(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo, además próximamente veras palabras de un color peculiar en el texto, eso indica que la escena procura una melodía especifica, así que si le das click a la palabra marcada te llevará al link de la melodía en Youtube).
Unas horas después de la catástrofe del duelo entre Vanetto y Asanna ambos han
sido llevados a distintas enfermerías para tomar precaución de cualquier locura
que puedan cometer, aunque han sido tomadas las diferentes medidas es casi imposible
que intenten algo ya que tanto Vanetto como Asanna están profundamente dormidos
debido al agotamiento, así como heridas físicas y mentales que cada uno sufrió
durante ese duelo. Asanna por un lado solo ha sufrido un estado de shock al ver
la maldad pura que emitía Vanetto en ese pasado momento… una maldad mayor a la
suya, así que está fuera de peligro alguno… sigo molesta con ella por perder el
control de la manera más… pero no tengo moral para juzgarla cuando me pasó lo
mismo, aun así me alegro de que esté bien; por otro lado Vanetto está bastante
grave y eso me preocupa mucho, aunque sus heridas hayan desaparecido por completo
el chico está muy debilitado espiritualmente y necesitará varios días en poder
levantarse de la cama en la que se encuentra. En la habitación de Vanetto en el
segundo piso de la enfermería estoy sentada a su lado pidiéndola a la diosa que
lo ayude, junto a mi están Beimen e Itryn sentados de igual forma discutiendo
un poco sobre lo que paso allá.
-Ya estoy al tanto de que este chico se transformó en algo anormal pero me gustaría saber… ¿En qué?-
-Creo que puedo responder tu pregunta de forma detallada…-
-¿De verdad?-
Beimen se levanta y comienza a caminar por la habitación algo preocupado.
-Cuando ocurrió el incidente y te noqueó esa cosa, de la nada apareció una mujer vestida con una túnica oscura en su totalidad, llevaba una capucha así que no pude ver su rostro aunque eso es lo de menos… en ese momento supo controlar fácilmente a Vanetto y al estar descuidado ella hizo un conjuro de purificación disipando la energía maligna que emitía el chico, al terminar con eso se acercó a mí y me hizo saber lo que era y lo que había pasado… Vanetto resulto tener una conexión con un ser celestial-
Tanto Beimen como yo estamos sorprendidos de lo que acabamos de escuchar… ¿Una conexión con un ser celestial? No puedo creer que alguien como él tenga algo así…
-¿Espera… qué?-
-Justo como lo oyes… según lo que dijo esa mujer… este chico ha sido manipulado para lograr tener una conexión con un ser celestial el cual al parecer esta fusionado con su alma-
-¿Pero eso no es lo que hacen los guardianes siempre?-
-No señorita, lo guardianes dejan fluir a través de su cuerpo la energía de su arma, de esta manera pueden usar cierta cantidad de energía sin sufrir peligros de inestabilidad, pero para Vanetto es diferente, al parecer la esencia misma de su arma se fusionó con su propia alma, así que ahora son uno solo-
-Entonces quieres decir que…-
-Sí, el chico podrá usar toda la energía a su placer, sin limitaciones de lazo-
-¿Pero usar tanta energía no destruiría su cuerpo?-
-Sí, pero la cantidad que use depende de él mismo-
-Pobre muchacho, le pasan tantas cosas en tan poco tiempo…-
-Esto no tiene que ser tan malo del todo, si lo que me dijo aquella mujer era cierto, esto podría ser el inicio de una revolución para los guardianes-
-No me digas que…-
-Sí, con esto podríamos terminar con las fuerzas de Akrón-
-Oh diosa, esto es demasiado…-
Todo lo dicho por el maestro Itryn es demasiado fuerte para nosotros…
-Otra cosa que me hizo saber fue que lo pudo purificar, pero al estar fusionado no puede eliminarse… al menos no por un guardián, eso quiere decir que esa cosa podría volver en cualquier momento y tomar control de Vanetto-
-Comienzo a preguntarme seriamente sobre el pasado de muchacho… me pregunto si le habrán hecho algo o al menos de donde proviene, todo esto es muy extraño-
-No tengo la menor idea, tendríamos que buscar a esa mujer para hacerle más preguntas sobre la condición de Vanetto y de cómo podríamos liberarlo de esa “maldición” que llevará consigo durante el tiempo que viene…-
-Tienes toda la razón… espero que esto no afecte la vida diaria de este joven en la academia, si lo discriminan o algo por el estilo podría hacer que vuelva a transformarse en esa cosa… debemos buscar la forma de disfrazar la verdad sobre esto para no crear miedo entre la multitud-
Itryn asiente con la cabeza y Beimen se postra en la ventana observando la oscura noche de este día, vagando en mi pensamiento me percato de algo.
-Maestros…-
-¿Qué ocurre señorita?-
-Hay algo que no me queda claro aún… si muy bien pude ver como Vanetto falleció cuando fue atravesado por esa cuchilla, y el mismo demonio dijo ante todos que él había muerto… ¿Cómo es que sigue vivo?-
Al parecer dejé a los maestros igual de pensativos y desconcertados que yo, mientras intentamos buscar una respuesta una voz toma protagonismo, nunca estuve tan feliz de escucharla.
-Creo… que puedo… explicarles…-
-¡Vanetto!-
¡Gracias a la diosa de que él está bien, que alivio! Mi alegría es inocultable y solo lo miro con una gran sonrisa mientras Beimen comienza a preguntarle cosas.
-Es una alegría que hayas despertado chico, aun así quiero que me des una explicación de tu dudosa “resurrección”-
Vanetto quien esta acostado, se levanta para hablar con más comodidad, lo ayudo a levantarse y sostenerse colocando mis manos sobre sus brazos.
-R-Realmente no sé si es una explicación concreta pero en el instante que sentí como todos mis huesos se rompían al mismo tiempo, todo se puso borroso hasta que sentí que algo me penetraba el pecho causando un dolor insoportable dentro de mí… poco a poco sentí como dejaba de respirar y mi vida era drenada lentamente, un rato después el dolor se detuvo pero yo no podía ver, escuchar, hablar, sentir en lo absoluto, imaginaba que eso era morir después de todo así que me resigne a mi destino; un momento después todos mis sentidos volvieron a mi dejándome respirar… nunca estuve más feliz de poder respirar en mi vida y de pronto todo se iluminó, estaba rodeado de un inmenso espacio blanco que no tenía fin, comencé a escuchar una leve pero dulce voz de mujer que cada segundo se volvía más fuerte, me decía: “Es una lástima que casi hayas perdido la vida en una situación que ni tú mismo viste llegar, tu mundo te necesita más que nunca joven héroe, ya que tu destino es dichoso y te esperan cosas grandes en donde perteneces, a su petición, dejaré que ellas te ayuden en esta oportunidad… pero nunca debes olvidar lo valiosa que es la vida de cualquier ser vivo en este gran mundo, buena suerte…”; Sin darme oportunidad de responder sentí que mi cuerpo se debilitaba a una rapidez inimaginable, cerré mis ojos y comencé a sentir el suelo en mi espalda junto a los brazos de alguien sujetándome fuertemente, escuchaba una voz familiar que me decía: ‘’Vamos Vanetto… no te vayas’’ eso me dio fuerzas para abrir mis ojos con mi debilitado cuerpo, lo primero que vi fuera la cara de una chica llorando encima de mí y de esa forma volví a la realidad… no sé si fallecí, lo único que sé es que esa mujer me dio una oportunidad más para cumplir mi cometido-
¡Pedazo de idiota! ¡No digas eso frente a los maestros! Me avergüenzo mucho de lo que dije en aquél entonces y volteo hacia otro lado disimulando, el relato de Vanetto les parece muy importante a Beimen e Itryn quienes comienzan a pensar en ello hasta llegar a una respuesta lógica.
-Una mujer… se referirá a…-
-La diosa…-
-¿L-La diosa?-
-Sí, quizás no lo sabes, pero según nuestros antepasados nuestro mundo se ha regido desde sus inicios por los seres celestiales o muy llamado dioses, los cuales velan por el equilibrio y desarrollo del mundo, todos ellos son regidos por un ser principal, conocida como la diosa… aunque su identidad es algo incierta y está llena de acertijos… ya que nadie ha conocido su nombre-
-Oye Dev, ¿saben algo de eso?
Pregunto en mi mente, pero no recibo ningún tipo de respuesta, esto comienza a impacientarme…
-¡Devandor! ¡DEVANDOR!-
Pasan unos momentos y sigo sin recibir respuesta, así que desisto de preguntar y me enfoco en otra cosa más evidente.
-¿Alguien ha visto mi espada?, ¿Dónde está?-
-En el momento que quedaste en el suelo desangrándote, tu espada simplemente se desvaneció como si fuera polvo, fue algo que nunca había visto en mi vida… lo siento chico-
Las palabras de Itryn son un gran golpe para Vanetto quien ha perdido a su compañero, aun así, por alguna razón no se nota triste o preocupado y eso me sorprende mucho.
-Solo tengo… una última pregunta… ¿Cómo está ella?-
-¿Te refieres a Asanna Wheynfeld?-
-Sí, espero que eso en lo que me haya convertido no le haya hecho nada…-
-La chica solo entró en shock cuando vio en lo que te convertiste, físicamente solo tiene algunos rasguños así que está en buen estado, no te preocupes por ella-
Vanetto sonríe un poco mostrando alivio por Asanna, pero yo no muestro el mismo sentimiento, me molesta demasiado el simplemente pensar que Vanetto se preocupa por alguien que literalmente lo mató.
-¿Y por qué estás tan preocupado por alguien que te hizo esto?-
-No te molestes Lunelli, mientras estaba en la arena pude notar que ella perdió el control de sí misma, sus ojos se notaban perdidos así que ella nunca tuvo intención de matarme o algo por el estilo-
-Aun así, te dejo bastante mal…-
-Tranquila, estoy bien solo necesito descansar un poco… ¡Auch!-
Vanetto se toca la espalda, al parecer sintió algo de dolor al reírse, eso es señal de que debe descansar, los maestros también se dan cuenta así que se levantan de las sillas y se despiden rápidamente de él.
-Bueno joven S, tu situación es algo extraordinaria y merece ser investigada a su debido tiempo… tu caso es el primero visto en la historia, así que estate con cuidado… por ahora descansa, te vendrá bien…-
Beimen e Itryn salen de la habitación y el caballero rubio nota que yo no tengo intenciones de moverme de esta silla.
-¿No vendrá al castillo señorita?-
-Mis deseos son quedarme junto a él durante la noche, así puedo ayudarlo en cualquier cosa que necesite…-
-Usted sabe que al rey no le gustará esto…-
-Si mi padre dice algo, no me importará en lo absoluto, él fue quien en un principio metió a Vanetto a ese torneo… no tiene moral para decirme que no me quede a su lado mientras está débil…-
-Si lo dice de esa forma, no creo que haya problema, aun así, le diré a algunas walds que la asistan si el chico necesita algo-
-Bien, muchas gracias…-
Beimen cierra la puerta de la habitación dejándonos a solas, al voltear a ver a Vanetto me percato de que se ha quedado profundamente dormido, realmente se ve muy sereno en esa posición así que me aparto hacia la ventana a su derecha y recuesto mi cabeza sobre ella vigilando los alrededores buscando cualquier movimiento extraño en el paisaje, es mi deber cuidar de él como él una vez lo hizo por mí.
…
Luego de quedarme dormido el día de ayer hoy me siento demasiado mejor, como si hubiera dormido varios días, al levantarme me percato de que está nevando y de que a mi lado está Lunelli, quien al estar expuesta ante tanta emoción durante el duelo del día pasado se quedó dormida en la silla mientras cuidaba de mí y la comprendo… ver todo lo que vio no debió haber sido algo lindo, la chica quien está abrigada con mantas blancas, medio dormida comienza a moverse y por ende a despertar, siente con su cuerpo que esta recostada y muy abrigada, con los ojos cerrados sonríe vagamente demostrando comodidad, lo que no pasa por su mente es que ella no estaba en un cama cuando estaba despierta… eso me causa algo de gracia, ella sigue durmiendo tranquilamente ignorando lo que sucede a su alrededor, todo eso es lo que logro ver estando a su lado, es lo más que puedo hacer por ella luego de haber estado despierta casi toda la noche me imagino; Muy temprano por alguna razón me siento de maravilla, supongo que Edir y Shudel no tardarán en venir a visitarme, pues los conozco demasiado bien para saber lo que harán, mientras llegan lo mejor que puedo hacer es calentar mi cuerpo para evitar este gran frío mañanero. Luego de un rato de estiramiento despejo una pared y me coloco de cabeza apoyando mis manos en el suelo dejando caer mi cuerpo sobre la pared, respiro profundamente y comienzo a hacer una serie de flexiones de unas 500 repeticiones.
-Media hora después-
-497… 498… 499… 500-
Me siento bastante bien al hacer parte de mi rutina de ejercicios, vuelvo a mi posición normal cuidadosamente para no despertar a Lunelli y me percato de que alguien está abriendo la puerta lentamente, pronto entran las personas que esperaba… Shudel y Edir quienes se sorprenden de verme tan saludable.
-¿No deberías estar en la cama?-
Dice Shudel mientras él y Edir se quitan sus pesados abrigos cubiertos de nieve, Edir sale disparada hacia mí y me da un abrazo con una alegre sonrisa en su rostro, siempre me sentiré feliz cuando esta niña está a mi lado.
-¡Van!-
Con mi dedo le señalo a Edir que baje la voz y ella muy obediente me hace caso.
-Hola Edir, ¿Cómo estas hoy pequeña?-
-Muy bien, ¿Y tú, Como te sientes?-
-En realidad, físicamente me siento bien, pero… me siento como si no tuviera todas mis fuerzas, además de que mi espada ya no está-
-Tranquilo… lo del cuerpo es normal cuando tienes un combate de gran magnitud, por lo general también necesitas una recuperación espiritual cuando llevas tu cuerpo al máximo, y lo de tu espada… lo siento-
Tomo asiento junto a Shudel y Edir quien está algo inquieta y expectante de la habitación… no pasa mucho para que se percate de que hay alguien dormida en mi cama tapada por las sabanas.
-Oye Van…-
-¿Qué ocurre?-
-Si tú no estás durmiendo, ¿Quién lo hace?-
-Ah eso, es Lunelli…-
-¿¡La princesa!?-
-Sí pero no levantes la voz que puedes despertarla, ayer mientras yo descansaba ella se quedó despierta vigilándome, me levanté en la madrugada y noté que ella estaba dormida en la silla en una posición bastante incómoda y desabrigada bajo un gran frio, así que solo le di un espacio en la cama para que durmiera a mi lado…-
-Ujum… a tu lado-
Los chicos estuvieron un buen rato platicando conmigo sobre lo que pasó en la arena el día pasado, luego de una hora ambos sabían que era tiempo de ir a los entrenamientos regulares así que sin mucho que decir se despidieron de mí y salieron de la habitación dejándonos nuevamente solos a Lunelli y a mí, ella sigue dormida profundamente. Por otra parte, creo que seguiré haciendo mi rutina de entrenamiento físico, pues comienzo a sentir un leve frio en mi torso nuevamente.
…
Estoy en un sueño bastante extraño que no quiero describir hasta que el brusco sonido de una puerta me hace despertar repentinamente, estoy bajo unas sábanas… eso quiere decir que estoy dormida en… ay no. Por alguna razón estoy en la cama donde Vanetto dormía ayer, no me digas que… ¿¡Dormimos juntos!? No puedo creer esto… que vergüenza, me levanto en la cama y me siento en la misma muy avergonzada.
-¡No puedo creer que me haya quedado dormida, qué vergüenza!, ¿Dónde está Vanetto?-
Tomo una sábana cubriendo mi cuerpo y busco a Vanetto con la mirada, pero no está aquí, debería ir a buscarlo… intento bajarme de la cama, pero el inmenso frio que hacer no me deja ni poner un dedo en el suelo, parece hielo… mis botas están demasiado lejos para tomarlas… no sé qué hacer, supongo que esperaré que Vanetto venga a ayudarme, ahora que lo pienso ya falté a las clases de la maestra Lirica… debe estar muy molesta de seguro. Momentos después de quedarme sentada sin hacer nada en la cama Vanetto entra por la puerta sin camisa y con un pedazo de pan en su boca trayendo una bandeja llena de comida dándome los buenos días.
-Buenos días S…-
-Buenos días… ¿Y eso que me llamas S?-
-Nada en particular, solo para variar-
-Eso es tan interesante… ten te traje el desayuno…-
-Esto es sumamente extraño, pero muchas gracias… oye… ¿No deberías estar en cama tres días?-
-Eso me dijeron, pero… me siento muy bien ahora mismo…-
Hmmmm… esto es algo extraño, una persona normal de broma podría moverse con todo lo que pasó a Vanetto, pero aun así él está totalmente recuperado… me pregunto si todo eso de que tiene una conexión con un ser celestial tendrá que ver con esto; Vanetto se sienta en una silla a mi lado y me da parte del desayuno, realmente es bastante gracioso nuestras posiciones, pareciera como si él me cuidara a mi… no puedo contener mi risa y rio entre dientes.
-¿Qué ocurre?-
-No nada, es solo que… es bastante irónico nuestras posiciones, se supone que tu deberías estar aquí y yo allá…-
-Ahora que lo menciones, tienes razón… ¡Jajajaja!-
Vanetto está carismático, eso es poco normal en él… aun así lo veo algo pensativo.
-Oye Lunelli, me estaba preguntando en que fue lo que me convertí cuando estaba en mi sueño, ¿Tú lograste verme?-
-Sí, fue algo bastante terrorífico, el aire se sentía denso y esa cosa no se parecía nada a ti, era totalmente diferente, me refiero física y mentalmente… solo con verla sentía como llegaba un escalofrió tenebroso en todo mi cuerpo, fue algo aterrador-
-Qué extraño, nunca me había pasado algo así…-
-A lo mejor todo esto está pasando debido a que quite el sello que llevabas en tu espalda aquella vez, y como dijo el maestro ayer, al parecer tu compañero se fusionó con tu alma, y los guardianes desconocemos la naturaleza de nuestros compañeros… así que en este caso deducimos que es un ser celestial maligno…-
-Un ser celestial maligno eh… quien lo creería-
Él baja la mirada por unos segundos, realmente me hace sentir algo mal lo que pueda estar pasando, de un momento a otro al parecer decide olvidarse de eso ya que come rápidamente y se levanta de la silla con intención de salir de la habitación.
-¿A dónde vas?-
-Creo que iré a visitar a Amarissa, creo que debe estar preocupada por lo que vio ayer, al fin y al cabo, no puedo entrenar durante tres días…-
-¿Amarissa? Supongo que es la chica de la que me hablaste hace una semana… me parece bien, pero… ¿Cómo pretendes ir sin nada puesto? además me gustaría ir contigo… quiero conocer a tu amiga…-
-Como se me olvido algo así, creo que le pediré algunos abrigos y ropas de plebeyo para ti a la enfermera…-
-Vale…-
…
Al paso de unos minutos, ya estoy camino al pueblo con Lunelli… admito que esta noticia de que tengo una especie de dios fusionado dentro de mí me tiene algo intrigado, aun así no puedo dejarme llevar por eso así que lo mejor será despejar mi mente saliendo hacia el pueblo a disfrutar de un tranquilo día en compañía de Lunelli, no tengo la más mínima idea si en el futuro tendremos días tranquilos como este para compartir; Ya estamos vestidos apropiadamente con unos buenos abrigos para ir a la ciudad en busca de Amarissa, no tengo idea de cuál fue su reacción, si Lunelli que es alguien entrenado para eso sintió miedo no me imagino lo que habrá sentido ella que es una simple ciudadana, salimos de la enfermería del área de entrenamiento y divisamos a lo lejos la ciudad adornada con una capa de nueve densa por todas partes, se ve bastante linda a simple vista, decidimos ir a pie para aprovechar más el tiempo y al llegar observamos una multitud de gente en un muro paradas de una forma muy extraña, como si se estuvieran escondiendo de algo… dejando de lado que no hay gente como es de costumbre y tampoco guardias, esto es muy extraño… demasiado extraño; Lunelli y yo nos acercamos a ellos para preguntar que les ocurre.
-Disculpen la molestia, podrían decirnos ¿Qué está pasando que están escondidos aquí?-
-¡Ehh…! ¡Hay una manada de drutras en el distrito este! ¡Están causando estragos!-
Hablando de días tranquilos… En ese preciso instante desde lo alto de una edificación sale una horrorosa bestia llevando consigo algo que parece el cuerpo de uno de los guardias de la ciudad, Lunelli y yo respondemos rápidamente quitándonos nuestros abrigos y atacando a la bestia sin más, mientras yo sigo a la bestia desde tierra ordeno a Lunelli hacer algo en específico.
-¡DERRIBALA!-
Lunelli invoca su arco de fuego y con un rápido disparo logra acertar en una de las alas de la bestia que suelta al sujeto en cuestión de instantes haciendo que caiga en picada hacia el suelo, corro con todas mis fuerzas esquivando rocas y todo tipo de objetos en mi camino y con suerte llego a tiempo para atrapar al guardia que cae en mis brazos haciéndome rodar en el suelo por el impacto de la caída, me levanto rápidamente para comprobar si el sujeto sigue con vida y si lo está… aunque tiene muchos cortes en su cara y brazos, sangrando.
-¿¡Que le ocurrió soldado!?-
-Fu…fuimos atacados por drutras mientras… escoltábamos a la reina…-
La reina… pero que…
-¿¡Donde está ella!?-
-Cer-…cerca del centro de la ciudad…-
-Bien…-
Debemos salvar a esa reina, sea quien sea… llamo a un ciudadano para que se encargue de las heridas del guardia y junto a Lunelli emprendo un movimiento rápido hacia el lugar del enfrentamiento, en el camino logro escuchar el eco de las espadas chocando y de los gritos de las personas sufriendo… al llegar me encuentro una escena sangrienta de cuerpos de guardias descuartizados con restos de sus cuerpos por todos lados y sangre por doquier, también de drutras muertas por el enfrentamiento, al concentrarme finalmente diviso en el centro de la plaza un carruaje muy dañado por las drutras quien está siendo defendido por dos guardias, allí debe estar la reina… comienzo a correr hacia el lugar tomando una espada de acero ensangrentada y un escudo de metal abollado del suelo mientras Lunelli me sigue cubriendo mi espalda con su arco, al llegar ella comienza a hacerle preguntas a los caballeros presentes.
-¿Qué les ocurrió soldados?-
-Escoltábamos a la reina de Silvandya hasta la puerta norte y de la nada nos atacaron estas malditas cosas…-
-¿No había algún guardián con ustedes?-
-Fue el primero al que asesinaron…-
-Demonios…-
-Hey Lunelli… ahí se acerca otra horda…-
Digo a Lunelli quien se monta en el carruaje rápidamente y usando su ágil vista divisa posibles enemigos a la distancia, debemos proteger a su majestad a cualquier costo y al parecer Lunelli piensa al igual que yo.
-Bien, ustedes dos protejan a toda costa a la reina y nosotros nos encargaremos de ellos… Vanetto, trata de llamar su atención, yo cubriré tu espalda y eliminaré a los enemigos sueltos-
-Entendido…- -Vale…-
Esto no se ve nada bien pero unidos ella y yo podemos derrotarlos, un número elevado de drutras bajan del cielo obligándome a tener que atacar a múltiples objetivos a la vez, corro un poco hacia delante, me agacho y al mismo tiempo que Lunelli pronuncio mi dialecto para activar mi habilidad.
-¡Shining Path!- -¡Accurate Eyes!-
Me coloco en posición defensiva y espero a una de las drutras quien viene con intenciones poco amigables, al llegar bloqueo uno de sus zarpas con mi escudo y le doy varios golpes con mi espada, pero su coraza es demasiado fuerte de forma que no le hago daño alguno, en pocos segundos y sin poder reaccionar ante ello otra bestia aparece justo detrás de mi estirando sus garras para decapitarme pero por suerte Lunelli me cubre la retaguardia derribando al animal dándome una nueva oportunidad de ataque.
-¡Uff! ¡Gracias!-
-Concéntrate…-
Tiene razón, debo dejarme de tonterías… la multitud a nuestro alrededor nos observa luchar contra las innumerables drutras, es nuestro deber como guardianes proteger a los indefensos, usando mi escudo cargo hacia delante el peso de la drutra haciéndola perder el equilibrio y en ese precisa brecha hago un giro hacia la derecha para ejecutar una de mis habilidades.
-¡¡¡LUMINOUS DANCE!!!-
Mientras giro libero mi energía un poco antes liberando una cuchilla en todas las direcciones, con forma de aro que se expande paso a paso, la cual arrasa todo a su paso en una distancia corta… cortando a las drutras atrás y delante de mí, esto me deja algo cansado y al recuperar mi posición de combate me reúno con Lunelli quien sigue buscando objetivos y eliminándolos con rapidez con sus potentes flechas.
-Siguen apareciendo más y más, ¿Cómo nos desharemos de tantas drutras?-
-Déjamelo a mí… necesito que me apoyes mientras subo más alto…-
-Vale-
Con una mirada ardiente de color rojo gracias al ‘’Accurate Eyes’’ el cual le da a su usuario la capacidad de ver cinco veces lo que un humano normal vería además que extiende su vista periférica en todas las direcciones Lunelli deja su puesto y entra a uno de los edificios cercanos más altos del lugar mientras los guardias y yo luchamos en tierra contra las drutras.
…
Momentos después observo que Lunelli ya está en el techo del edificio y está lista para atacar.
-¡Cúbranse! Esto puede ser un poco destructivo-
Como lo ordena la princesa todo el mundo se cubre debajo de algo excepto yo que sigo luchando para ganarle algo de tiempo a los guardias, Lunelli por otra parte comienza a preparar su ataque flexionando sus piernas, o eso es lo que yo veo.
-¡Gran llama de Baczyk… quema todo lo que encuentres en tu camino! ¡¡¡¡¡CRIMSON DARTS!!!!!-
Lunelli de forma incontrolable comienza a disparar flechas de fuego por doquier calcinando a todas y cada una de las drutras en el área, sin embargo, su objetivo no son únicamente las drutras…
-Bien las está derrotando… Espera…
¿¡Que!? ¡NO!… ¡NO NOOO! ¡¡¡FLASHING EVASION!!!-
¿¡QUE DEMONIOS!? ¡También intenta matarme! Usando mi habilidad logro esquivar varias de las flechas del poderoso ataque de Lunelli quien al parecer ha perdido mucha energía en el mismo, cansada se lanza desde la terraza hacia el suelo desvaneciéndose su arco, entiendo que debo atraparla y soltando mis armas corro un poco para hacerlo con éxito, la tomo en mi brazos y llevándola hasta los guardias quienes no fueron heridos o calcinados por las flechas debido a la nieve sobre el carruaje le reclamo de una manera un poco sutil, al fin y al cabo, ella los derrotó (Pero casi me mata).
-Casi me matas a mí también…-
-Dije que te cubrieras, si no quisiste hacerlo no es mi culpa… todavía no perfecciono esa habilidad del todo y le disparo a todo lo que este frente a mí-
-¡Uff! Recuérdame no hacerte enojar nunca…-
-¡Gracias por ayudarnos!-
-Aún no termina…-
Algo no está bien… sigo sintiendo un aura maligna a nuestro alrededor, me mantengo en guardia y Lunelli también lo hace, ambos estamos algo cansados.
-¿Sientes eso Lun?-
-Sí, esa aura maligna no es normal… debe ser un demonio arcanista…
Vuelvo a tomar la espada y el escudo, desde la oscuridad de los edificios comienzan a salir varias sombras en forma de caballeros con armadura las cuales entran en los cuerpos sin vida de los guardias haciendo que se levanten… esto realmente no… es… bueno…
-¿¡QUE DEMONIOS ES ESO!?-
-Los están manipulando con magia negra…-
-¡Yo me encargo!-
-¡No detente!-
Demonio arcanista… debe de ser un Kraffar que está merodeando por allí, esos desgraciados son muy difíciles de hallar, salgo corriendo a enfrentar a una de las sombras, pero no logro hacer nada, con un movimiento de su espada logra acertar un golpe en mi defensa lo suficientemente fuerte como para hacer volar por los aires cayendo en el suelo rodando, ese golpe si me dolió, esta situación es cada vez peor.
-¿¡Qué diablos!?-
-Esas cosas no son como las drutras, ¡No seas idiota!-
-Sí, lo siento por precipitarme…-
Esto va de mal en peor ya que no tengo la fuerza para enfrentar a este tipo de oponentes, no por ahora… además Lunelli está debilitada por el ataque de hace unos momentos ¿¡Dónde demonios están los guardianes cuando los necesitas!?
-Como desearía que alguno de los maestros nos ayudara…-
-Desear no te salvará la vida… ahí vienen-
Los cuerpos comienzan a moverse hacia nosotros rápidamente atacando sin piedad, logro detener a varios con mi escudo pero no es suficiente, algunos pasan mi defensa con el más vil objetivo que asesinar a la indefensa reina que comienza a llorar de terror, eso no puedo permitirlo, uno de los no muertos toma una lanza e intenta clavarla en el pecho de uno de los guardias pero sorpresivamente dos caballeros oscuros entran a escena chocando lanzas con el no muerto, detrás de ellos está la campeona, la persona que menos esperaba ver hoy.
-¿Qué ocurre insectos? ¿Necesitan ayuda?-
Asanna suelta una sonrisa un poco picara, pero libre de maldad, ¿Qué ocurrió con la engreída de ayer? se junta a nosotros formando un triángulo de protección para los guardias y la reina.
-¿Así que no muertos eh?… veamos que pueden hacer…-
Todos nos colocamos en posición de combate y comenzamos a luchar contra los no muertos que nos rodean.
…
Luego de media hora de tanto batallar admito que estoy exhausto… no puedo más y Lunelli tampoco, miro a Asanna y ella dirige su mirada hacia mi sonriéndome de manera diferente a como lo hace naturalmente, caigo de rodillas en el suelo y ella al parecer ya quiere terminar con esto de una buena vez por todas.
-Abyss…-
Como la vez pasada el suelo se vuelve totalmente oscuro dándole a la chica la capacidad de sentir y manipular las sombras a placer dentro de esa área oscura. Ambos caballeros oscuros salen disparados hacia una edificación en específico e irrumpen con fuerza en él; luego de unos momentos de acción del edificio es lanzado un demonio bastante patético con una estatura algo baja y con unos largos brazos, usando una túnica rasgada y un bastón demoniaco bastante poderoso… si confirmo mis sospechas, es un Kraffar, Asanna invoca dos manos gigantes desde el suelo que lo toman con fuerza impidiendo que escape.
-Así que eres tú quien quería asesinar a la reina…-
El demonio comienza a gritar cantidad de cosas en un lenguaje inentendible, Asanna sonríe de forma cruel y con esas dos gigantes manos lo aprieta destrozando poco a poco cada una de sus partes, incluso podemos escuchar como cada uno de sus huesos se rompe lentamente, esto sucede hasta acabar con su vida haciendo que los cuerpos que eran manipulados volvieran a estar inertes, Lunelli y yo seguimos expectantes del cruel pero merecido asesinato de la chica al batallar quien toma el bastón demoníaco y lo levantan en el cielo, al parecer lo está tomando como premio; de esa forma logramos librarnos del atentado a la reina de los sandiors quien agradece el haber sido salvada por todos, eventualmente los ciudadanos salieron de sus escondites y comenzaron a recoger los cuerpos de los guardias en conjunto bajo las ordenes de Lunelli, junto a los dos guardias comienzo a reparar el carruaje de la reina con la ayuda de algunos carpinteros de la zona quienes se ofrecen voluntariamente como muestra de gratitud; por otra parte Lunelli está muy vigilante de Asanna quien está sentada en uno de los bancos de la plaza con una serenidad un poco extraña mirando el bastón del Kraffar. Al paso de un largo rato termino de ayudar a reparar el carruaje y me despido de los guardias restantes en compañía de la reina, en ese momento Asanna observa que me he desocupado y se levanta dirigiéndose a mí, al acercarse lo suficiente Lunelli se nota muy desconfiada por Asanna quien la ignora totalmente.
-Hey S…-
-Wheynfeld, gracias por salvarnos hace rato… creí que no lo lograríamos-
Esto es algo raro, aunque si lo pienso detenidamente y con calma, está chica fuera de batalla es bastante calmada y pensativa, una faceta muy distinta a la que observé en la arena… es cierto que no sé mucho de ella y casi me mata, pero no puedo juzgarla antes de tiempo, así que la trato como a cualquier persona al darle las gracias por salvarnos, esto las deja a ambas sin palabras.
-Espera ¿No me odias?-
-No, no hay razón para hacerlo-
-¿No recuerdas que casi te maté ayer?
-Sí, pero no es tu culpa, aunque fue una orden directa del rey yo pude haber rechazado la oferta en el momento… aun así quise combatir en ese torneo para medir mi fuerza y ver que tanto había progresado desde que llegue aquí, así que no te sientas mal ni nada por el estilo-
Asanna baja su mirada y puedo notar una leve sonrisa en su rostro, eso me demuestra que también sintió culpa por lo de aquel día, razón suficiente para mí para no guardarle rencor u odio, volteo a ver a Lunelli y me mira con una cara de impacto como se nunca hubiese esperado eso… realmente yo tampoco lo hubiera esperado, pero así son las cosas.
…
Luego de una corta conversación con Asanna nos despedimos de ella ya que ella debe ir a reportar todo lo relacionado con el ataque que acaba de ocurrir, nosotros por otra parte continuamos con lo que en otro momento habíamos dejado de lado, visitar a Amarissa; Ambos nos limpiamos algo de sangre que nos cayó encima durante los enfrentamientos y finalmente nos dirigimos hacia la taberna de Amarissa, ya allí ambos entramos buscándola pero solo nos encontramos con Landra.
-Buenos días Landra-
Los ojos de la tabernera saltan al ver que sigo vivo.
-¡VANETTO!-
Landra detiene lo que hacía y literalmente salta sobre el mostrador y me abraza con fuerza, trato de no asfixiarme por su voluptuosa parte delantera y mi acompañante no se ve muy cómoda con esta escena.
-¿Qué te ocurre Landra?-
-Nada, es solo que estoy alegre de que no hayas muerto, no te imaginas como está Amarissa pensando que has muerto… no te conoció mucho, pero al parecer se ha encariñado bastante contigo… eres uno de los pocos amigos que ha hecho desde que llegó al reino-
-Hmmmm… eso está mal… muy mal ¡Oh por cierto! Te presento a mi amiga Lunelli Springwerd, supongo que la conoces…-
-Como no conocer a la princesa de nuestro reino… mucho gusto señorita-
-El gusto es mío Landra…-
-Oye, ¿Y dónde está Amarissa?-
-Ella está en su casa, como te dije anteriormente… ella está bastante mal por creer que has muerto, lo mejor es que vayas a visitarla… así aliviarás su errónea creencia-
-Creo que deberías hacer lo que dice, esa chica debe estar sufriendo bastante en estos momentos…-
-Vale…-
Luego de eso ambos damos las gracias a Landra por recibirnos y antes de salir recuerdo que no sé dónde vive Amarissa y al decírselo Lunelli me mira con una cara de pocos amigos, me da algo de risa, pero a ella no así que corro desesperadamente lejos de ella y le pido la dirección a Landra quien con gusto me la da en un trozo de papel. Finalmente, todo está listo así que simplemente comenzamos a caminar y nos dirigimos a la dirección en esta agitada mañana. Después de un rato finalmente llegamos a la dirección cerca del distrito norte de la ciudad donde hay una serie de residencias de clase media esperando encontrar a Amarissa.
-¿Aquí es?-
-Eso parece…-
Nos acercamos al edificio donde está la residencia especificada por Landra y notamos que está algo oscura, aun así, tomo la iniciativa y abro la puerta del edificio que al parecer estaba sin seguro, avanzamos y subimos las escaleras hacia el segundo piso y ese silencio tan incómodo mantiene alerta a Lunelli quien no deja de mirar de un lado a otro, yo la observo y me burlo un poco.
-¿La gran Lunelli Springwerd le tiene miedo a las casas abandonadas?-
-No seas idiota, yo no le temo a algo así… y está casa no está abandonada tonto…-
-Lo sé lo sé, solo bromeo-
Lunelli se molesta un poco conmigo por estar de bromista, pero igual un poco de humor no le hace daño a nadie. Seguimos subiendo hasta llegar a la habitación donde reside ya Amarissa, toco la puerta y se escucha la voz llorosa de una chica quien nos niega la entrada.
-¡Déjenme en paz! ¡No quiero que nadie me visite!-
-¿Ni siquiera un amigo?-
Mi voz deja todo en silencio, la puerta se abre inmediatamente y sale la hermosa chica de cabello blanco con lágrimas en sus ojos a quien en instantes se le plasma una sonrisa gigantesca en la cara.
-¡Vanetto estás vivo!-
-Si oye…-
Amarissa ni siquiera me deja hablar abrazándome fuertemente mientras llora de felicidad, miro un poco contrariado otra vez a Lunelli quien sonríe de forma forzada e irónica.
-Cálmate Amarissa, no me digas que has estado así desde ayer…-
-Si… lo siento… es que t-te vi ahí tirado todo e-ensangrentado… fue horrible…-
-Lo sé… pero ya estoy aquí, deja de llorar por lo que más quieras…-
-Sí, si…-
-Vanetto, ya que todo está arreglado creo que deberíamos volver al castillo… lo más seguro es que mi padre comience a molestarse si no vuelvo pronto…-
Eso dice Lunelli mientras limpio las lágrimas de los ojos de Amarissa con mis manos, es un gran alivio que sepa que estoy bien.
-Tienes razón, no es muy bueno el rey cuando está molesto… Amarissa, ¿Iras a trabajar hoy? Así aprovechamos y te damos un aventón-
Amarissa quien estaba perdida en sus pensamientos vuelve en sí respondiendo de forma estrepitosa.
-¡Sí! Ahora que me doy cuenta, he dejado sola a Landra todo el día… debo ayudarle…-
-Muy bien, entonces vamos…-
…
Dejamos las residencias y eventualmente llevamos a Amarissa hasta la taberna, gracias a mi volvía a verse radiante y alegre como siempre lo había sido, esa era mi misión, al despedirnos ella me confiesa en el oído que por un momento pensó que la chica de cabello carmesí era mi pareja dejándome con una cara de confusión, aun así finalmente sonrió negando con mi cabeza, cambiando de tema ambos volvimos al castillo Springwerd donde el rey esperaba ansioso la llegada de su hija; al pasar por la gigantesca puerta ambos observamos que en la sala del trono ya está Asanna junto a los maestros y por último el rey Julean quien ya está al tanto del problema, extrañamente no reprende a Lunelli por ninguna de las dos faltas que ha cometido… eso me sorprende sinceramente, solo me mira con una sonrisa un poco incomoda, sin decir nada saludo de vista a sus maestros al igual que a Asanna y me doy vuelta para salir de allí, ya Lunelli está a salvo, Amarissa está bien y pues creo que debo volver a lo mío; Lunelli rápidamente me toma por el brazo para detenerme.
-¿Te irás sin despedirte?-
-Tienes razón-
Me volteo y me acerco a ella, todos nos miran desde la sala del trono, me mantengo estático varios segundos y luego me inclino para hacer una reverencia con una leve sonrisa, al levantarme Lunelli me mira con una cara de decepción, luego sonríe y también hace una reverencia, todos los demás maestros me observan hasta que dejo la sala lentamente.
-Más tarde ese mismo día-
Me fijo por la ventana y ya la nieve comienza a caer con más fuerza ¡Genialisimo! Shuy yo estamos resguardados en la habitación de Van, pasamos el tiempo jugando entre nosotros a cualquier cosa que se nos pueda imaginar hasta que por un momento Shu se queda quieto un poco pensativo y eso me preocupa un poco.
-¿Qué te ocurre Shu? ¿Ya no quieres jugar?-
-No es eso Edir, es solo que ahora que me doy cuenta ella estuvo estos dos días aquí en el reino y no tuve ni una sola oportunidad de hablarle…-
-Vamos Shu, no estés triste… sabes que ella es una reina y supongo que las reinas deben hacer cosas tediosas y eso…
Shu cree en mis palabras y me soba la cabeza…
-Para ser una niña dices cosas bastantes sensibles… por eso te mereces ¡UNAS COSQUILLAS!-
Él me lanza un ataque de cosquillas que no puedo resistir mientras me rio de forma incontrolable.
-¡Jajajaja! ¡Déjame!-
-¡Sufre mi furia!-
En estos alegres momentos llega de sorpresa Van quien al parecer ha tenido un día muy divertido.
-Buenas noches chicos, ¿Qué hacen?-
-¿Oye no deberías estar en la enfermería?- -¡Hola Van!-
-Sí pero me siento de lo mejor así que hablé con la enfermera para que me dejase volver a la academia, total, estar aquí es lo mismo que estar allá… de igual forma no entrenaré durante dos días más…-
-Si lo dices de esa forma… está bien entonces…-
-Lo que si me extrañó fue el atentado a la reina de Silvandya-
-¿¡LA ATACARON!?-
Shu se exalta rápidamente y se acerca a Van con una cara de preocupación.
-Si, pero descuida, ella está bien... hubo algunas bajas pero entre Lunelli, Asanna y yo pudimos repeler el ataque-
-¡Demonios! ¡Espero no esté lastimada!-
-Tranquilo, salió ilesa... ¿Por quñe reaccionas así? ¿La conoces?-
-Ehhh... *cof* *cof* No, pero es una reina... un ataque así es preocupante... ¿Cierto Edir?-
-¡Si!-
-Aqui me huele a gato encerrado...-
-¿Dijiste algo?-
-No...-
-Bueno, debo irme... ya es tarde... Shu, ¿Me acompañas?-
-Claro pequeña-
De esta forma termina un día bastante divertido para todos, espero que pasen estos dos últimos meses rápido… ¡Ya quiero escoger mi especialización!
-Dos meses después-
Este es un día glorioso para nosotros los chicos que hemos estado aguantando los arduos entrenamientos físicos y mágicos, es el día de la especialización donde cada estudiante de primer periodo podrá escoger su camino a seguir y desde el día de mañana podrá integrarse a los entrenamientos como alguien de tercer periodo; estoy de vuelta y admito que tengo el cabello bastante desenfadado y mis amigos están ansiosos por este día, Lunelli y Asanna ya son estudiantes de quinto así que ellas no estarán presentes en la ceremonia de consagración, temprano por la mañana me visto con el uniforme reglamentario para la ocasión, Shudel y Edir quienes están afuera me apresuran para que salga así que les hago caso y al salir miro a una multitud gigantesca de estudiantes.
-Buenos días chicos… diablos, cuanta gente-
-Buenos días-
-Nunca imagine que hubiera tantos estudiantes de primer periodo en el instituto…-
-Bueno, es uno de los más grandes y reconocidos de todo el continente, así que es normal que haya bastante gente, ¿Cierto Edir?-
-¡Claro!
-Bueno, vamos allá…-
Los tres caminamos hacia la cámara central del instituto, un lugar enorme; allí al estar todos los estudiantes reunidos comienza la ceremonia encabezada por Velanna quien es la encargada de dar la especialidad a cada uno de los estudiantes desde el centro del escenario; Uno por uno cada uno de los estudiantes somos llamados hacia un gran pentagrama en el suelo que nos dará la libertad de escoger nuestro camino. Murmillo, Caballero Mágico, Bardo, Destructor, Gladiador, Hechicero, Elementalista, Arcanista, Lancero, Artillero, Asesino y muchas otras clases más son las que los estudiantes han escogido mediante ha transcurrido la ceremonia, es el turno de Edir quien está bastante nerviosa y asustada, con unas palmadas en la espalda la aliento para darle tranquilidad, ella reúne coraje y se dirige hacia el pentagrama donde Velanna comienza a hablar con ella.
-¿Estas lista Edir Wrenright? Te advierto que si tomas este camino no podrás cambiarlo nunca más-
-¡S-Si estoy lista!-
El pentagrama comienza levitar y girar alrededor de Edir quien está bastante asustada.
-¿Qué profesión deseas elegir?-
-¡C-Cura!-
-Muy bien…-
El pentagrama vuelve al suelo y el cuerpo de Edir comienza a brillar, luego de unos segundos ella baja del centro del escenario siendo un cura; lo mismo ocurre con Shudel quien decide ser un piquero, y por último es mi turno, soy llamado por Velanna al escenario, al subir todos los demás estudiantes me aplauden por ser el joven con mejor rendimiento en cada una de las distintas disciplinas, no es por alardear, pero es la verdad, finalmente llego hasta donde se encuentra Velanna.
-Ya ha pasado un año desde que llegaste aquí chico, ¿Cómo te sientes?-
-Muy bien comandante, he aprendido mucho este año…-
-¿Estás listo Vanetto S? Te advierto que si tomas este camino no podrás cambiarlo nunca más-
-Estoy listo…-
-¿Qué profesión deseas elegir?-
-Centurión…-
Continuará…
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