(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo, además próximamente veras palabras de un color peculiar en el texto, eso indica que la escena procura una melodía especifica, así que si le das click a la palabra marcada te llevara al link de la melodía en Youtube).
Han pasado 6 meses desde el inicio de las clases regulares en el instituto de formación de guardianes de nuestro reino, como espero y aspiro Vanetto se ha vuelto más fuerte física y mentalmente, sin embargo desde el día que lo vi en la sala del trono no he tenido ningún tipo de contacto con él, eso es algo frustrante ya que varias veces quise hablarle para saber cómo le iba pero gracias a mi agitado día a día nunca pude concretar eso... aun así creo en su convicción de querer convertirse en un guardián para superar cada una de las pruebas de la academia... sí, tengo altas expectativas en él. Es un frío y nevado día de invierno donde el helado viento proveniente de las montañas del este llega hasta la ciudad obligando a los habitantes, tanto los aldeanos como nosotros los guardianes y estudiantes, a portar vestimentas adecuadas como abrigos hechos con piel de animales salvajes; en esta congelante mañana por fin he podido salir del castillo Springwerd hacia el exterior con un encargo para el maestro de adiestramiento físico Itryn Esserani, por alguna razón mi padre pudo haberme mandado a cualquier soldado del castillo pero prefirió encargarme esto a mí, la razón tras su decisión despierta intriga en mi interior pero lo tomaré como una oportunidad para hablar con Vanetto, con un gran y cálido abrigo de color negro acompañando a mi armadura habitual salgo de las puertas del fortificado castillo y me dirijo a los establos para tomar mi corcel, ya allí me monto en él y emprendo el viaje hacia el instituto de mi orden, mientras cabalgo comienzo a pensar sobre algunas cosas para reflexionar sobre ellas.
-Espero que Vanetto se haya hecho tan fuerte como yo y haya mejorado, su estancia aquí depende únicamente de eso...-
Dejando de lado mis preocupaciones centro mi mirada en el frente pasando por la ciudad y como debe ser saludo a cada aldeano que me encuentro en mi camino... es bastante molesto tener que ser cortés solo para mantener el estatus familiar, luego de eso apresuro mi caballo para llegar lo antes posible al instituto.
…
Finalmente llego a la academia, me dirijo hacia la entrada y los guardias de la misma al verme me hacen una pequeña reverencia y prosiguen a abrir las puertas para que yo pueda pasar, luego de eso prosigo con mi cometido y al estar ya dentro del instituto dejo mi caballo en unos establos cercanos a la entrada, al estar parada frente a esta gran edificación y la cantidad indescifrable de estudiantes por todos lados… me sorprende su vestimenta simple, nobles y plebeyos por igual vestidos con el respectivo uniforme de la academia, una simple camisa de color oscuro con su respectiva falda/pantalón del mismo color, es algo raro… normalmente los nobles son muy discriminantes con los plebeyos aunque me alegra decir que eso no me incluye; me dirijo hacia el área de entrenamiento numero 15 donde se supone está el maestro Esserani dando clases de control y canalización de energía, al llegar me doy cuenta de que el lugar es... algo simplemente hermoso, un vasto jardín lleno de flores coloridas con varias fuentes de agua cristalina cubre por completo los alrededores al área de entrenamiento que al parecer... es un simple edificio, no tiene ventanas por lo que parece algo raro para ser un área de entrenamiento… es la primera vez que veo esta parte de la academia… y llevo varios años desde mi iniciación, para evitar problemas y percances mejor espero a que terminen de hacer lo que sea que hagan allí dentro, me siento cerca en un banco de piedra cerca del jardín apreciando al mismo a mi alrededor. Al paso de un rato mi espera vale la pena y la puerta del edificio se abre dejando salir a muchos estudiantes, unos se ven agotados y otros hasta heridos... ¿Qué demonios les harán allí dentro?
Momentos después sale la persona a quien busco, me acerco a él dándole los buenos días, pero al observar bien el panorama diviso a un estudiante quien charla con él sobre cosas ajenas a mí.
-Y de esa forma podrás tener una mejor estabilidad de tu magia al momento de usarla… de todas formas lo hiciste muy bien hoy chico, felicidades…-
-Gracias maestro, con su permiso… iré a curar mis lesiones-
Eso dice el estudiante quien se despide de Itryn dejándolo solo, es notable la intensidad de los entrenamientos luego de 8 meses de haber comenzado el periodo para estos nuevos aprendices, me parece algo extremo ya que mis entrenamientos no son tan fuertes... debe ser porque soy de la realeza, algo un poco injusto creo.
-Buenos días maestro Itryn-
Me acero a él y una sonrisa de plasma en su cara, al parecer está feliz de verme.
-¡JAJAJA! Buenos días princesa Springwerd, ¿Qué la trae a los campos de entrenamiento del reino?-
Luego de tanto tiempo conociéndolo aun pienso que es algo entraño la energía de este sujeto y su buen humor, algo así no se ve todos los días.
-Estoy aquí para recibir el informe semestral sobre el joven “Vanetto S.”, un pedido especial de mi padre…-
-Hmmmm… el joven S. ha desarrollado habilidades de resistencia, velocidad, fuerza y agilidad bastante buenas, está entre los mejores 10 estudiantes respecto a las pruebas mensuales, algo muy complicado para serte sincero-
-Ya veo, entonces ha llevado un buen desarrollo durante estos 6 meses… aun así me gustaría probar alguna de sus habilidades por mí misma, de esa forma estaré completamente segura de que ha progresado en este tiempo-
-Me parece buena idea, así quizás te sorprenda el chico…-
Estoy muy contenta de que él haya mejorado como dijo Itryn, de esa forma podrá quedarse aquí, quisiera poder preguntar dónde está Vanetto, pero eso no sería prudente, de repente Itryn voltea hacia el edificio al escuchar una risa algo ostentosa.
-¿Qué será eso?-
-No tengo idea…-
Poco después por la puerta sale bruscamente un chico de cabello azul corriendo de una niña con ojos llorosos gritando y pataleando, ambos con el mismo uniforme que los demás.
-¡SHUUUUUUUUUUUUUDEL BRIGGSER! ¡DEVUELVEME MI LIBRO!-
¿Qué ocurre aquí? Me pregunto, ese sujeto no se ve nada maligno pero al parecer disfruta
hace enojar a esa niña, con un salto el chico se monta sobre la estatua en el centro del jardín y con una risa irónicamente malvada se burla de la chiquilla.
-¡MUAJAJAJAJA! ¡Eso te pasa por burlarse del gran Shudel! Pequeña Edir…-
La niña se nota cada vez más y más molesta, esto no es bueno... si ella llora le daré su merecido a ese sujeto… odio ver niños sufrir, tanto el maestro como yo estamos algo incrédulos observando la escena, de repente sale una última persona del edificio y no espere encontrarla tan rápido.
-¡Vamos Shudel, devuélveselo! Capaz y comienza a llorar-
-¡Nadie le mando a burlarse de mí! ¡MUAJAJAJA!-
-Oye Van…-
-Dime Edir…-
-Ven aquí… quiero decirte algo…-
Así que Vanetto ya está aquí, sin embargo no se ha dado cuenta que estoy aquí... semejante idiota, la niña deja de molestarse y coloca una cara oscura y malévola llamando a Vanetto.
-¿Qué ocurre?-
Al parecer ella comienza susurrarle algo al oído a Vanetto, luego de eso él se levanta y comienza sacar su espada con una cara macabra, ella de igual forma coloca una cara algo sádica haciendo que el tal Shudel se baje rápidamente y entrega el libro de forma inmediata… ¿Qué clase de juegos son estos?
-¡Tienes suerte de que estas con Vanetto niñita!-
-¡Jum!-
La niña le saca la lengua a Shudel y este no puede contener su risa al ver algo tan lindo.
-¡JAJAJAJA!
Eres malvada Edir, aun así me caes bien…-
-Idiotas…-
¿En serio somos invisibles o qué? Desde que salieron ninguno de los tres se ha dado cuenta de que el maestro y yo estamos observándolos tan cerca, Vanetto se queda algo callado y coloca una cara de confusión, poco después al fin voltea a vernos y puedo ver su usual expresión serena pero… una pequeña sonrisa se plasma en su cara, seguro esta algo emocionado de verme luego de tanto tiempo, se acerca y comenzamos a charlar.
-Así que pasaste a visitarme, Lunelli-
Me mira de pies a cabeza y nota que algo ha cambiado en mí.
-Veo que has crecido bastante-
-Mira quién habla, tu cabello es un desastre… deberías cortarlo-
Su cabello es un desastre, al parecer no lo ha cortado durante estos 7 meses desde que nos conocimos, esta todo alborotado y despeinado, pero aun la alegría que siento al verlo luego de tanto tiempo es indescriptible... ¡De verdad!, nos miramos por unos segundos sonriéndonos hasta que sus dos acompañantes entran a la conversación con una simpatía singular.
-¡Oye Van! ¿Quién es tu amiga? ¡Preséntala!-
-Siiii… es tan linda-
Me miran con caras sinceras y alegres hasta que creo que reconocen quien soy y el chico se arrodilla rápidamente junto a su amiga.
-Lamento mi actitud su majestad…-
-…-
-No se inclinen, detesto eso… no hay problema, si son amigos de Vanetto… no necesitan inclinarse-
Digo con una risa forzada, es incómodo que toda persona con la que hablo tenga que hacer eso, el chico se levanta y coloca una cara algo cómica.
-Como usted desee majestad-
-Tampoco es necesaria la formalidad, solo soy otra estudiante… trátenme como tal-
El chico asiente con la cabeza mientas la niña a su lado tiene una expresión de desorientación, nuestra charla no dura mucho ya que el maestro interviene para comenzar con la seriedad.
-Basta de charla y reencuentros, es hora de ir a la seriedad… la señorita Springwerd está aquí para comprobar el avance de S. en su entrenamiento durante estos largos 6 meses-
-No pudo haberlo dicho mejor maestro…-
La expresión en la cara de Vanetto solo quiere decir ‘’sorpresa’’, y lo entiendo... supongo que él esperaba que mandaran a alguien más…
-Me parece bien-
-Entonces síganme hasta el área de práctica de tiro con arco-
Como siempre el maestro Esserani pensando rápidamente ante la situación, nos guía hacia el área de entrenamiento mientras escucho indirectamente la conversación que llevan Shudel y la niña detrás de Vanetto y yo mientras caminamos.
-Hey Shu, ¿Ellos se conocen de antes?-
-Claro, son amigos… o algo así…-
-Hmmmm, ¿Y qué crees que irán a hacer para probar a Van?-
-Bueno… si nos dirigimos al área de tiro con arco debe ser algo muy rudo…-
…
Finalmente llegamos hasta el área prevista, el maestro Itryn se sienta en un tocón cercano a los distintos puestos de tiro con arco, supongo que aprovechará mis habilidades con el arco para probar a Vanetto quien ya está preparado con su armadura reglamentaria, yendo al grano él comienza a dar instrucciones.
-Bueno, primero que nada Shudel y Edir…-
-¿Qué?-
-¡QUITENSE DEL CAMINO!-
Así que esos son sus nombres… es bueno saberlos, ellos se encaminan a una cabaña cercana donde tendrán buena vista de sea lo que sea que vayamos a hacer hoy aquí, nosotros por otra parte los observamos irse mientras el maestro nos relata sobre qué haremos finalmente.
-Bueno esto será fácil… Vanetto-
-Dígame maestro-
-¿Recuerdas tu primer segundo día aquí?-
-Claro que si… me clavo una flecha en mi brazo izquierdo-
Realmente eso me parece muy gracioso y no puedo contener mi risa soltando una pequeña carcajada.
-
Estoy bastante alegre de que Lunelli venga a visitarme, pero... ¿Cuándo se volvió tan engreída?, sus cambios de personalidad no me agradan mucho que digamos... no le doy más importancia y me dirijo hacia mi lugar como objetivo.
-Está bien... esto es raro...-
-¿Somos nosotras o está un poco creída esa chica?-
Dice Dev retumbando en mi mente-
-No sé qué le pasa, lo mejor es ignorarla cuando se pone así-
-Si tú lo dices…-
-Bueno ya basta… Vanetto… es lo mismo de aquel día, un ejercicio sencillo-
-Esto será fácil-
-¿Y qué es exactamente lo que hizo dicho día?-
Dice Lunelli cruzando sus brazos, Itryn no tarda mucho en responderle con su típico carisma.
-Es algo muy sencillo, esquivar o bloquear flechas-
-Así que es eso… ¿No cree que él está en desventaja con el hecho de que soy una artillera?-
-No, ya lo veras-
-A lo lejos en la cabaña-
Al escuchar “artillera” siento mucha curiosidad por saber lo que es así que le pregunto a Shudel sobre eso.
-Hey Shu… ¿Qué es una artillera?-
-Eso es algo muy básico Edir, ninguno de los estudiantes de nuestro periodo han aprendido de las distintas profesiones como guardianes… sin embargo ya sabes cómo soy y termine leyendo y preguntándole a Itryn-
-Deja de alardear… no me has dicho nada-
Habla y habla y no me dice nada, aburrido...
-Tranquila… bueno una artillera es una maestra con el arco y flecha que se especializa en ataques potentes y certeros así también como ataques múltiples, la cual posee mucha agilidad y velocidad en el campo de batalla…-
-Hmmmm… ¿Y sabes que somos nosotros tres?-
-Creo tener la idea de lo que podría llegar a escoger Vanetto el próximo año, de ti no hay dudas y pues obviamente sé lo que escogeré… así que sí, si lo sé-
Centro mi mirada en el campo de entrenamiento sintiéndome más tranquila ya que ahora sé de lo que se trata una profesión militar.
-Supongo que me lo dirás luego…-
-En el área de entrenamiento-
Al invocar mi escudo ya estoy listo para sea lo que sea que me lance Lunelli, ella se nota algo serena y paciente, lentamente se quita su abrigo y muestra su armadura de la otra vez... esa hecha a la medida, se acerca a uno de los puestos de tiro y quita las flechas y el arco y los coloca en el suelo... ¿Qué pretenderá?, creo que sus acciones responden mi pregunta... ya que ella estira su brazo e invoca su arco llameante, eso es algo sorprendente para todos... hasta para el maestro quien le comenta algo sobre eso.
-¿No usarás un arco normal?-
Ella con una mirada desafiante y engreída comienza a apuntarme.
-¿No dijo que me sorprendería?, entonces usemos un nivel más alto de dificultad-
-Bueno si pero… veamos que ocurre-
A lo lejos ya comienzo a pensar de que se trata esto cuando ella coloca su brazo en posición para invocar algo, no sé si pueda bloquear algo que no es sólido como una flecha mágica, pero... veamos que ocurre.
-Así que me lanzará flechas mágicas, ¡Veamos que tienes Springwerd!-
Lunelli sin pronunciar ningún dialecto en lengua mágica efectivamente invoca una flecha mágica de elemento fuego... que es su elemento natal, esto es posible gracias al arduo entrenamiento que ha sobrellevado... o eso creo.
-Veamos que has aprendido oh gran señor S…-
Lunelli comienza en un parpadeo a disparar innumerables flechas de fuego hacia mí, postro mis pies firmes sobre la tierra y si, comienzo a bloquear cada una de las flechas manteniendo mi posición firme ya que al parecer si son sólidas.
-Muy bien, veamos qué piensas de esto… ¡¡¡FLAMING RAIN!!!-
El iris en los ojos de Lunelli se vuelven completamente rojo y comienza a ser rodeada por un aura flameante, se siente el calor abrasador del fuego en el aire y en un abrir y cerrar de ojos el cielo está repleto por un centenar de flechas flameantes disparadas por la chica sin que nadie la haya visto cayendo con una velocidad indescriptible, si no hago algo rápido estoy perdido... debo utilizar eso ahora.
-¡¡¡FLASHING EVASION!!!-
Mientras las flechas caen a alta velocidad me vuelvo increíblemente veloz durante unos instantes, lo que me permite desviar cada una de las flechas que venga en mi camino... y por instantes hace que mi cuerpo brille ¿Genial no?, sin embargo, usar esta técnica tiene un costo, logro evadir el ataque de Lunelli, pero esta sigue en esa extraña forma llameante y carga una última flecha y yo quedo algo ‘’inmóvil’’.
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FLAAAAAMING SHOOOOOOOOOOT!!!!!!!!!!-
Intento mover mi cuerpo, pero este no me responde, ese es el detalle del ‘’Flashing evasión’’ obtengo velocidad y agilidad sobrehumanas pero mi cuerpo sufre daños si no entreno lo suficiente, la gran flecha se acerca cada vez más a mí y no puedo hacer nada... mis brazos están muertos como para levantar mi escudo y mis piernas están colapsándose... ¡DEMONIOS!
-¡DEMONIOS!-
El impacto es inevitable y la ardiente flecha que quema todo a su paso impacta contra mi pecho lanzándome por los aires hasta unos objetivos que quedan destrozados, el dolor que siento es como si alguien hubiera abierto mi pecho con un cuchillo caliente, algo terrible.
-¡Vanetto! ¿¡Estas bien!?-
-¡V-Van responde! ¡Vaaaan!-
Escucho las voces de Edir y Shudel quienes se acercan a mí, los miro de reojo porque estoy muy débil, casi no puedo ver nada... Shudel me levanta del suelo y solo veo todo un camino chamuscado por esa habilidad, bajo la mirada y veo un gran corte en mi pecho que explica el gran dolor que siento, entro en pánico y la herida comienza a sangrar sin control haciendo que tosa sangre.
-N-Nunca… imagine… que ella… fuera tan fuerte… *Cof* *Cof*-
-¡Vamos hermano, no te mueras aquí!-
Edir rompe a llorar y en la lejanía puedo ver a Lunelli volver a su forma original, está congelada ante la imagen poco bonita que tiene en frente y cae de rodillas al suelo lamentándose.
-Y-Yo…yo…le hice e-esto…-
-Esa es la razón por la que no me parecía buena idea que usaras tu propio arco, eres muchísimo más fuerte que Vanetto, como no pudiste verlo-
La sangre no me deja razonar ni respirar, pero puedo ver como el maestro Itryn se acerca a mí y Lunelli se toca el pecho y comienza a quebrarse mentalmente llorando sin control.
-E-es…mi… culpa…él morirá…p-por mi culpa…-
No llores Lunelli... fue mi culpa... ¿Por qué soy tan débil? ¿¡Por qué!? Debo... debo levantarme de aquí y ayudarla... ¡DEBO HACERLO! Eso pienso en mi mente algo frustrado por ver a Lunelli tan impotente y perdida en la culpa.
-¡Hey idiota! ¿¡Que te dije de usar esa técnica!?-
-¡No le hable así!… ¿¡No ve el estado en el que se encuentra Vanetto!?-
-El mismo sabía las consecuencias de usar esa técnica, así que no debe ser sorpresa que casi lo hayan matado-
El maestro tiene razón, no debí usarla, pero no se me ocurría más nada para eludir esa lluvia de flechas, con un intento de sonrisa le doy la razón.
-E-Esta… bien Shudel… fue mi… error… *cof* *cof*-
-Aun así Van, estas muy herido por la culpa de esa chica…-
El dolor se intensifica y se vuelve insoportable haciendo que me retuerza, mis amigos se ven desesperados ante la situación, pero el maestro se ve sereno, algo espera seguramente.
-¡¡¡¡AAAAAAAAAHHHHHHHH!!!!-
-¡Cálmate compañero, creemos poder ayudarte!-
De repente mi propio cuerpo comienza a expeler energía proveniente de mi espada que cubre mi herida comenzando a sanarla, es como si... mi cuerpo se defendiera del daño que me hizo Lunelli... es algo sorprendente, y los demás comparten mi sorpresa.
-¿¡Cómo diablos hizo eso!?-
-Esto es un secreto, nadie más que tú puede saberlo… lo lamento…-
El dolor se desvanece poco a poco y la herida en mi pecho se desvanece por completo dejándome respirar normalmente, me comienzo a levantar del suelo y Shudel me apoya mientras Edir seca sus lágrimas.
-Si no me equivoco… eso fue magia ancestral… algo que hoy en día nadie es capaz de manejar…-
-Ni siquiera… yo sé qué… fue eso…-
-Interesante, me sorprende que todavía alguien pueda manejar magia como esa… esto puede ser prometedor-
Fijo mi mirada en Edir y su cara de alivio es notable al verme recuperado.
-¿Cómo te encuentras Van?-
-Creo que… un poco mejor…-
Creo... que puedo mantenerme en pie, debo ayudar a Lunelli quien está tirada en el suelo susurrando cosas.
-Yo…yo…-
Comienzo a acercarme a ella diciendo su nombre para que reacción de una vez.
-Lunelli…-
-Aun escucho… su voz… en mi mente…-
-Lunelli…-
-¡Déjame en paz!-
Me arrodillo junto a ella y le doy un abrazo fuerte, solo al estar a su lado puedo ver cómo está literalmente perdida en sus pensamientos y las lágrimas que suelta sin parar, no puedo resistir verla así; con un grito la hago reaccionar de su agonía.
-¡Estoy bien Lunelli Springwerd! ¡Mírame!-
Ella vuelve en sí y al mirarme rompe en llanto de alegría, me abraza y con una voz temblorosa me pide perdón por sus acciones erróneas.
-¡L-Lo lamento muchísimo! ¡Y-Yo nunca quise lastimarte!-
Puedo sentir... la honestidad en las palabras de Lunelli, me molesta un poco el hecho de no darse cuenta de que su nivel sobrepasa al mío por mucho, pero de verdad está arrepentida por lo que ha hecho o bueno casi hace, sus palabras son más que suficientes para mi así que me levanto y con una sonrisa le extiendo mi mano en señal de que todo está bien.
-Tranquila Lunelli… lo importante es… que estoy bien, ya todo está bien…-
Los demás chicos se nos acercan con caras de compresión y perdón, así que si ellos no tienen nada que alegar no hay problemas con esto, ella toma mi mano y al estar a mi lado le sonrío de nuevo para darle algo de confianza, ella simplemente se queda sin palabras y me devuelve la sonrisa con algo de remordimiento… puede que esto parezca muy rápido para ella, pero desde aquel trauma con sus compañeros, no quiero que pase por eso otra vez… no si puedo impedirlo; luego de que se calmen las cosas nos dirigimos a la cabaña donde están Itryn y Dev charlando sobre algo, mientras caminamos Shudel comienza una conversación con su típico carisma, destruyen una ciudad y este chico seguiría siendo igual de alegre.
-¡Hey Van!, ¿Cómo te sientes ahora?-
Shudel coloca su brazo alrededor de mi hombro sonriendo como siempre.
-Mucho mejor, ese suceso sin explicación me ha dejado anonadado… y creo que todos comparten este sentimiento, me curo totalmente aunque no sé qué fue, por ahora solo me importa estar vivo, pensé que moriría-
-De verdad lo lamento…-
Debes dejar de lamentarte, si no le digo algo seguro sentirá culpa otra vez.
-No vuelvas a sentirte mal por eso… aun así, ¿Cómo te volviste tan fuerte?-
-¡Si, esos disparos fueron sorprendentes!-
Espero que con este cambio de tema recapacites y dejes de torturarte Lunelli...
-Magia maldita…-
¿En serio?, la expresión en la cara de Lunelli había cambiado drásticamente, había vuelto a ser la de antes y todos nosotros no podíamos creerlo con una cara de sorpresa total…
-Es broma chicos, ¡Jajaja!-
Ella suelta una carcajada bastante alegre, nosotros simplemente por acto de reflejo nos contagiamos de su risa, veo que hace el intento de alegrarse…
…
Un rato después ya ha llegado el final de la estadía de Lunelli aquí... en la academia, estamos en la entrada de la academia y mientras ella charla con el maestro sobre algunas cosas nosotros los observamos desde atrás sentados sobre varias rocas a la sombra de las murallas.
-Esto me ha demostrado el progreso de Vanetto, sin embargo, hablando seriamente de nivel… debería mejorar un poco en su toma de decisiones al igual que lo haré yo… lamento mucho haber perdido el control de esa forma maestro Itryn…-
-Tienes razón, fue algo un tanto estúpido y precipitado de su parte pero él solo buscó la forma de esquivar ese ataque tan potente que le lanzaste, con relación a tu descontrol… te recomiendo entrenar en ese ámbito… no puedes perder el control en batallas futuras o te traerá grandes problemas…-
Ella se despide del maestro estrechando su mano y luego pasa a despedirse de nosotros.
-Hasta luego chicos… espero que se vuelvan muy fuertes para la próxima vez que nos veamos… que espero sea pronto-
-¡Sí!-
-Se lo prometemos su majestad…-
Lunelli se acerca a mí y me estira la mano para que la estreche, en serio lo hizo... ¿En que está pensando al despedirse de manera tan forzada?
-H-Hasta luego Vanetto-
-Vamos no seas así, sabes que no es la forma de despedirse de un amigo-
Aparto su mano y le doy un abrazo para que se deje de tonterías.
-Lo siento Vanetto, te veo pronto-
Dice Lunelli quien monta su corcel y con el sol de mediodía parte hacia el castillo Springwerd; pasan unos momentos y todos nosotros volvemos a nuestras actividades rutinarias en la academia, Shudel y yo nos dirigimos hacia el comedor debido a que mi estómago no me deja en paz luego de ese momento de acción, así que vamos hacia allá mientras me estiro en el camino.
-Eso sí que estuvo intenso… ¿No lo crees?-
Asiento con la cabeza mientras estiro mis extremidades, no puedo dejar de pensar en la fuerza que tiene Lunelli, debo buscar una forma de igualar su poder o me sentiré inútil...
-Supongo que… debo entrenar más para llegar al mismo nivel de ella-
-Cierto, aún nos falta mucho por aprender… ¿No tienes hambre? Yo me muero por comer estofado de cerdo-
El estómago de Shudel gruñe como si no hubiera un mañana, así que rápidamente me cambio de vestimenta y nos dirigimos al comedor para satisfacer nuestros apetitos voraces.
…
Más tarde ese mismo día Shudel y yo estamos felizmente sentados en una de las grandes mesas del comedor disfrutando de un delicioso estofado de cerdo, Shudel come como loco a una velocidad increíble, yo por otra parte soy más calmado en ese sentido... yo si disfruto mi comida; Shudel con la boca llena recuerda algo y me lo hace saber.
-¡Hey!-
-¿Qué?-
-Ahora que lo recuerdo, hay una serie de duelos diarios en el área de combate avanzado, cerca de los almacenes de armas mágicas de la academia, ¿Te gustaría ir a echar un vistazo luego de salir de clases de historia de la magia?-
-Hmmmm… me parece una buena idea-
-Bien, en esos duelos se enfrentan los estudiantes más avanzados de toda la academia, según los rumores… son extremadamente fuertes…-
-¿Más que Lunelli?-
-Supongo que sí, aunque creo que son igual de fuertes que ella-
Debe ser aterrador ver a dos estudiantes de ese calibre encerrado en un área sin límite de uso de magia cuando Lunelli con tan solo un desequilibrio mínimo en su poder casi me mata.
-Eso sería muy interesante-
Ambos terminamos de almorzar, entregamos los platos a la cocinera, damos las gracias y salimos disparados hacia la clase de historia mágica... en realidad íbamos algo tarde, ya en el lugar abrimos la puerta del salón en el área de entrenamiento número 8 y es un edificio lleno de cuadros de guardianes famosos así como algunos almacenes de armas de practica junto con los asientos para los respectivos aprendices; Al entrar nos damos cuenta que todos y cada uno de nuestros compañeros ya estaban en el lugar escuchando la clase del maestro Itryn que inusualmente nos da casi todas las clases, lo interrumpimos y él nos mira con una cara de molestia así que usamos un perfil bajo y buscamos asiento, al estar sentados él procede a dar la clase que en otro momento daba.
-Ya que estos dos idiotas tomaron asiento, proseguiré a explicarles cómo se forma o se crea una arma mágica… una arma mágica es aquel instrumento de guerra ya sea un arco, espada, lanza, daga, bastón donde un espíritu o bestia mágica ha sido sellado… o muy bien se hace un contrato con el mismo… si, un guardián puede usar un arma común y corriente para llevar a cabo su técnicas y hechizos, sin embargo cada arma mágica tiene un poder y potencial propios que se desarrolla en conjunto al potencial del propio usuario, es decir, mientras más fuerte sea el guardián, mayor poder tendrá su arma permitiéndole usar habilidades muy poderosas y en algunos casos únicas-
Un contrato eh... me pregunto si eso es lo que tenemos Dev y yo... mientras pienso un compañero tiene una duda y se la hace saber al maestro Itryn.
-Maestro… si logramos sobrevivir durante estos 4 años de mortal entrenamiento, ¿Tendremos que conseguir nuestras propias armas mágicas?-
-No necesariamente chico… los que son miembros de grandes familias nobles recibirán las distinguidas armas de su respectiva familia, y los que no lo sean se le otorgará un arma mágica conforme a su habilidad elemental de nuestro almacén de armas mágicas… de una forma u otra, todos los que sobrevivan obtendrán un arma para llevar a cabo su deber en el campo de batalla…-
-Hmmmm… buen punto maestro…-
-¿Acabo de escuchar sobrevivir?-
Eso sí me intimido un poco, aun así desde el principio esto sería mortal y difícil así que no me parece extraño; luego de escuchar la clase salimos del edificio y nos damos cuenta de que ya está atardeciendo, emprendemos nuestra travesía hacia el área de combates avanzados donde esperamos ver grandes batallas.
…
Ya en el área el sol se ha escondido en el oeste dando un cielo estrellado bastante impactante, el frio hace de las suyas y llegamos a la entrada del área de combate avanzado, sinceramente parece más un coliseo que un área de entrenamiento, ambos nos dirigimos al guardia que esta vigilante en la entrada y me abrazo a mí mismo por el frio que hace.
-Que frio hace hoy…-
-Buenas noches, solo estamos aquí para ver algunos duelos-
El caballero se hace a un lado permitiéndonos la entrada, cruzo la puerta y me encuentro con un interior gigantesco... es sorprendente, es una gran sala de espera donde hay incontables estudiantes esperando por sus respectivos duelos vestidos apropiadamente, Shudel me guía a las escaleras que nos llevaran a lo más alto del edificio, desde ese lugar logran verse las 4 áreas de combate avanzado que alberga la construcción; momentos después ambos estamos sentados en los asientos, lo primero que noto es que no hay mucho público mirando los duelos de ese día, quizás no hay mucho interés en los duelos diarios.
-¡Mira allá!-
Dice Shudel quien con su mano señala la segunda área.
-¿Quién será ella?-
En esa arena solo puedo ver a una chica de cabello purpura masacrando a su oponente con magia negra, ella si se ve fuerte.
-Su nombre es Asanna Wheynfeld… es una de las mejores estudiantes de su año y una gran maestra de la magia negra, como duelista es casi invencible y es implacable con sus oponentes… no sería bueno que te toparas con ella en un duelo-
-Ya veo, ya la había visto antes… este reino está lleno de gente sumamente poderosa, deberé entrenar más si quiero ganarme un lugar entre ellos-
Observo como la chica encierra a su oponente en un círculo de oscuridad, susurra unas palabras y el circulo explota dejando a su oponente llorando de dolor al romperle ambos brazos y piernas, ¡Eso fue muy brutal! De verdad me sorprende lo implacable que son estos duelos... dan algo de miedo...
-Demonios… no tiene piedad…-
-Ella es así de siniestra y despiadada, según los rumores ella es muy oscura y solitaria dentro y fuera de la academia así que no te parezca raro…-
-¿La has visto en persona? ¿Has hablado con ella?-
-Bueno no pero…-
-Si no has interactuado con ella no puedes decir lo que es y no es…-
Me molesto bastante que la gente sea pre juiciosa con los demás, si no la conoce que no hable más de ella entonces.
-Es un buen punto…-
Luego de un tiempo seguimos viendo más encuentros y pues para ser sincero aprendo bastante sobre ellos, como las reglas y esas cosas.
…
Luego de presenciar muchas batallas, es hora de volver y Shudel y yo salimos del ‘’coliseo’’ como le llamo yo y nos dirigimos hacia la academia aguantando el fuerte frio de la noche, en ese momento Shudel me habla sobre algo que en verdad toca un poco mi sensibilidad.
-Hey Vanetto, me he dado cuenta de que aún no has mostrado ninguna de tus habilidades-
-No es que no quiera mostrarlas… desde que comencé en la academia se me ha dificultado aprender alguna habilidad propia exceptuando la evasión que me enseño el maestro Itryn, creo que si sigo no lograré rendir en el futuro…-
Debo buscar la forma de obtener una habilidad pronto, esa es mi prioridad ahora.
-Tranquilo amigo, pronto obtendrás una habilidad increíble, ¡No te desanimes!-
-Una vez logré usar una de mis habilidades, pero fue por puro instinto… todavía no sé muy bien como recrear aquella habilidad… es algo frustrante…-
Ambos luego de un largo rato de caminata llegamos a la academia y notamos que la mayoría de los estudiantes están dormidos ya, así que procedemos a hacer lo mismo llegando hasta nuestra habitación, al acostarnos Shudel se queda dormido al instante, pero yo sigo pensando sobre lo que hablamos, las habilidades y eso...
-¿Será que en realidad no estoy hecho para esto?-
Eso sí me bajó los ánimos, mejor dormiré un poco así que cierro mis ojos y me quedo dormido.
…
Momentos después de haber cerrado los ojos me encuentro en un paisaje extraño, ¿Qué es esto? Estoy en un lugar completamente blanco, debe ser un sueño... es lo más probable, me mantengo parado en esa sala donde no hay nada por unos segundos hasta que una voz comienza a hablarme de una manera brusca.
-¡HEY TÚ IDIOTA!-
-¿Idiota? ¿¡Quién te crees para llamarme así!?-
-Somos tus compañeras, ¿O ya no nos tomas en cuenta? -
-¿Qué quieres Dev?-
No estoy de humor para que estas mujeres comiencen a fastidiarme.
-Queremos abrir esos ojos tuyos… que crees que no eres fuerte, eres más fuerte que cualquiera de tus compañeros, solo que no sabes controlar ese poder y transmitirlo en forma de una habilidad, algo que es imposible de hacer si no llevas una buena relación con tu arma-
-¿¡Y qué quieres que te diga, cosas bonitas o cosas por el estilo!?-
-¡No pedazo de idiota, simplemente comunícate con tus compañeras de vez en cuando!, ¿¡Crees que por ser armas no podemos sentir soledad o desprecio!? No seas tonto, ¿Nunca te fijaste que cada uno de tus compañeros siempre antes de entrenar se toma una pausa de varios segundos?, en sus mentes siempre intentan estar en armonía con sus compañeros, la única diferencia de nosotras a ellos es que podemos hablar libremente, ellos en cambio no pueden hacerlo, pero ellos siguen allí… en las mentes de sus usuarios-
-¿Y por qué nunca me dijiste nada respecto a mis errores como usuario?-
-Creíamos que lo deducirías tú mismo a su debido tiempo, pero eres algo despistado, al verte tan desanimado no tuvimos otra manera de hacerte ver que en tus sueños-
Realmente ellas tienen la razón... he sido un idiota todo este tiempo.
-Tienen razón, pero aun así… no sé cómo obtener una habilidad propia-
-Para eso estamos nosotras, para guiarte en la compresión de tu propio poder y de la utilización del nuestro; ahora quiero que despiertes y vayas al mismo lugar donde Lunelli casi te mata-
-Bien…-
Tch... Tenían que decir eso, sí que son chocantes, me despierto algo sudoroso y agitado y le reclamo a Dev.
-¿Y por qué diablos no me dijeron eso mientras estaba despierto?-
-Ya estabas durmiendo, da igual-
Que molestas pueden llegar a ser... aun así es mis compañeras, salgo de la habitación cuidadosamente para no despertar a Shudel quien duerme profundamente, al salir el ambiente tiene un aspecto oscuro, sombrío y aterrador... esto no me gusta nada, llego hasta el área de entrenamiento y de verdad tengo miedo.
-Diablos…-
-Descuida, estamos a tu lado… ahora observa y escucha, intenta concentrar tu energía lo más que puedas…-
Hago caso a las órdenes de Dev y cierro mis ojos concentrando mi energía, de repente siento un leve pero notable poder alrededor de mí, como si alguna aura me cubriera por completo.
-¿Logras ver aquel árbol?, no lo pierdas de vista…-
-¡Sí!-
-Ahora serénate, está vez te enseñaré…-
Inhalo y exhalo serenándome poco a poco, de repente algo extrañísimo ocurre ya que no tengo el control de mi cuerpo, esta vez lo tiene Dev... ellas giran su cuerpo hacia la derecha desenfundado la espada y hablando en lengua mágica.
-¡¡¡LUMINOUS DANCE!!!-
Al hacer un giro completo toma con fuerza la espada y de ella comienza a desprenderse una leve luz la cual en instantes se convierte en una gran cuchilla de luz horizontal la cual se desplaza a través del terreno cortando los troncos de varios árboles, los cuales caen al suelo ocasionando un gran estruendo en toda la academia.
-¿Yo… podía hacer eso…?-
-Claro que sí Vanetto, es solo que nunca te comunicaste con nosotras desde que entraste en la academia… recuerda que tu entrenamiento fue más que todo de resistencia física, ya que de esa forma pudiste mejorar tu propio poder… pero mi poder es algo distinto, está habilidad llamada “Luminous Dance” consiste en concentrar tu energía en tus piernas y torso de forma que puedas hacer un giro rápido para tomar impulso, luego de eso con la fuerza del movimiento impulsar la energía a tus brazos para de esa forma expeler esa onda de energía, puedes girar tantas veces como quieras pero a mayor número de giros, mas fatiga tendrás-
-¡INCREIBLE!-
¡Estoy emocionado de haber aprendido esta técnica! ¡Es algo genial! Estoy demasiado entusiasmado y alegre, sostengo con fuerza a Dev mientras ellas me dan un pequeño entrenamiento en esa oscura noche.
-¡Vamos inténtalo! ¡Ahora intenta acertar a cada uno de los 3 objetivos en el campo!-
-Muy bien…-
Concentro mi energía en mis piernas y doy un giro rápido hacia la derecha, al final de este pronuncio el dialecto con gran fuerza.
¡¡¡LUMINOUS DANCE!!!-
Logro acertar al primer objetivo, rápidamente giro en dirección contraria al anterior y golpeo al segundo sin necesidad de recitar el dialecto, y posterior mente logro acertar al tercero… aunque tenía razón, la fatiga se triplicó.
-¡ESTO ES!-... ¡Esto es increíble!-
-Hey, no enloquezcas, recuerda que debes mantener tu poder bajo control en todo momento o puede salir mal la habilidad y podrías salir herido…-
Diciendo eso Dev baja mi ritmo y logro calmar mi emoción.
-Ya veo…-
-Una última cosa compañero, si te das cuenta solo fuiste capaz de realizar 3 giros en tu estado actual, sin embargo, la cantidad de giros y el tamaño y poder de las cuchillas que serás capaz de lanzar es proporcional a tu agilidad y poder al momento de ejecutar la habilidad-
-¿¡Eso quiere decir que seré capaz de lanzarlas en mayor cantidad y tamaño!?-
-Todo depende de ti y del esfuerzo y enfoque que inviertas en tu entrenamiento…-
-¡Genial!-
Esto me ha devuelto la pasión que había sido un poco mermada para ser guardián, esto era lo que necesitaba para seguir adelante.
…
De esta forma continúe con mi entrenamiento el siguiente mes sin descanso alguno, dando lo mejor de mí en cada sesión, esto trajo consigo muchos beneficios ya que cada vez iba perfeccionando más mi nueva técnica siendo ahora capaz de lanzarla muchas más veces y en tamaños más grandes como había dicho Dev.
Luego de tanto entrenamiento y días de descanso que preferí dejar de lado para seguir entrenando no me esperé que el maestro me diera un día de descanso obligatorio... o eso me dijo Shudel la noche de ayer, temprano por la mañana estoy en mi habitación ya que Shudel se fue más temprano, al salir me encuentro con el maestro cerca de mi habitación, seguramente viene a decírmelo el mismo.
-Buenos días maestro Itryn, estoy listo para entrenar-
-Lo siento Vanetto, pero hoy no entrenarás…-
Que obvio.
-¿Y por qué?-
-Lo he estado pensando y desde que llegaste aquí hace ocho meses no has hecho más nada que entrenar, eso puede causarte fatiga y agotamiento a largo plazo, por eso he decidido darte un día de descanso libre de la academia, así conoces el reino y te familiarizas con el mismo…-
-Diablos… supongo que no puedo decirle que no…-
Acato la orden de mi maestro y vuelvo a mi habitación a colocarme una vestimenta adecuada para ir al reino a pasar el día… con una franela clara de lana, un pantalón oscuro del mismo material, unas buenas botas de cuero y una túnica marrón creo que me basta, luego de un buen rato estoy listo y tomo a Dev por medidas de seguridad... nunca se sabe que puede ocurrir en la ciudad, me dirijo hacia los establos de la academia y le pido un corcel al encargado en nombre de Itryn Esserani, el hombre me mira con una cara un tanto incrédula, luego acepta sin problemas; salgo de la academia en mi caballo y comienzo a preguntarme qué haré en el reino durante este día, llevo conmigo oro suficiente para una semana pero no sé sinceramente dónde almorzaré o algo por el estilo, otra cosa que noto es que tengo el cabello sumamente largo, han pasado nueve meses desde la última vez que lo corté y está algo largo.
-Lunelli tenía razón… debo cortar mi cabello-
-En la ciudad hay muchos lugares donde podrás cortarte el cabello, no temas…-
-Es gracioso que seres celestiales me hablen de mi cabello, aun así no temo… es solo que nunca había ido al reino como tal-
Me acerco cada vez más al reino... es algo emocionante, luego de un rato de cabalgar logro pasar la puerta de acero que divide al reino de la academia entrando por fin a la ciudad; disfruto ver a los comerciantes anunciando los precios de sus productos y haciendo negocios entre ellos mismos, algo bastante peculiar. Busco primeramente un lugar donde pueda cortar mi cabello así que me dirijo a un barbero, eventualmente corto mi cabello y vuelvo a lucir igual que hace ocho meses atrás... la gente me mira y las mujeres observan el nuevo aspecto que ocultaba aquel cabello desaliñado, cabalgo hasta el centro de la ciudad donde se encuentran las tabernas y posadas y bajo de mi caballo sentándome en uno de los bancos de una gran plaza donde está una estatua muy peculiar... hace frio pero es pasable, la estatua es de un jinete quien alza su espada al cielo, la observo por un momento y me doy cuenta que es un guardián o héroe antiguo.
-Supongo que este héroe fue alguien de gran influencia en el reino en algún tiempo…-
-La estatua que estás viendo es en honor a su majestad Virzen Lekmen, el terror de las drutras… un guardián y héroe sumamente fuerte en la época posterior a la gran guerra, batalló en la gran guerra de Tasmalis donde gracias a sus habilidades muchas personas lograron sobrevivir al asedio zorgoniano proveniente de las cuevas bajas de Rodas…-
-Ya veo… eso quiere decir que fue una gran persona…-
-No lo era, era alguien arrogante y egoísta… no todos los guardianes son personas buenas Vanetto-
-Es raro… pero ustedes mandan…-
Luego de observar la estatua por unos momentos decido sentarme en el césped lleno de nieve bajo la sombra de los árboles de la plaza a descansar un poco, Itryn tenía razón... tengo algo de fatiga.
…
El brusco sonido de unas vasijas romperse me despierta, al parecer me quede dormido por varias horas... ¡DEMONIOS QUE FRIO!
-¿¡Qué diablos!?-
Me levanto del césped rápidamente, por suerte mi caballo sigue conmigo, no fue hurtado por algún ladrón o algo por el estilo, al mirar a mi alrededor noto que ya es medio día y mi estómago también se dio cuenta, tengo un hambre monumental.
-Diablos… tengo hambre-
-Busca un lugar donde almorzar…-
-Creo que eso era obvio…-
Monto mi caballo y comienzo a buscar un lugar donde comer una buena comida, pasa un tiempo y no tengo suerte... demonios; el hambre no me deja tranquilo hasta que por fin encuentro una taberna con buena pinta, bajo de mi caballo y lo ato a un soporte de madera, cuando me dispongo a entrar diviso a una chica de un largo cabello blanco, vestida con un lindo vestido color verde, de piel clara y unos hermosos ojos turquesa siendo maltratada por un sujeto con un aspecto poco amigable, a simple vista es notable que es un alcohólico, pobre gente que intenta inundar sus penas en algo tan banal como el licor.
-¡Déjame en paz!-
-¡Vamos, solo dame un beso preciosa…!-
-¡N-NO! ¡SUÉLTAME!-
La chica es tomada del brazo por el ebrio quien la jala hacia él, ella intenta oponerse pero su fuerza no se compara a la del hombre, por suerte y de manera acrobática coloco mi espada sobre el cuello del ebrio, ninguna mujer... niña, joven o adulta será maltratada en mi presencia... ¡ESO NO LO PERMITIRÉ!
-Suéltala… o sufrirás las consecuencias de tus actos…-
El sujeto queda paralizado en la escena y las personas alrededor comienzan a observar nuestro pequeño percance.
-E-Está bien… no me mates por favor…-
El sujeto suelta a la chica y se echa hacia atrás, guardo mi espada y por un momento intento dirigirme a la chica cuando el vengativo sujeto intenta atacarme por la espalda con un cuchillo.
-¡AAAAAAAAHHHHHHHH!-
-¡Ahí viene!-
-Lo tengo…-
El sujeto intenta cortarme con su cuchillo, en un movimiento rápido lo esquivo y tomo su brazo torciendo su muñeca haciendo que suelte el arma, con un fuerte codazo en su frente lo dejo en el suelo inconsciente, tomo el cuchillo del suelo y me dirijo hacia la chica en la entrada de la taberna quien acaricia su brazo maltratado mientras las personas me aplauden por haberla salvado.
-¿Cómo está tu brazo?-
-Mejor… ya que ese desgraciado no me acosa…-
-La gente no aprende… espero que no te vuelva a fastidiar otra vez-
La chica suspira levemente.
-Eso espero…-
Le sonrío y me levanto para entrar a la taberna, en serio tengo hambre.
-¡Diablos…! Que hambre tengo… entraré ¿Vienes?-
-Claro que si…-
Ella se levanta y entramos juntos al lugar, al entrar observo la cantidad innumerable de personas y soldados que hay en el edificio, lo cual me molesta un poco, ya que no pudieron hacer nada por la chica mientras estaba en apuros, al acercarnos al mostrador una mujer adulta con el cabello de color canela con unos ojos de color verde, de piel mestiza y un vestido de cocinera le habla a la chica que acabo de ayudar.
-¡Hey Amarissa! ¡Necesito ayuda aquí!-
-Tranquila Landra… ya te ayudo…-
Me sorprende que esa linda chica trabaje aquí, a eso me refería con que la ciudad es impredecible, me siento en una mesa desocupada esperando a que esta chica Amarissa me atienda, luego de un rato la chica sale con la misma vestimenta que su compañera Landra.
-¿Qué va a desear señor…? ¿Cuál es su nombre?-
-Mi nombre es Vanetto… es un gusto conocerte-
-El gusto es mío señor Vanetto, mi nombre es Amarissa Lychfield… a su serDevio-
Qué raro es que te llamen de “usted” y no de “tú”.
-No me llames señor, creo que tenemos la misma edad… así que puedes llamarme Vanetto si así lo prefieres…-
-Está bien… Vanetto ¿Qué deseas de comer?-
-En realidad no lo sé, ¡Solo tráeme algo delicioso por favor! ¡Muero de hambre! -
Mis palabras le dan gracia a la chica quien ríe un momento, luego de eso vuelve a la cocina y me trae en una velocidad increíble un delicioso y suculento almuerzo.
…
Un rato después termino de comer… ¡Uff! ¡Qué comida tan gloriosa! Nunca había estado tan satisfecho en mi vida, me levanto de la silla y me dirijo a pagarle a Amarissa.
-¿Cómo estuvo la comida Vanetto?-
-Muy deliciosa Amarissa, muchas gracias… aunque tengo un pequeño problema…-
-¿Qué te ocurre?-
-Bueno, es que solo llevo unos nueve meses en el reino y aun no lo conozco del todo… me gustaría saber si conoces a alguien quien pueda enseñarme los alrededores…-
Ella se queda pensativa por un momento y luego me sonríe, para ser sinceros su sonrisa es un tanto... cautivadora...
-Sí, conozco a alguien quien puede mostrarte el reino…-
-¿De verdad?-
-Si-
-¿Quién es? Dime su nombre por favor…-
-Yo ¡Jajaja!-
Dice riéndose de mi... eso fue patético, mi sentido de la deducción no me ayudó mucho que digamos... Amarissa me pide que la espere un momento mientras conversa con Landra sobre este asunto. Luego de un rato ella sale con su vestido verde de hace un tiempo y prosigue a guiarme por la ciudad; durante el paseo la chica me muestra una multitud de cosas y lugares, comerciales, bases militares y todo lo que puede venir a la mente.
…
Luego del paseo comienza a atardecer y después de pasar toda la tarde conociendo el reino en compañía de Amarissa sé que es hora de regresar al reino, llegamos a la entrada de la taberna y me despido de la hermosa chica.
-Bueno Amarissa, te agradezco mucho por mostrarme el reino esta tarde, te debo una…-
-El placer fue todo mío Vanetto, incluso me divertí… así que también te agradezco por eso-
Con una sonrisa me despido de esta nueva conocida... fue bueno conocer a alguien como ella hoy...
-Nos vemos pronto Amarissa-
-¡Claro! ¡Ven cuando quieras!-
Monto mi caballo y parto de vuelta hacia la academia, tuve un gran día y aprendí mucho sobre el reino añadiendo que almorcé muy bien.
…
Llego a la academia y paso rápidamente, me bajo de mi corcel y camino hacia los dormitorios dándome cuenta de que ya está muy oscuro y los entrenamientos han concluido, charlo con Dev mientras paso por los distintos campos de entrenamiento hasta llegar a los lejanos dormitorios.
-Esa chica Amarissa, ¿Qué piensan de ella Dev?-
-A simple vista es una chica muy agradable y trabajadora, no encontramos ningún mal en ella…-
-Ahora que lo pienso, debe haber pocas personas como ella…-
-Gente como ella son los verdaderos héroes de cada día… por muy irónico que parezca-
Mientras subo una colina a mi derecha diviso a alguien practicar en el área de tiro con arco, ¿Qué demonios hace una persona a estas horas allí?
-¿Quién será esa persona?-
-¡Ten cautela!-
-Tranquila… no creo que sea alguien malo…-
Al acercarme más y más logro distinguir con más claridad la persona que está tirando flechas, lo más irónico es que es alguien que no... debería estar aquí.
-Espera… ese color de cabello yo lo conozco…-
-¡Que mala suerte!-
Me hago para atrás escondiéndome en la sombra de la colina, ¿Qué rayos hace Lunelli aquí?
-¿Ah? ¿Qué diablos hace Lunelli aquí?-
Por alguna razón que no sé Lunelli está molesta.
-Justo… vengo a saludar a Vanetto y se le ocurre irse a la ciudad… que mala suerte-
Así que era eso… salgo de las sombras aclarando algunas cosas.
-¡Oye, Itryn me mando a la ciudad, yo no fui por cuenta propia!-
Ella se voltea bruscamente al escuchar mi voz detrás de ella, de paso se asusta por la sorpresa de que alguien le hable de la nada y se avergüenza un poco.
-¿E-Escuchaste todo lo que dije?-
-¿Tu qué crees?-
Lunelli se ríe forzadamente.
-¿Y eso que estas hoy aquí Lunelli?-
Digo mientras me paro al lado derecho de Lun mientras ella sigue disparando flechas.
-Solo acompaño a Beimen quien vino a tratar unos asuntos con la administración de la academia sobre algunas muertes de estudiantes…-
-Ah eso… creo haber escuchado que uno murió en un accidente en un duelo-
-Lo sé… es algo terrible, según los registros, en los últimos años el número de estudiantes fallecidos en duelos y entrenamientos se han incrementado casi el doble, esto no tiene buena pinta para la academia…-
-No sé mucho del asunto, pero eso radicaría en una abstención para los nuevos reclutas, creo que se lo pensarán dos veces antes de ingresar a la academia…-
-Sí, pero no vine a agobiarte con problemas… cambiemos de tema, veo que te has cortado el cabello-
Ella guarda su arco que está vez si es material, por un momento mueve su brazo y yo no tengo idea de lo que vaya a hacer... acaricia mi cabello, eso está haciendo... y yo no sé cómo reaccionar ante eso.
-Sí, hoy hice muchas cosas en el reino, incluso conocí a una chica muy amable…-
-Me alegra que hagas amigos… ¿Cómo vas con el entrenamiento?-
-He mejorado mucho desde la última vez que nos vimos… estoy ansioso en poder escoger mi especialidad dentro de unos meses…-
-Sí, supongo que serás algo sumamente increíble, lo sé-
-Claro que sí, señorita Springwerd-
Durante unos momentos todo queda en silencio y ambos miramos el hermoso cielo estrellado mientras el frio viento de la noche roza nuestra piel.
-Oye Lu-…-
En ese preciso momento entra Beimen a escena interrumpiendo lo que iba a decir...
-¿Señorita Springwerd? ¿Qué hace aquí?-
Eso dice Beimen quien con la mirada percibe que ella no está sola... sería tonto que no me viera.
-¿Quién la acompaña princesa?-
-Creo que sabes quién es-
Lo miro fijamente para ayudarlo.
-¡Vanetto!
¿Cómo estas amigo? Mucho tiempo sin verte, discúlpame por no reconocerte a primera vista… estas bastante cambiado-
-Muy bien señor Beimen, un gusto verlo otra vez… y no se preocupe por eso-
-Me alegra mucho verte… pero ya debemos partir-
Dice Beimen mientras Lunelli se sube al corcel.
-¿Ibas a decirme algo Vanetto?-
-Era algo sin importancia, descuida-
-Está bien-
Antes de que partan les quito un poco de su tiempo para preguntar algo que me incomodó desde que encontré a Lunelli.
-Disculpe señor Beimen, solo tengo una pregunta-
-¿Cuál?-
-Explíqueme la razón por la cual Lunelli estaba
afuera a estas horas de la noche sin compañía alguna-
Lunelli se avergüenza y se esconde en la espalda de Beimen quien me responde la pregunta.
-Ella estuvo conmigo en todo momento, es solo que a última hora le dio por salir a buscarlo…-
Ella suelta una risa forzada dándole la razón a Beimen, semejante idiota que es... pudo haber sido atacada o algo peor, suspiro por un momento y le digo algo que creo que no olvidará nunca.
-Escúchame bien Lunelli Springwerd, yo aprecio mucho tus visitas, pero si vuelves a hacer algo así a estas horas de la noche yo mismo le pediré al rey Julean que no te deje venir más aquí, no permitiré que te arriesgues a un secuestro a algún ataque por mi culpa ¿Te quedo claro?-
Lunelli asienta con su cabeza triste como una niña pequeña... no me gusta tratarla mal, pero debo hacerlo cuando se trata de su propia seguridad, al fin y al cabo, es la princesa de nuestro reino. Beimen y ella parten a la ciudad en el corcel y yo me dirijo finalmente hacia mi habitación donde me encuentro a Shudel despierto pero tirado en su cama algo agotado al parecer.
-Bienvenido… Vanetto-
-¿Qué te paso Shudel?-
-Nada es solo que... el maestro aprovecho mientras no estabas para darnos un entrenamiento extremo, dijo que debíamos ser más como tú, que entrenabas todo el tiempo-
-No me lo creo hermano… pero estoy tan cansado de este día lleno de emociones diversas que solo quiero dormir…
-Sí, buenas noches hermano…-
-Buenas noches…-
De esta forma termina un día donde conocí totalmente el reino, algo muy bueno para mí... ahora debo centrarme en entrenar mucho para volverme más fuerte y lograr especializarme en lo que quiero.
Continuará…
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