna procede a relatar lo que ocurrió en la conferencia poniendo a Shudel al tanto de la situación que tememos se convierta en algo más grande.

-Hmmmm, eso suena muy mal-

-Algo así, pero los maestros se ven tranquilos así que no hay nada que temer por ahora-

-Bueno, cambiemos de tema… así que quieres hacer tu armadura con Dalian ¿Eh?-

-Sí, me han dicho que es uno de los mejores herreros del reino-

             Dalian Inolnar es un joven sandior de 25 años de edad el cual con el paso de los años se ha vuelto un renombrado herrero, es bastante alto y tiene el cabello rizado de color marrón con unos ojos color café y siempre está sin camiseta… solo con unos pantalones de cuero oscuros… es tan… irreverente.

-En efecto lo es… y lo extraño es que es muy amable-

             Por lo general en nuestro reino hay muchos herreros y artesanos los cuales son algo arrogantes por así decirlo, pero nuestro buen amigo Dalian es alguien quien por alguna razón trata muy amablemente a cualquier persona quien visita su herrería, tal vez sea un ideal o algo así.

-Bueno ¡Vamos allá!-

-De acuerdo-

             Nos encaminamos hacia la herrería de Dalian que se encuentra ubicada en el distrito comercial al suroeste del reino, mientras caminamos notamos a algunos guardias correr algo agitados como si persiguieran a alguien… lo ignoramos y llegamos hasta la herrería un rato después. Ya allí nos encontramos con un atareado Dalian quien nos reconoce al instante y detiene su trabajo para recibirnos.

-Pero mira que tenemos aquí… las dos bellezas más deseadas por los jóvenes del reino…-

-¿De qué hablas idiota?-

             Responde Asanna algo molesta y ruborizada, realmente me da gracia su cara roja cuando Dalian dijo eso.

-¿Él es el herrero?-

-Sí, es uno de los más talentosos y condecorados del reino… explícale tus gustos y el hará la mejor armadura adecuada para tu estilo de combate-

-¿Así que hoy vienen por una armadura a la medida?-

-De hecho, son tres-

-¿Tres? ¿Ustedes no tienen ya?-

-Una de ellas es para nuestro compañero aquí presente Shudel y las otras dos son para Edir y Vanetto, que quien sabe dónde estarán metidos-

-Vanetto… lo he escuchado antes ese nombre… bueno díganme las profesiones de sus compañeros para buscar un material y medidas para sus armaduras-

             Entramos en la herrería de Dalian y no es un lugar que pensarías que es mugriento o sucio, de hecho, es impecable… rodeado de paredes de concreto con un gran horno en medio rodeado de multitud de almacenes lleno de materiales y objetos, eso nos da la idea de por qué es uno de los mejores herreros, Dalian nos guía hasta su mesa de administración y tomamos asiento para comenzar con los requisitos a cumplir para las armaduras.

-Bien, Shudel-

-¿Qué sucede?-

-¿Has traído las medidas y estadísticas de Vanetto y Edir junto a la tuya?-

-Si aquí están…-

-Perfecto-

             Shudel entrega las medidas a Dalian quien las lee con detenimiento mientras nosotros apreciamos nuevamente su herrería hasta que él coloca sus manos fuertemente sobre la mesa.

-¡Vaya! ¡Sí que son altos estos jóvenes de hoy en día!-

-¿Hay algo malo con eso?-

-No, de hecho, es algo bastante bueno ya que los dos más altos tienen pesos adecuados para sus profesiones lo cual facilita mi trabajo… en una semana tendrán listas sus armaduras… ya en ese día les diré de que están hechos-

-¿Seguro?-

-Claro, todo lo que hay en estas estadísticas me dirá que material usar para sus distintas profesiones y elementos… así que les sorprenderá cuando las vean…-

-¡Eso sería fantástico!-

             La sonrisa en la cara de Shudel me transmite su alegría momentánea haciendo que también sonría un poco.


             Finalizando nuestra charla con Dalian nos despedimos de él y decidimos pasar un poco de tiempo de calidad juntos los tres.

-Estoy tan aburrida, quiero entrenar…-

-Deberíamos hacer algo diferente hoy…-

-¿Cómo qué?-

-Bueno tengo algo de hambre… ya casi es mediodía así que…-

-¿En serio se atreverían a almorzar en un lugar público? ¡JAJAJA! ¡Tengo que verlo!-

             Ya me he acostumbrado a que las personas fijen sus miradas en mí y Asanna por ser de la nobleza, pero eso no es impedimento para hacer lo que queramos en nuestro tiempo libre, este reino también es nuestro hogar ¿No?

-Pues vamos a donde Vanetto suele ir-

-¿Dónde Amarissa?-

-Si, según él ahí hacen buena comida-

-Hmmmm… no estaría mal ir a comprobarlo, también quiero conocer a esa tal Amarissa-

-Pues, ¿Qué esperamos?-

             Tomamos un rumbo en específico y nos dirigimos hacia la taberna de Amarissa al este de nuestra posición, ya casi llegando al lugar nos encontramos una multitud concentrada justo al frente de la taberna de Amarissa, al parecer algo o alguien ha causado un alboroto.

-¿Qué estará sucediendo aquí?-

-No lo sé-

             Nos disponemos a abrirnos paso entre las personas para ver de quien se trata y escuchamos la típica voz del idiota quien siempre se mete en problemas.

-¿Qué pasa con ustedes idiotas? ¿No pueden hacer algo mejor?-

-¡Vanetto!-

-¿Qué demonios hace Vanetto aquí?-

-No lo sé… tal vez peleando como siempre-

-¡No lo digas como si fuese algo divertido!-

             Nos abrimos paso hasta llegar a un lugar donde podemos observar como Vanetto desarmado se enfrenta a dos sujetos con largas espadas, ¿Qué demonios crees que hace?

-¿Por qué estará peleando?-

-Me da igual la razón, debemos detener este alboroto de una vez por todas…-

             Comienzo a caminar hacia ellos y Shudel me toma del brazo susurrándome algo al oído…

-Espera, allí están Edir y esa que creo que es… Amarissa-

-Preguntémosles que ha ocurrido aquí-

-Bien-

             Nos dirigimos hacia ellas rodeando la lucha entre Vanetto, bueno… si le pudiéramos llamarle lucha, ya que Vanetto solo está esquivando los ataques ridículamente lentos de esos dos sujetos; al llegar hasta el lugar donde están Amarissa y Edir comienzo a preguntar algo molesta cual fue la razón de esta pelea.

-Amarissa, ¿¡Por qué esta Vanetto luchando contra esos dos!?-

-¡Lo siento Lunelli! ¡Vanetto solo intento protegerme de esos dos pervertidos!-

-¿Eh?-

             ¿Pervertidos? ¿La intentaban violar o qué?

-Como escucharon, a Rissa la comenzaron a tocar indecentemente esos dos idiotas mientras Vanetto y yo comprábamos unos víveres para su taberna, realmente fue algo desagradable…-

-Así que fue por eso… ¿Estás bien Amarissa?-

-Sí, pero estoy preocupada por Vanetto-

-Descuida haré que termine esto ya…-

             Me acerco un poco a Vanetto hablándole claramente mientras los sujetos me miran de forma hostil, uno de ellos que es un hombre gigantesco se acerca a mi hablando de una forma indeseable.

-¡Basta de juegos Vanetto! Termina esto ahora mismo-

-¿Lunelli? ¿Y eso que estás aquí?-

-¡Largo de aquí maldita mocosa!-

             El sujeto levanta su arma contra la princesa de su reino, ¿Quién pepinos se cree? Es hora de una merecida lección.

-

             Solo me divertía poco con estos idiotas, aunque si me molesto la manera con la que se le insinuaban a Amarissa, ahora Lunelli está aquí y es hora de terminar esto… uno de los sujetos la llamó “Maldita mocosa”, no creo que dure mucho en pie ese hombre…

-Bueno terminemos esto…-

-¿Qué dices malnacido?-

-Oye, no te he faltado el respeto amigo…-

-Me da igual mal…-

             Antes de que pueda terminar de pronunciar su frase le propino una patada tan fuerte en su cabeza que queda inconsciente en el suelo en segundos, por otra parte, el sujeto más grande se abalanza hacia Lunelli y ella deja que el sujeto la tome por el cuello, la levanta muy alto… ¿Lo tendrá bajo control?

-¿Lunelli?-

 -¡Pagarás por meterte donde no debes mocosa!-

-¿Tú crees? Hasta Edir aprieta más fuerte que tu inútil-

             El sujeto usa su otro brazo para golpear a Lunelli y ella con sus piernas… solo con sus piernas le rompe el brazo al sujeto dándole una patada vertical en su codo… su brazo quedó… como un trapo…

-No debiste hacer eso Lune...-

             Antes de decir algo más una bofetada viene directo a mi cara y pues dejo que me golpee, no entiendo la razón, pero creo que la merecía en el fondo.

-¿Qué crees que haces idiota? ¡Si algo malo sucede con tu amiga existe la guardia! ¡No uses tus habilidades para dar “Un espectáculo”! ¡Pedazo de idiota!-

-Oye tranquila, esa no fue mi intención, solo quería darles su merecido…-

             Mientras el sujeto en el suelo grita y se retuerce del dolor Lunelli sigue regañándome.

-Me da igual, no alteres el orden público… así no se comporta un guardián…-

-¡Esta bien tu ganas!, pero no estés molesta conmigo…-

             Lunelli se queda mirándome con cara de pocos amigos y en ese momento llegan dos guardias, ella con voz firme les ordena que se lleven a los dos sujetos por alterar el orden público y empuñar armas en un distrito comercial sin autorización, en cuanto a mi… ella asumió toda la responsabilidad por mis actos… pero al ser la princesa, es obvio que no le harán nada…

             Luego de que lleven a los sujetos a los calabozos Lunelli vuelve a dónde estamos y se dirige directamente hacia mi dándome un golpe en el brazo derecho.

-Si haces algo así otra vez… yo misma te meteré al calabozo… ahora, vámonos de aquí… quiero comer algo-

-¿Hambre? ¿Qué?-

-Es cierto, muero de hambre…-

-Yo también…-

-¡Si me permiten, los sorprenderé con una nueva receta!-

-Eso sería grandioso…-

             La multitud se esparce y Shudel toma los víveres que compramos, todos siguen a Lunelli hasta la taberna de Amarissa dejándome atrás un poco sorprendido… nobleza comiendo en una taberna publica… esto es nuevo… y no me lo perderé por nada del mundo, sin perder tiempo me uno a Shudel y le ayudó con los víveres hasta llegar al lugar.


             Un rato después estamos en la taberna de Amarissa disfrutando de una linda conversación mientras Shudel, Asanna y Lunelli disfrutan de una buena comida preparada por Amarissa y Landra en compañía de su equipo de cocineros, ya en la mesa Shudel toca un tema algo interesante e intrigante.

-Oigan chicos… ¿Escucharon de las pruebas de equipo que harán en la academia?-

-¿Pruebas?-

-Sí, son unas pruebas propuestas por el estratega militar del reino, Erzan Springwerd… el hermano de Lunelli…-

             No sabía que Lunelli tenía un hermano, diantres…

-¿Y de que tratan Shu?-

-Bueno, son pruebas de supervivencia como la que tuvo que hacer Vanetto un mes atrás, pero hay algo distinto con esta… y es que no es en los alrededores del reino…-

-¿En dónde será si no es allí?-

-Al parecer usando magia élfica… proveniente de guardianes del bosque central de Serenya crearán un espacio donde todos los equipos deberán sobrevivir a innumerables bestias y demonios…-

-Eso suena difícil…-

-Si, por eso mismo se los comento… me gustaría pedirles que formáramos ese grupo-

-¿Hablas en serio?-

-Que si joder, los estudiantes podrán hacer un grupo luego del tercer periodo, los periodos anteriores no podrán debido a escasez de enseñanza y poder de combate en sí mismos-

-Hmmmm…-

-¿Es obligatorio participar?-

-Al parecer, sí-

             Esto es algo para pensar, nosotros cinco en un ambiente lleno de bestias, es algo interesante por ver…

-¿Entonces seriamos nosotros 5?-

-Sí, ¿Qué opinan?-

             Tanto Asanna como Edir afirman con la cabeza, faltamos Lunelli y yo por opinar y ella lo hace primero…

-Deberemos estar muy atentos en ese lugar… sé que ustedes pueden lograrlo, pero no podemos subestimar lo que nos espera, confio en ustedes chicos…-

-¿Y tú S? ¿Le entras?-

-¿Qué es ese vocabulario Asanna?-

-Solo trato de ser informal…-

-Pues hablar así no te hará informal… con respecto a este nuevo desafío… les digo por experiencia propia que no es algo para tomárselo a la ligera, casi muero aquella vez y pues si no fuese por alguien especial no estaría aquí con ustedes, por lo mismo… tendré que ir para protegerlos-

             Con esas palabras creo que los dejé algo atónitos pero los noto entusiasmados al saber que los cinco iremos juntos a ese desafío dentro de unas semanas… aunque personalmente me pregunto… ¿Cuál es la razón para hacerlo?



Continuará…

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