domingo, 12 de junio de 2016

Densetsu no Guardian Cap. 1: La chica de cabello carmesí.

(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo). 







El camino del héroe.


Luego de aquél incidente hace cinco meses atrás he llevado una vida un tanto particular al ser el ‘’protegido’’ del señor feudal de la región, llamado ‘’Jekam Karoshi’’. Un hombre bastante imponente quien no duda ni un segundo en lo que se propone a hacer; tengo deberes y obligaciones como cualquier ciudadano bajo el mandato del señor feudal pero en mi caso hay ‘’excepciones’’ en cuanto a reglas, pues realmente soy un extraño hasta para él… por esa razón (o eso pienso yo) él me ha dado un poco de libertad para hacer algunas cosas aparte de darme alimentos y un techo.
Sin más preámbulo estoy llegando al área de cultivos de trigo y maíz donde debo hacer seguimiento y vigilancia a cada uno de los trabajadores, nunca he juzgado la manera en que el señor trata a la gente bajo su poder, pero déjenme decirles que no es nada grata, pues estos están sucios y maltratados, algunos sufren de malnutrición e incluso discapacidades, es algo deplorable agregando el maltrato de los hombres de Karoshi. El lugar de cultivo es una basta y ancha llanura que pareciese no tuviese fin, mientras camino por los senderos entre laderas de plantación diviso a un hombre de apariencia anciana el cual tiene dificultades para levantarse, rápidamente me acerco a él. El sujeto, quien porta harapos sucios y expresa mucha fatiga en su rostro, está de rodillas en el suelo, sudoroso por el calor y bastante agitado. La sobreexplotación en este lugar es evidente. Me agacho y tomo su antebrazo izquierdo, él me mira y con una leve sonrisa me levanto y lo ayudo a levantarse del suelo. Al presenciar esto, uno de los hombres más violentos del señor se acerca rápidamente y me aparta con su brazo y con gran rabia comienza a gritarle al pobre anciano.
{}: - ¿¡Que haces holgazaneando!? ¡Trabaja! -
Me molesta en absoluto la manera en la que este sujeto trata al anciano desfallecido, así que mientras el hombre descarga su furia mediante gritos, me interpongo entre ambos, y con una mirada seria, extendiendo mi brazo derecho en señal de alto le expreso mi disgusto.
{V}: -Oye, ¿No ves que está exhausto? -
{}: -Eso me importa un bledo, su deber es trabajar-
{V}: - ¿Eres idiota o solo lo finges? -
Al decir eso el hombre frunce el ceño en señal de enfurecimiento, así que levanta su brazo derecho y toma el cuello de mi camiseta oscura.
{}: - ¿¡Como acabas de llamarme insolente!?-
Sin inmutarme le repito la pregunta, realmente me molesta la gente que es así.
{V}: - ¿Eres idiota o…? -
Antes de terminar mi pregunta el sujeto me empuja hacia atrás, pero logro mantener el equilibrio y ambos desenfundamos a medias nuestras espadas mirándonos fijamente con molestia, hasta que llega el hombre a cargo de la vigilancia y desenfundado su espada, nos pone un alto.
{}: - ¡Oigan ustedes inútiles, dejen de holgazanear y hagan su trabajo! -
Es un poco irónico que hayan llamado al sujeto holgazán, cuando acusaba al señor detrás de mi de lo mismo. Ambos enfundamos nuestras armas y mientras mi rival me da la espalda, yo suspiro un poco para relajarme. Antes de retirarse, el sujeto voltea de reojo y con una mirada llena de desprecio me amenaza.
{}: -Me las pagarás mocoso-
{V}: -Eso lo veremos luego-
Me volteo hacia el anciano para ver como se encuentra y él levanta la mirada, coloca su mano izquierda en mi hombro derecho y asiente con la cabeza haciéndome entender que todo está bien. Así que vuelvo a hacer mi ronda de vigilancia por los alrededores. Luego de eso me detengo bajo la sombra de un árbol, apoyo mi espalda en él para descansar del sol y comienzo a pensar bien sobre la forma en la que tratan a los trabajadores, es injusta pero no puedo hacer nada… solo soy un extraño en este lugar.
{D}: -Algún día podrás hacer algo más que pensar y lamentarte-
¿¡Quién dijo eso!? Otra vez esta voz en mi cabeza, comienzo a pensar que me estoy volviendo loco. Un sentimiento muy inquietante me domina en estos momentos, no encuentro una relación lógica para que esto pase, miro por reacción a mi alrededor y solo veo hectáreas de trigo, nadie está lo suficientemente cerca de mi como para escuchar ese tipo de tono de voz susurrante. Esto es muy extraño y me hace sentir nervios, a tal punto que al mirar mis manos puedo ver que estoy temblando.
{D}: -Siempre estamos a tu lado, protegiéndote y guiándote-
{V}: -Pero ¿¡quién eres!? ¿¡O quiénes!? ¿¡Que quieren!?-
{D}: -Eso deberás descubrirlo por ti mismo-
            Sé que no estoy loco, intento mantener la calma mientras mantengo esta extraña conversación mental.
{V}: -¡No me ayudas en nada mujer… dame una pista!-
{D}: -Vemos a lo que quieres llegar, pero está bien… jugaremos tu juego-
{V}: - ¿¡Eh!? ¡No estoy jugando a ningún juego, solo dime quién eres! -
{D}: -Solo te diremos que estamos en el lugar que menos te imaginas-
Inhalo hondo y posteriormente exhalo lentamente, debo mantener tranquilo. Miro alrededor para darme cuenta de que nadie me esté viendo y vuelvo a caminar para terminar mi ronda. Esta voz quiere algo de mi ¿pero qué? Tanto misterio comienza a impacientarme, y es notable ya que rechino mis dientes con mucha fuerza. Debo despejar mi mente, terminar mi ronda y volver a la base.
Tiempo después, estando más tranquilo vuelvo con mis compañeros de vigilancia a la base del feudo, situada en una zona bastante elevada (colina) con respecto al resto del territorio, lo cual logra dar una buena vista para vigilancia y ese tipo de oficios. La base está rodeada por murallas fortificadas de roca solida; dentro de la base hay una pequeña ciudad, donde podría decirse que las personas viven mejor que las que son obligadas a trabajar incansablemente día tras día. Al vivir mejor me refiero en todo aspecto: Higiene, seguridad, trato, alimentación. En pocas palabras, hay un gran sentido de exclusión por aquí. Entramos por la gran puerta metálica de la ciudadela cabalgando en nuestros corceles, al parecer fue una buena jornada de vigilancia obviando lo sucedido en aquel lugar. Junto a unos seis hombres más del escuadrón bajo de mi caballo entregándolo al encargado de los establos del feudo, ese señor con una larga barba quien siempre me ha visto de una forma peculiar, siempre alzando una de sus cejas y nunca mirándome a los ojos, no tengo idea si sea buena o mala.
{}: - ¡Hey Vanetto! ¿¡Podrías ayudarme con esto!?-
Escucho ese llamado mientras entrego las riendas de mi corcel al encargado, camino por el fangoso suelo hacia un edificio cercano a la entrada de la ciudadela donde me encuentro con una de las pocas personas con quien he tratado durante mi estadía en este lugar, como es usual las personas siempre me miran extraño cuando camino por la estrechas calles de la base, pero está persona no, un sujeto de cabello castaño con una armadura ligera hacha de cuero, no muy mayor que yo está tratando de sostener una rueda de madera que se hunde en un pozo de fango, solo con verlo me percato de que está en problemas, así que apresuro el paso para llegar rápido a su posición.
{V}: - ¿¡Qué te pasó!? -
El hombre esta usando todas sus fuerzas para mantener la carreta, en su frente se brotan las venas por el sobresfuerzo, con una voz rápida y agitada, él expone su situación rápidamente.
{}: - ¡JODER! ¡Estaba entregando algunas ordenes de alimentos a algunos sectores en las tierras del oeste y me fijé que la rueda derecha de la carreta estaba fallando, apresuré el paso para no quedar varado tan lejos y justo al llegar me encontré con este pozo de fango, la carreta se hundió y por consiguiente la rueda termino cediendo y ahora no puedo sacarla de aquí, está demasiado pesada! -
{V}: - ¡¿Pero por qué habría de haber fango aquí? Si la última vez que llovió fue hace unas semanas! -
{}: -¡No tengo idea y sinceramente no me interesa, solo ayúdame con esto! ¡¡¡AAAGHHH!!! -
{V}:  -¡Está bien!-
Rápidamente me quito la camiseta y la coloco en el suelo seco a mi izquierda, también dejo mi espada junto a ella para evitar tanto desastre. Me adentro en el charco y esta tan profundo que llega al punto que el fango cubre casi completamente mis piernas, introduzco mis manos buscando la parte baja de la rueda y la encuentro, acuerdo con el sujeto jalarla al mismo tiempo, él desde la parte superior y yo de la inferior.
{V}:  - ¿Listo? ¡Ahora! -
¡VAMOS SUBE! Jalamos la rueda con todas nuestras fuerzas, pasan unos segundos y notamos que comienza a moverse, mantenemos la misma fuerza durante un prologando intervalo de tiempo y poco a poco podemos lograr sacarla, el sujeto se cae hacia atrás producto de los resbaloso del fango y de la fuerza ejercida pero lo que no previmos fue que la carreta se vendría sobre mí por la inclinación que tenía, la rueda era la que la sostenía… ¡QUE IDIOTAS SOMOS!
{V}:  - ¡Mierda cuidado! -
La carreta se viene sobre mí e intento salir rápido sacando mis piernas del fango con fuerza, pero la profundidad del fango me jala hacia abajo, mientras más fuerza impongo más me hundo. La carreta se vuelca encima de mí y extendiendo hacia arriba mis brazos la sostengo como puedo ¡DEMONIOS! ¡Es demasiado pesada para mí! Pierdo fuerza mientras el sujeto pide ayuda a las personas a nuestro alrededor. Admito que tengo buenas capacidades físicas, pero esto es demasiado… ¡NO PUEDO MAS!
{D}:  - ¿Deseas ayuda? -
{V}:  - ¡JODER OTRA VEZ TÚ, QUE OPORTUNA ERES! -
¡Todos mis músculos comienzan a ceder ante el gran peso y me desespero aún más, si esto me cae encima estoy perdido, lo peor es que nadie me ayuda! ¡MALDICIÓN! ¡Todos están parados como idiotas observando cómo me cae esto encima!
{D}:  -Lo repetiremos solo una vez más ¿Deseas ayuda? -
{V}:  - ¡SI JODER, SACAME DE ESTO! -
{D}:  -Como mandes-
¡Mientras flexiono mis codos y rodillas en señal de que no puedo más, siento un fuerte impulso de energía subir desde mis piernas hasta mis brazos, en un movimiento involuntario logro lanzar la carreta hacia el lado contrario! ¿¡CÓMO LOGRÉ HACER ESO!? Miro mis manos sorprendido totalmente por lo que acabo de hacer, pareció como si yo no controlara mi cuerpo. Antes de poder hacer algo más otro movimiento involuntario hace que salte hacia atrás dando un giro en el aire y cayendo de pie en el suelo sólido. ¡Sin lugar a dudas esto se está volviendo cada vez más extraño! ¡Y todo es producto de esa voz seguramente!
{V}:  - ¿¡Qué demonios acaba de pasar!? -
{D}:  -Tú pediste nuestra ayuda, y solo actuamos-
{V}:  - ¿¡Quiénes demonios son!? ¡Hablen de una vez! -
{D}:  -Ya lo dijimos una vez, deberás descubrirlo por ti mismo-
Que frustrante es todo esto, tanto misterio. Paso mi mano derecha por mi frente para secar mi sudor mientras asimilo lo que acaba de ocurrir. La gente a mi alrededor al parecer esta igual de anonadada; el sujeto, que por cierto no me ayudó, se acerca a mí rápidamente con una expresión de sorpresa al igual que los demás.
{}:   - ¿¡Que rayos fue eso!?-
{V}:  -No lo sé… pero ¿¡Por qué demonios no me ayudaste!? ¡Pude haber muerto! -
¡Me molesta mucho como la gente a mí alrededor solo se quedó expectante mientras esa carreta casi me aplasta!
{}:  -Lo siento, pero quedé paralizado…-
El sujeto coloca las palmas de sus manos juntas en señal de perdón, noto sinceridad en sus palabras así que con un largo suspiro trato de calmarme.
{V}:  -Está bien, al menos logramos sacarla de allí, ahora vamos a repararla-
{}:  - ¡Muchas gracias! -
Con el sentimiento de intriga reciente camino a donde cayó la carreta, la cual se estropeo un poco por el impacto de la caída, mientras reviso la estructura de la carreta no puedo sacar de mis pensamientos a esta peculiar voz que me ha ofrecido ayuda cuando lo he necesitado ¿Qué puede significar algo así?
Con el paso del tiempo logré reparar la carreta de ese sujeto, desde que llegué a este mundo me he familiarizado con muchas cosas, porque por muy extraño que suene… no tengo recuerdos… pero conozco la mayoría de las cosas con las que me he topado, es como si tuviera esos conocimientos en lo más profundo de mi ser. Luego de eso fui solicitado por el señor, quien sabe para qué. Mientras me acerco a su salón privado, observo un poco la parte más alta de la base, todo se ve tan distinguido y refinado… a gran diferencia del resto del feudo. Abro las puertas del salón, las cuales están custodiadas por dos guardias con armadura ligera y con un aspecto bastante turbio. Allí escucho la voz grave del señor feudal.
{J}:  -¡Vanetto! que bueno verte por aquí-
{V}:  - ¿Eh? ¿No me llamó? -
Mientras cierro la gran puerta del salón me encuentro con un Jekam bastante cómodo sentado en su gran trono vistiendo una túnica con piedras preciosas y una pequeña corona dorada; el cual está acariciando su barba de una manera lenta y suave… mientras me acerco a él, con la mirada puedo observar que está respaldado por seis sujetos, dos de ellos están comiendo de una manera bastante vulgar mientras los otros cuatro están parados sin inmutarse.
{J}:  -Es cierto, que despistado estoy estos días…-
{V}:  - ¿Qué acabo de oír? -
{J}:  -Bueno chico, solo quería saber cómo te ha ido durante estos cinco meses, ¿Te has adaptado bien? -
{V}: -Pues para ser sincero, me ha ido muy bien durante estos cinco meses, aún tengo algunas dudas sobre mí, pero creo que se aclararán a su debido tiempo, lo que si me ha intrigado mucho es ¿Por qué los trabajadores viven en tan malas condiciones? -
La expresión en el rostro de Jekam es cambia radicalmente, al parecer toqué un tema delicado… él suspira y se levanta acercándose a mí y colocando su mano derecha sobre mi hombro izquierdo.
{J}:  -A veces para un líder es difícil tomar algunas decisiones, ultimadamente no hemos tenido muchas ganancias con los cultivos, eso ha afectado mucho a suministro de alimento, por lo tanto, he tenido que tomar medidas drásticas…-
{V}:  - ¿Pero eso no empeora la salud de los trabajadores? -
{J}:  -Posiblemente, pero mientras más se esfuercen podré darles una mejor calidad de vida en el futuro, así que no te preocupes por eso… todo estará bien-
{V}:  -Si usted lo dice, está bien entonces-
Aunque acabo de decir “Está bien” aunque siento que está mal lo que hace, es algo que no puedo dejar de sentir, aunque quisiera, el señor retira su brazo, con una sonrisa se da vuelta y se dirige nuevamente a su trono.
{J}:  -Bueno, eso era todo… aun te queda un largo tiempo aquí… así que aprovéchalo al máximo Vanetto-
{V}:  -Sí, con su permiso me retiro-
Siete meses más eh… supongo que invertiré mí tiempo en algo más productivo que hacer vigilancia, para que cuando llegué el día de mi liberación tenga un plan a seguir. Me doy vuelta y caminando me retiro del salón y vuelvo a mis deberes diarios… siempre expectante de las labores de los demás, siempre buscando algo nuevo por aprender.
La noche de ese mismo día me encuentro recostado - usando mis brazos como almohada - en el techo de lo que es mi pequeña casa, que está ubicada en la sección oeste de la base; El cielo estrellado da un hermoso paisaje… pues ver esos puntos blancos en la lejanía puede hacer pensar a cualquier persona, es algo alucinante. Pasa el rato y pues para ser honesto, siento un poco de paz estando aquí recostado sin hacer nada, solo sintiendo la fría brisa rosar mi cara. Aun así, es inevitable no sentir ese profundo sentimiento de soledad en mi interior, desde que desperté aquella noche lo he sentido. Este sentimiento es algo que trato siempre de evadir, pues pensar en ello me haría caer en un estado de depresión, y quiero evitar eso a toda costa. Mientras observo las brillantes estrellas, cruzo mis pies y me pregunto qué es esa voz, llevo cinco meses aquí y solo se me ha aparecido unas cuentas veces… siento que debo hacer contacto con ella, así que lo intento llamándole verbalmente.
{V}:  -Oye-
No pasa absolutamente nada… vuelvo a intentarlo.
{V}:  -Oye ¿Estás ahí? -
Pasan los instantes y nada, al parecer esa voz solo aparece en momentos oportunos. Con el paso de los minutos cierro mis ojos y comienzo a vagar en mis pensamientos, preguntas como: ¿Por qué no tengo recuerdos? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué hacía en ese bosque? Pasan por mi mente, incluso la imagen de aquél trozo de tela… ¿Qué significará la ‘’S’’? ¿Un apellido? ¡Como me encantaría saberlo!
{D}:  -Eso es algo que descubrirás con el paso del tiempo-
            ¡Ahí está!
{V}:  -Hasta que haces tú entrada eh…-
{D}:  -Solo actuamos cuando necesitas algún tipo de ayuda, ya sea en combate o de conocimiento… al fin y al cabo… es nuestro deber-
Esta voz siempre me deja tanta intriga, que cada vez que dice algo solo deriva más y más preguntas.
{V}:  -Hablando sobre esto, ¿Tú quién eres? ¿O ustedes? -
{D}:  - ¿No le habíamos dado respuesta a eso ya? -
{V}:  - ¿Respuesta? ¡Vamos! Eso ni se acercó, solo evadiste la pregunta en sí, ya terminemos con esto y dime de una vez por todas quién eres-
{D}:  -Por razones ajenas a ambos no podemos decírtelo directamente, así que dejaremos que lo descubras de la forma más fácil, con una simple pregunta-
{V}:  - ¿Eh? -
{D}:  - ¿Qué ha estado contigo desde que despertaste en aquel bosque? -
{V}:  - ¿Cómo que qué? -
Levanto mi torso y coloco mi mano en mi mentón. Lo pienso bastante y lo único que recuerdo bien es la espada… supongo que será eso, aunque la pregunta en sí parece ridícula.
{V}:  - ¿La… espada? -
{D}:  -Correctamente… somos la espada, tus compañeras en este vacilante y aventurado mundo-
¿¡Como puede hablar una espada!? ¡O mejor dicho! ¿¡Como puede entrar en mis pensamientos una espada!? Rápidamente hago varias preguntas a la voz.
{V}:  -Espera… espera… ¿¡Cómo rayos puedes ser la espada!? Eso es algo lógicamente imposible-
Realmente trato de pensar con lógica todo esto, es algo siquiera impensable.
{D}:  -Eso es algo que no podemos develarte en estos momentos, debido a tu carencia de conocimientos sobre el actual mundo… en pocas palabras, es algo que está fuera de tu comprensión-
{V}:  -¡Oh vamos! Solo empeoras las cosas… al menos ¿Podrías decirme tu nombre? -
{D}:  -Nuestro nombre es Devandor-
{V}:  -¿Devandor? ¿A qué viene ese nombre? ¿Y más o menos qué eres? -
{D}:  -Somos tus compañeras, solo eso necesitas saber por ahora-
{V}:  - ¿Compañeras eh? ¿Acaso son dos? ¿Mujeres? -
{D}:  -Alguna vez lo fuimos, ahora estamos aquí para ayudarte-
Y dale con eso, esta voz al parecer no quiere acceder a darme información…
{V}:  -¿Y para qué necesito yo compañeras? No soy nadie importante-
{D}:  -La razón por la cual estás aquí y la cual somos tus compañeras, es algo que se te develará pronto-
{V}:  -Intriga y más intriga… solo me lleno de dudas…-
Vuelvo a recostarme en el techo observando como las nubes se mueven lentamente, ya allí comienzo un mar de preguntas para mis “compañeras”.
{V}:  -Oye Dev ¿Puedo decirte Dev verdad?-
{D}:  -Si así lo deseas, responderé a ese nombre-
{V}:  -Bien…  ¿Sabes algo de mí? ¿Quién soy o de dónde vengo? -
{D}:  -Lamentablemente no, en ese tema sé tanto como tú, nada-
¡RAYOS! Al menos lo intenté.
{V}:  -Si no sabes nada, ¿Cómo planeas guiarme? -
{D}:  -Tengo los conocimientos sobre este mundo, todo conocimiento que pueda ayudarte en tu camino, solo eso-
{V}:  -Así que es eso… no me parece mal… pero aun así me gustaría poder saber más-
Me siento algo mejor respecto a mí mismo, el sentimiento de soledad se ha esfumado, ahora tengo a una… bueno dos compañeras que pueden guiarme en este impredecible mundo…
-Varios días después-
A veces cuando a una persona se le otorga un poder no quiere decir que pueda hacer lo que le plazca con él, sin tomar en consideración que puede llegar a dañar gravemente a los demás. En los últimos meses han llegado incontables quejas de muchos aldeanos adyacentes al feudo de Jekam Karoshi, un hombre que es bastante despreciable… el solo pensar en él me estresa. En vista de estos acontecimientos el reino de Erenor, uno de los cinco más grandes en todo el mundo, ha enviado a una unidad especial para terminar con la miseria de tanta gente inocente. En compañía de unos veinte caballeros me encuentro bastante cerca de las tierras de Karoshi, mi deber es arrestarlo por violación a los derechos humanos y esclavitud… solo espero que la situación no se torne peligrosa y pueda volver con todos mis camaradas a casa.
Luego de varias horas de viaje para poder llegar hasta el lugar donde me encuentro admito que estoy algo ansiosa, Pues ¡Es mi primera misión como capitán de escuadrón! ¡Tengo la responsabilidad de las vidas de todos estos hombres sobre mis hombros! Mis manos tiemblan un poco con el simple hecho de pensarlo. Usando la luz del sol que se levanta en el horizonte cabalgamos hacia los límites de las tierras de Karoshi y mi cabo se me acerca un poco. Se levanta el yelmo y con una expresión seria me pregunta.
{}: -Oiga Capitana-
{L}: - ¿Q-Qué ocurre cabo? –
            El cabo se torna sorprendido por mi tartamudeo, y rápidamente expresa su sorpresa.
{}:  -¿Está bien?-
            ¡Ya cálmate Lunelli! ¡Enfócate! Respondo al cabo inmediatamente.
{L}:  -S-Sí, es solo la ansiedad de mi primera misión. ¿Qué necesitas? –
{}: -Bueno, varios de los hombres están algo intrigados sobre lo que podríamos encontrarnos más adelante, ¿Podría decir algo para aliviar su pesar? -
¿En serio debo hacerlo todo yo sola? Detengo mi corcel y volteo hacia atrás, al hacerlo observo a mis hombres con sus relucientes armaduras, Todo levantan sus yelmos y al hacerlo puedo ver sus expresiones perplejas, es poco común esto, yo soy la que debería estar nerviosa. Es mi primera misión después de todo. Levanto la voz lo suficiente para que todos y cada uno puedan escucharme.
{L}: -¡No es nada sobrenatural cabo, es solo un viejo señor feudal que seguramente puede darnos problemas al resistirse al arresto… así que les pido alerta total!-
{}: -Si usted lo dice, pues creo que estará bien para nosotrs capitana, confiamos en usted ¿¡No es así chicos!?-
{}: {}: {}: {}: -¡SI!-
Sigo sin comprender el porqué de tal inseguridad en los soldados, llevan en esto más tiempo que yo… Tomo las riendas de mi corcel con fuerza y reanudo la marcha, nos estamos acercando cada vez más a nuestro destino… necesito enfoque ahora más que nunca.
Al paso de unos minutos logramos entrar en los dominios de Karoshi y asumimos una formación cerrada en forma de ovalo conmigo en el centro, equipados con armaduras pesadas y diversidad de armas estamos preparados para contrarrestar cualquier posible contingencia. Al avanzar varios de mis caballeros se adelantan al ver a dos niños bastante desnutridos con harapos correr cerca de una cabaña bastante vieja y maltratada por los años.
{}: -Por la diosa… que deplorable situación…-
{L}: -Mantente en guardia, no nos hemos encontrado con objetivos hostiles aún-
{}: - ¡E-Entendido! -
Le digo a mi cabo quien se nota algo molesto… Y lo comprendo ¡Ese hijo de… va a pagar por lo que le ha hecho a esta gente! Mi cabo baja su yelmo y sube un poco su escudo, dos de mis caballeros bajan de sus corceles y atienden a los niños para ver cómo se encuentran, poco después de eso la que parece ser su madre sale de la cabaña y sus ojos brillan como si viesen a sus salvadores… y bueno, en pocas palabras, eso somos.
{}: - ¡Gracias a la diosa! ¡Han llegado para ayudarnos! –
            Ella nos ovaciona mientras bajo de mi corcel y me acerco a una distancia prudente, pues su estado no es el más higiénico por así decirlo.
{L}: - ¿¡Esto es obra de Jekam Karoshi señora!? -
Le pregunto con furia a la demacrada mujer de cabello oscuro quien viste una camiseta rasgada y un falso bastante manchado mientras bajo de mi corcel, ella quien se nota bastante débil se acerca a mi e intenta colocar su mano sobre mi hombro, mi cabo intenta desenfundar su espada inmediatamente, pero levanto mi brazo izquierdo en señal de que todo está bien, la mujer impresionada por nuestra vestimenta comienza a halagarme.
{}: -¡T-Tenia tanto tiempo… sin ver a u-una joven tan hermosa como tú, con esa armadura hecha a la medida… debes v-venir de algún reino ¿No es así?! -
Dice la mujer con una tono de voz ansioso, realmente a simple vista se nota la mal alimentación que tiene esta gente dejando de lado lo sucia que están sus vestimentas… ¡ESTO ES ALGO INCONCEBIBLE!
{L}: -En efecto señora, hemos venido desde Erenor para acabar con esta situación… con el nuevo decreto del rey Julean Springwerd aprobado por el consejo de los 5 grandes reinos ya no habrá más casos de esclavitud en toda Egea-
{}: -Eso quiere decir que…-
Dice la mujer mientras lagrimas comienzan a brotar de sus ojos, miro a varios de mis soldados y están tan sorprendidos y compadecidos como yo… pobres personas…
{L}: -Sí, podrán ser libres-
La mujer suelta llora de felicidad y las seca frotando sus ojos con su brazo derecho y siguiente junta sus manos y las estrecha mostrando una gran sonrisa.
{}: - ¡Se lo agradezco inmensamente! ¡Por fin mis niños podrán tener calidad de vida! -
{L}: -¡Así será, lo prometo!-
Esas son las últimas palabras que salen de mi boca antes de voltear a ver a mi cabo y asentando con mi cabeza él ordena a mis caballeros dispersarse por los alrededores avisando a los aldeanos de que el final de la esclavitud ha llegado.
-En la base militar del feudo-
Comienzo la mañana de la mejor manera en compañía de Dev haciendo mis labores cotidianas en la entrada de salón privado del señor y Dev me alerta de algo.
{D}: -Vanetto, podemos sentir disturbios a tu alrededor… estate alerta, algo se avecina-
Justo me detengo de hacer estiramientos corporales cuando dice eso, comienzo a mirar hacia todos lados buscando un posible indicio de peligro, pero no veo nada fuera de lo normal…
{V}: - ¿Hablas en serio? No veo nada-
{D}: -Absolutamente, tú solo mantente alerta-
{V}: -Vale te haré caso compañera-
Continuo mis estiramientos pensando sobre lo que me acaba de decir Dev, ¿Habrá alguna amenaza cerca? Mientras pienso sobre eso un hombre del señor entra rápidamente por la reja de la base alertando a todos de forma escandalosa.
{}: - ¡TENEMOS INTRUSOS! -
¿¡En serio!? Me levanto de golpe y tomo a Dev mientras observo mi alrededor. ¡La mayoría de la gente entra en pánico ocultándose en sus hogares y los hombres del señor comienzan a movilizarse hacia la entrada de su salón privado! Pareciese como si pretendieran defenderlo, el hombre que traía la noticia entra bruscamente al salón privado del señor, yo quien estoy lejos de lo que ocurre no llego a escuchar que le ha dicho, pero poco después de eso el señor sale pidiendo calma a todos.
{J}: - ¡Calma… calma! Manejemos esta situación de forma tranquila-
El señor voltea a su izquierda y logra verme en la lejanía, con un movimiento de su rostro hacia el sentido contrario es suficiente para hacerme saber que solicita mi presencia así que dejo lo que esto haciendo, tomo a Dev quien estaba apoyada en una roca y me dirijo hacia él, al llegar hasta su posición lo noto bastante calmado.
{V}: -Aquí estoy señor-
{J}: -Eh Vanetto, al parecer tenemos visitas inesperadas…-
{V}: - ¿Está seguro de eso señor? -
{J}: -Sí, si la información de Jasen es correcta, hay un pelotón del reino que está alborotando a los aldeanos con mentiras baratas-
{V}: - ¿Y qué deberíamos hacer? -
{J}: -Esperemos aquí y dejemos que se presenten, ya allí decidiré que hacer-
Me quedo al lado del señor con la mano izquierda sobre la empuñadura de Devandor. El señor guarda silencio mientras con su mano da la señal que permite que la reja metálica de la entrada queda completamente abierta y unos veinte corceles la atraviesan a gran velocidad, al parecer son caballeros bien armados…
-
Finalmente hemos llegado a la cúspide del feudo ¡La base militar de Karoshi! Entramos a toda velocidad en los corceles llegando justo donde se encuentra, lleva consigo unos treinta o cuarenta hombres armados pero lo que me causa más curiosidad a simple viste es un extraño chico de cabellos plateados de ojos azules y contextura esbelta, el cual porta un vestimenta simple, zapatos de cuero oscuro, pantalones tela café si no me equivoco, ambos brazos sin protección alguna, una camiseta blanca hecha de seda al parecer, finalizando con una espada sujeta a su cintura que está a su lado. Me pregunto… ¿Será su hijo? Karoshi sin desperdiciar tiempo procede a dar su “Bienvenida”. ¡Qué sujeto más repulsivo!
{J}: -Bienvenidos a mis tierras extraños… por esos colores puedo darme cuenta de que los envió el rey Julean…-
Bajo de mi corcel seguida de mis caballeros y sin responder a la observación de Karoshi me acero a la armadura de mi corcel y saco un pergamino el cual tiene el sello de mi familia, un dragón exhalando fuego. Abro el pergamino y lo leo ante el público presente.
{L}: -¡ATENCIÓN! ¡CIUDADANOS DE ESTE NEPHRIM! ¡Bajo el decreto de abolición de la esclavitud del rey Julean Springwerd, aprobado por el consejo de los cinco reinos de Egea! ¡Este hombre, conocido por el nombre de Jekam Karoshi… señor feudal de la región de Nephrim, será arrestado por violación de los derechos humanos y esclavitud agravada, le venga conmigo sin oponer resistencia o tendré que usar la fuerza!-
Cierro el pergamino y observo a mi alrededor. Al parecer mis palabras desatan una ola de agresividad por parte de los hombres de Jekam quienes levantan sus armas y comienzan a gritarme todo tipo de insultos ¡¿Quiénes demonios se creen?! Mis hombres firmes en su posición están listos para la batalla, pero Karoshi se ve muy sereno al igual que su acompañante de cabellos plateados.
{J}: -Puedo ver claramente que tú, joven, no tienes intenciones de escuchar mis palabras, pero no creo que el conflicto sea la mejor solución para resolver este problema-
¡Este hijo de…! ¡Actúa tan normal sabiendo todo el mal que le ha hecho a estas personas para beneficio propio… merece algo peor que encarcelamiento! Karoshi cruza sus brazos con toda serenidad. Por mi parte respiro hondo ya que debo tomar la mejor decisión. Al ver a todas estas personas, no puedo dejar que les sigan haciendo esto ¡LA SALVARÉ SÍ O SÍ!
{L}: -Seré directa… ¿Eliges la paz… o el conflicto? -
-
Luego de esas palabras, todo se queda en silencio por unos instantes. Todos los hombres del señor, incluyéndome, estamos mirándonos los unos a los otros esperando su respuesta. Esta chica sí que está poniendo tensas las cosas, espero que el señor tome la mejor decisión para todos…
{V}: - ¿A esto te referías con algo malo eh Dev? -
{D}: -Sí-
No puedo apartar de mi mirada a esa chica de cabello lacio carmesí de ojos verdes manzana con una gran coleta posterior que deja caer su largo cabello, su contextura corporal es esbelta. Está vestida con una armadura ligera hecha a la medida la cual consta de unas botas acorazadas de acero blanco, grebas de color blanco con rojo hechas de un material que no puedo distinguir bien… acero por lo visto. Con un diseño un poco particular… un fénix… una falda mediana de color carmesí dejando libre la parte superior de sus piernas, sin protección alguna… una pechera ligera hecha de un metal que no puedo reconocer a esta distancia, pero que es blanco en su totalidad con varios detalles en sus lados, sin hombreras, unos mitones hechos de seda de color blanco y carmesí que cubren desde su mano hasta sus hombros…  finalizando con un anillo de color sangre en su mano derecha. Dejando de lado su vestimenta lo que me inquieta son esos caballeros, se ven poderosos…
{J}: -Hmmmm-
¿¡En que rayos estás pensando Vanetto!? ¡Esto es una situación crítica enfócate!
{J}: -*Bah* Qué más da, mátenlos a todos-
¿¡QUÉ!? ¿¡El señor acaba de ordenar matarlos!? ¿¡Está loco o qué!? Karoshi se voltea caminando hacia su salón privado mientras sus hombres llenos de odio y furia comienzan a cargar contra la joven y sus caballeros quienes rápidamente toman formación de batalla.
{L}: - ¡Solo quiero prisioneros! -
{}{}{}{}: - ¡POR EL REY! -
¡Escucho un grito de batalla por parte de los caballeros quienes cargan conjuntamente con sus escudos alzados, los hombres del señor embisten los escudos y comienza la carnicería! ¡Pero estoy paralizado en pleno campo de batalla, realmente no puedo creer lo que me acaba de ordenar el señor! ¡DEBO HACERLO! ¡PERO NO QUIERO! ¡¡¡AAAHHHH!!!
{V}: - ¡Hagamos esto Dev! –
{D}: -¿Estás seguro?-
{V}: -¡NO!-
Corro hacia los caballeros desenfundando mi espada, pero ellos simplemente me evitan como si yo no estuviese allí ¿¡Qué rayos!? El ruido del acero mientras la batalla está en su apogeo hace que centre mi atención en la chica de cabello carmesí quien está luchando extrañamente son sus manos limpias… ella parece ser su líder… ¡Si la derroto podré terminar con esto!
{V}: - ¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH! -
¡Corro con todas mis fuerzas hacia ella balanceando mi espada y ella al percatarse de mi presencia se quita de encima a varios hombres con una serie de patadas veloces quedando libre para recibir mi ataque, lanzo un golpe con mi espada hacia ella, pero me esquiva con una gran facilidad golpeando mi abdomen con gran fuerza en el acto… sacando el aire bruscamente de mi estómago, haciéndome sentir un gran dolor! ¡Con ese golpe me deja fuera de batalla! ¡NO PUEDO SER TAN DEBIL! ¡Ella da un veloz giro y con su codo derecho me golpea en el rostro con tal fuerza que salgo despedido hacia varios hombres del señor, al intentar levantarme de tan dolorosos golpes siento un líquido caliente saliendo de mi nariz y es… S-SANGRE!
{V}: - ¡Tú…desgraciada, me las pagarás! -
Le digo con furia aun sin poder siquiera ponerme de pie. Ella se acerca a mí con una cara de decepción y con una patada me hace caer finalmente al suelo dejándome escuchar unas últimas palabras.
{L}: -Tu gran señor ha esclavizado a tanta gente inocente durante años… deberías sentir vergüenza por servir a alguien así…-
Antes de poder responderle me propina otra patada en la cabeza dejándome inconsciente en el acto…

Solo escucho voces… todo está oscuro y de repente… ¡COMO DUELE! Siento un gran dolor en mi nariz… ¡Ahora que lo recuerdo esa chica me rompió la nariz!
{}: -Oye ¿Estás bien? -
Escucho la voz de un joven que hace que termine de reaccionar abriendo mis ojos y colocando mis manos en mi nariz. El dolor no me deja observar mi alrededor, trato de aguantarlo para poder fijarme de que está pasando. Por lo visto ya está atardeciendo… ¿Cuánto habré pasado inconsciente? ¿Horas? Como sea me centro en buscar con mi vista al joven que me habla y está a mi derecha… espera ¡ES UNO DE LOS CABALLEROS DEL REINO!
{}: -Esa fractura se ve un poco fea… ten-
¿¡Que planea este tipo!? Rápidamente me pongo en guardia, pero el dolor de mi nariz se extiende a mi cara cuando me molesto. El sujeto de cabellos oscuros y ojos marrones se retrae un poco sorprendido, pero luego con una sonrisa insiste en darme el pañuelo. Lo tomo sin pronunciar una sola palabra, él sonríe un poco y comienza a ver hacia otro lado.
 Que extraño es este lugar… este tipo me está atendiendo cuando no hace más de unas horas atacó el lugar donde había estado viviendo tranquilamente. Uso el pañuelo gris para limpiar la sangre que derramó mi nariz, la cual aún me duele demasiado… pero por lo menos alguien detuvo mi sangramiento porque por el aspecto de la sangre dejé de hacerlo hace un buen rato ya… agradezco por eso. Aun así, no conozco a estas personas, no puedo confiar en ellas. Mientras me limpio le hago algunas preguntas al hombre.
{V}: -Oye, ¿y Jekam Karoshi? -
{}: - ¿Ese sujeto? Fue asesinado por uno de nuestros hombres al tratar de usar niños como rehenes… realmente era de lo peor…-
Así que… está muerto… eso me dejó sin palabras. Pero para ser honesto, durante el tiempo que estuve aquí pensé ingenuamente que él era alguien bueno. Tenia tantas pruebas en frente de mí, y no supe apreciarlas. ¡Me siento estúpido! El caballero me mira de manera tranquila, como si no me considerase un enemigo. Alguien no puede ser tan confiado…
{}: -Es lamentable pero así suceden las cosas… ¿Tú le servías no es así? -
{V}: -Sí, más que todo por una deuda-
Digo mientras veo a la mayoría de los hombres del señor ser llevados como prisioneros hacia la entrada, por lo visto estos sujetos llegaron a cambiarlo todo.
{}: -Pues ya eres libre, la esclavitud ha llegado a su fin-
{V}: - ¿Eso quiere decir que puedo hacer lo que me venga en gana? –
            Le respondo mientras la curiosidad se intensifica en mi.
{}: -No necesariamente, pero sí puedes ir a donde quieras…-
Dice el caballero mientras se ajusta un poco las grebas.
{V}: -Es que realmente, estoy algo anonadado por la situación que acaba de ocurrir… no sé en qué pensar la verdad-
El caballero se acerca a mí y con una cara muy cordial me habla con un tono de pena.
{}: -Sé que es duro que toda tu vida haya cambiado drásticamente, pero a veces las cosas no son lo que parecen… apuesto mi vida a que pensabas que Jekam Karoshi era una persona diferente a lo que realmente era, un desgraciado-
{V}: -Aunque no te conozca y no confié en ti, debo admitir que tus palabras son ciertas… aunque fue estúpido de mi parte creer que era diferente, todo apuntaba a que era alguien maligno, pero no lo supe apreciar por la situación… como sea creo que debo agradecerles por ayudar a toda esta gente-
{}: -Descuida, es nuestro trabajo-
Mientras el sujeto termina de charlar me levanto un poco adolorido y diviso a la chica de cabello carmesí cerca de la entrada del salón privado del difunto Jekam, ella es lo que más me intriga de todo esto.
{V}: -Oye, ¿puedo preguntarte algo más? –
            Pregunto mientras me saco el polvo de encima y termino de limpiar la sangre de mi nariz.
{}: -Por supuesto-
{V}: - ¿Esa joven es tu líder no? ¿Quién es ella? -
{}: -Ah ella, es la capitana del escuadrón. Es alguien solitaria y para serte honesto es muy seria para su edad… creo que tiene la misma edad que tú… aunque es tonto decir eso… ni siquiera sé tu edad ¡Jajaja! -
Para ser un caballero, este tipo es bastante carismático…
{V}: -Así que la capitana… bueno tengo como 16 años… realmente no sé qué edad tengo-
El caballero me mira con una cara de incredulidad total, sé que sonó raro, pero es la verdad.
{}: - ¿Cómo es posible que no sepas tu propia edad? –
            Con un gran suspiro respondo su pregunta.
{V}: -Eso es… una larga historia… eso es lo de menos aquí, gracias por tu ayuda caballero…-
{}: -Vale cuan-…-
Justo antes de terminar de pronunciar la frase la capitana alza la voz llamando justamente al caballero con quien estoy hablando.
{L}: - ¡HEY CABO! -
Él reacciona rápidamente y dándome una palmada en la espalda se despide de mí.
{}: -Bueno el deber llama, hasta luego joven-
-
Llamo al cabo que al parecer se encariño con ese extraño chico de cabello plateado. Él se acerca a mi rápidamente y luego se pone firme.
{}: -¡A su orden capitana!-
{L}: -Oye ¿Qué tanto charlabas con ese chico? -
{}: -No mucho capitana, solo le ayudé con sus heridas y ponerlo al tanto de lo que pasó-
            Desconozco las razones de mi cabo para hacer tal cosa por un enemigo, pero para ser honesta, no me interesa.
{L}: -De acuerdo… escucha, con estos últimos creo que estamos listos para volver al reino… aunque no estoy segura si enviar a todos juntos al reino-
Algo que me causa mucha inseguridad es el hecho de que está atardeciendo y en las noches la actividad demoniaca es mayor que en el día, de forma que no podremos ir todos ya que un grupo tan grande podría atraer la atención de las bestias… tengo una idea… pero no estoy segura de ponerla en plan. Me quedo pensativa por unos momentos colocando mi mano en la nariz en señal de estar pensando en algo.
{}: - ¿Qué planea hacer entonces capitana? –
            Dice el cabo de manera repentina.
{L}: - ¡Ah! Creo que… deberíamos separarnos en dos grupos, reparte la mitad de los hombres y reúne todos los corceles posibles, exceptuando los del segundo grupo. Ese grupo llevara a los aldeanos al reino-
{}: - ¿Y el segundo grupo? -
{L}: -El segundo se hará cargo de los prisioneros de guerra, no podemos dejar que se mezclen aldeanos con prisioneros, no es seguro para nadie…-
{}: -Me parece buena idea, pero… ¿en qué grupo irá usted? -
{L}: -Yo me encargaré personalmente de los prisioneros, tu guía al grupo de los aldeanos… con suerte llegaran al portal antes de que caiga la noche-
            El cabo se torna algo preocupado por nuestra seguridad, y lo hace saber inmediatamente.
{}: - ¿Eso quiere decir que ustedes pasaran la noche aquí no? -
{L}: -Efectivamente-
Es la mejor decisión posible… está gente necesita alimentos y atención médica urgente… espero que la diosa los guie y lleguen sanos y salvos. El cabo afirma con su cabeza y se separa de mi para poner en marcha la división de tropas.
Al paso de media hora ya el sol está por ponerse y ya el primer grupo parte desde la entrada del feudo, algo tarde pero seguramente llegarán a destino. Ahora estoy con solo la mitad de mis hombres, debemos estar aún más alertas ahora… estos asesinos llamados hombres del señor Karoshi es lo que menos me importa en este momento. Me acerco a dos de mis hombres vigilantes y comienzo a organizar a esta bola de mequetrefes, los cuales están amontonados cerca de la entrada de la ciudadela, arrodillados y con manos atadas.
{L}: -Encierren a estos asesinos en los calabozos de su propio feudo, así sienten lo que hicieron sentir a muchas personas-
{}: -¡Entendido!-
Varios de los asesinos me insultan… hasta intentan desatarse de sus sogas para atacarme, pero ninguna con éxito. En respuesta a esto son apaleados por mis hombres quienes los levantan del suelo y llevan a los calabozos donde estarán mejor que aquí afuera a la intemperie, aun así, ellos no paran de desearme mal y mirarme con quien sabe que intenciones. Con esto hecho no nos queda más que montar guardia y esperar que pase la noche… por suerte ha quedado algo de alimentos en ese salón privado según la última información dada por mi cabo que con suerte ya habrá llegado al portal, con esos alimentos nos irá bastante bien esta noche. Así que sin más que decir me dirijo a dicho salón para ver que posee.
Ya ha llegado la noche al feudo y realmente este salón es muy acogedor, mis palabras quedarían cortas al tratar de describir la cantidad de objetos lujosos que ese Karoshi derrochaba… mientras la mitad de mis hombres hacen guardia a los alrededores los demás descansan en el salón, pues la batalla no fue tan fácil como pareció, nos superaban dos a uno… pero estoy orgullosa de mis caballeros. Estoy sentada en el trono de Karoshi, con una copa de vino en las manos, mientras saboreo un poco en mis labios, levanto la copa con mi brazo derecho y le hablo a mis fieles caballeros.
{L}: -Chicos, deberíamos brindar por esta Victoria-
Todos ellos están sentados en una redonda mesa de madera a mi derecha, y me miran muy sorprendidos, aunque no entiendo el por qué.
{}: - ¿La capitana celebrando? -
{}: - ¡Esperé toda mi vida por este momento! -
¡Menudos idiotas!
{}: - ¡BRINDEMOS POR LA LIBERTAD! -
Todos y cada uno toma un poco de vino y disfrutan este momento de Victoria, realmente se lo merecen… o bueno ¡Nos lo merecemos!
-
Estoy caminando un poco por los alrededores de la base buscando provisiones olvidadas, pero no logro hallar nada útil, vaya que la capitana me dio un gran golpe, aun me duele mucho la nariz. Mientras varios caballeros hacen guardia en las puertas de la base, entro en ella y en la lejanía veo la puerta abierta del salón privado que pertenecía a Jekam Karoshi. Parece que están celebrando… me pregunto si allí estará la chica de cabello carmesí.
{D}: -Acércate si es lo que deseas-
{V}: -No lo sé, me da un poco de pena la verdad-
{D}: -Si tanta curiosidad te da esa chica, pues acércate-
A medida que me acerco al salón puedo identificar a varios de los caballeros del reino sentados en una mesa redonda, bebiendo y festejando; realmente su armadura es algo muy impresionante, con un plateado brillante con bordados en blanco y rojo… que supongo son los colores del reino de Erenor, una capa de color rojo y finalmente un emblema en el brazo derecho… que imponentes de verdad.
{D}: -Oye ¿y por qué tanto interés en la capitana? -
{V}: -Realmente no lo sé Dev… solo me parece alguien sumamente interesante…-
Pienso mientras casi termino de llegar completamente a la puerta, veo a los caballeros sin sus yelmos y son humanos, a excepción de uno de ellos que tiene un aspecto más pálido con ciertas marcas en su piel, intento entrar y por unos momentos puedo divisar a la capitana beber un poco de vino con una sonrisa de celebración mientras lo hace, pero… ¡JODER! De repente en mi mirada se interpone una gran armadura plateada… es uno de los caballeros que me toma por sorpresa.
{}: - ¡Oye tú! ¿Qué haces aquí? -
{V}: -E-Eh nada señor…-
El caballero me mira con cara de pocos amigos, al parecer le molesta mi presencia… me siento algo incómodo y él se voltea a ver a la capitana hablando con firmeza.
{}: -Capitana ¿Este no debería estar en los calabozos con los demás? -
Ella deja de beber vino, me mira fijamente por unos segundos y dice algo que no esperé.
{L}: -No, él no tiene pinta de ser un asesino…-
¡VAYA! Eso es aliviante.
{L}: -Aun así, no quiero extraños rondado por ahí… así que te agradezco chico que busques una cabaña para pasar la noche, mañana partimos temprano-
Y yo que pensaba que las cosas mejorarían… El caballero vuelve a su lugar y ante tan firmes palabras de una chica tan imponente no me queda más nada que hacer que aceptar sus mandamientos.
{V}: -Como ordene-
Me volteo y alejo del salón privado bastante incomodo… sintiéndome excluido… aunque no los culpo, ni siquiera me conocen.
{D}: - ¿Estas bien Vanetto? -
{V}: -No me siento muy bien Dev, creo que lo mejor será ir a casa a dormir… como dijo la capitana, mañana partimos temprano-
{D}: -Recuerda que estamos para apoyarte, pero si no deseas hablar, lo entendemos-
{V}: -Gracias-
Luego de esa pequeña conversación con Dev vuelvo a mi cabaña para pasar la noche. Abro la puerta y me doy cuenta que, extrañamente, está como la dejé. Sin darle más vueltas a cosas sin importancia me lanzo en mi cama esperando el día de mañana.
Es un nuevo día y no me encuentro muy bien, tengo la nariz algo inflamada por el golpe de ayer y… ¡VAYA QUE DUELE! Demonios, me duele lo suficiente como para estresarme, me levanto de la cama y estiro mi cuerpo como puedo, me acerco a la ventana y al abrirla observo la gran movilización final del grupo.
{V}: -Así que ya comenzamos-
Abro la puerta y salgo de la cabaña. Veo a todos los caballeros organizar y dirigir a los prisioneros a la entrada de la base en filas, me acerco un poco terminando de estirar mis brazos y justo diviso a la capitana vigilante de la movilización y me acerco a ella.
{V}: -Buenos días-
Ella voltea a verme y su cara expresa algo de sorpresa.
{L}: -¡Ah!, eres tú… buenos días-
            De cierta forma me parece extraño que se sorprenda de verme.
{V}: - ¿Esperaba a alguien más? -
{L}: -No, solo pensé que ya te habías formado en la fila junto a los demás prisioneros-
Coloca sus manos en su cintura mientras esas palabras salen de su boca. Ella se nota serena y alerta, lo que me preocupa… pensé que no me veía como un prisionero por lo de ayer. Cruzo los brazos y expreso mi duda.
{V}: - ¿No dijo ayer que yo no era como ellos? -
{L}: -Eso es correcto, pero igual debes formarte para comenzar el viaje de manera ordenada… de esa forma nadie se perderá o nos causará problemas intentando fugarse o atacarnos-
            No creo que sea ideal estar en la misma formación que los hombres que vieron como se me trato bien, mientras a ellos no. La envidia puede llegar a convertirse en odio, y no quiero más conflictos.
{V}: -Vale comprendo su punto, pero creo que…-
{L}: - ¿Eh? -
Ella voltea a verme con algo de molestia al escuchar mi rechazo a su idea, pero no es lo mejor para mí, o eso creo yo.
{V}: - ¿Qué opinas de esa idea Dev? -
{D}: -Es tu decisión, no podemos interferir en tus decisiones, solo ayudarte en combate y guiarte con conocimientos-
{V}: -Diablos, gracias de todas formas-
Sin más preámbulo vuelvo a la realidad para seguir la conversación.
{V}: -E-Eh disculpe… pero me gustaría hacer algo más en mi caso-
{L}: - ¿Y eso sería? -
{V}: -Me gustaría pedirle dejarme a mi propia cuenta, realmente no sé si el camino que deba seguir sea junto a ustedes… tal vez hay algo más para mí-
Ella se queda sin palabras con algo de asombro, supongo que no esperaba escuchar eso. Pasan los segundos y ella sigue sin decir nada, comienzo a incomodarme un poco y miro al suelo por un instante.
{L}: -Está bien-
            ¡Pensé que diría que no!
{V}: - ¿¡De verdad me dejará hacerlo!? -
{L}: -Pues no le veo el problema, esto va en contra del reglamento, pero creo que mereces una oportunidad-
{V}: - ¡Muchas gracias! –
            Su expresión cambia, esta vez se torna tranquila. Doy gracias juntando mis manos, pero al parecer ella no ha terminado de hablar.
{L}: -Aun así, no me fio de ti, si intentas hacer algo que ponga en peligro mi misión no dudaré en acabar con tu vida-
Vaya… la poca confianza que había tomado se esfumó. Está chica si que es cambiante. Dejando eso de lado me alegro lo suficiente para que todos los soldados se den cuenta y vuelvo a serenarme lo más pronto posible para evitar problemas.
{V}: -Se lo agradezco capitana-
{L}: -No es problema… espero volvamos a vernos en otra oportunidad-
{V}: -Muy bien-
-
No sé por qué acabo de decir esto, el chico se da la vuelta y se aleja en dirección al salón privado de Karoshi, mejor dejo de enfocarme en él y termino una vez con esta movilización.
Pasa una hora y estamos en la entrada del feudo, listos para partir… estoy encima de mi corcel y algo me tiene pensativa.
{L}: - ¿Por qué le dije eso? -
Me siento algo preocupada… o mejor dicho intrigada de lo que pueda pasar con ese chico, espero que mi decisión no lo lleve a una muerte segura. ¡Ya olvida eso Lunelli! Me enfoco en la situación y veo que ya todos mis hombres están en formación y suben a sus corceles. Tenemos una formación cerrada de dos filas de unos cinco jinetes con una fila de prisioneros en medio haciendo un total de tres con un carruaje al final para los prisioneros heridos, pues necesito llevar a todos estos hombres a salvo a Erenor, es mi primera misión y quiero dar lo mejor en ella.
{L}: -¡ADELANTE!-
Todos mis compañeros me siguen y comenzamos el viaje con un trote lento, es la única manera de poder llevar un ritmo adecuado para los prisioneros. Hemos salido desde muy temprano por la mañana así que podremos llegar temprano al portal… espero no nos lleve mucho a este paso. Seguimos el sendero de tierra que comienza desde la entrada del feudo de Karoshi hasta el portal místico que se encuentra en la región de Genkar, el paisaje se ve algo tranquilo… solo verdes y profundos bosques de roble puedo divisar a lo largo y ancho de este sendero. Todo está silencioso, nadie dice una sola palabra… es algo incómodo.
-Una hora después, en la región de Nephrim-
Ha pasado un largo tiempo desde que la capitana y su grupo dejaron el feudo en compañía de todos los prisioneros, dejándome solo aquí…y ahora que lo pienso fue una idea contraproducente. Estoy parado en frente de los establos de la base, desconcertado por lo que estoy viendo ¡NADA!
{V}: -Demonios…-
{D}: - ¿Qué ocurre? -
{V}: -Se llevaron todos los caballos-
Al parecer no dejaron un solo corcel… esto está mal… ¡MUY MAL! Coloco mis manos en mi cabeza. ¡Sin un caballo tardaré el triple del tiempo en llegar al portal místico del que escuché aquel día cuando la capitana exponía el plan de acción! ¡CARAJO!
{V}: -Nos tocará viajar a pie Dev…-
            Pienso con una cara perpleja.
{D}: -Si por ti no hay problema, nosotras no se lo veremos-
{V}: -¡Claro que es problemático! Pero no podemos hacer nada… solo aceptar la situación y adaptarnos…-
Comienzo a pensar que debería haberme ido junto a ellos. Pero bueno, lo hecho, hecho está. No puedo perder más tiempo aquí lamentando lo que acaba de ocurrir, debo partir lo antes posible. Me muevo de los establos y comienzo a recoger todo lo posible como alimentos y vestimenta en un saco de cuero para no hacer tanto peso, aseguro a Dev en mi pantalón y parto de la base dejando todo atrás, a una ciudad fantasma que el día de ayer estaba repleta de gente bajo el yugo de un hombre llamado Jekam Karoshi, un esclavista.
Con el paso de una hora he logrado avanzar mucho… demasiado en realidad, aun así, no logro divisar el portal… bueno supongo que no debe estar tan cerca, solo puedo disfrutar de profundos bosques a ambos lados del sendero por donde estoy caminando, realmente el sonido de la naturaleza es algo que relaja mi espíritu… algo que me hace sentir en paz por así decirlo, mientras vago por el sendero comienzo a pensar en cómo le ira al grupo de la capitana.
{V}: -Dev, ¿Tienen alguna idea de cuánto tiempo tardaré el llegar al portal? -
Parece algo rara mi pregunta, pero supongo que Dev puede saber algo sobre eso.
{D}: -En unas dos horas aproximadamente-
¡Oh vamos! Eso me desaliento un poco ¡Mis piernas están muy cansadas! En el fondo sé que debo seguir caminando, algo me dice que pronto seré recompensado por tanto esfuerzo.
{V}: -¡Vamos Vanetto! ¡Tú puedes!-
Camino lo más rápido que puedo y veo que a lo lejos el sendero toma una dirección repentina a la derecha, mi imaginación vuela a saber que puedo encontrarme al tomar el cruce y me entusiasmo un poco, apresuro el ritmo con tal de llegar más rápido hasta que al final lo logro. Aunque lo que pasó por mi mente no estuvo siquiera cerca de lo que en verdad me encuentro.
{V}: -Pero…-
Realmente no esperaba encontrarme con algo así…
{V}: - ¡¿Qué pasó aquí?! -
¡NO! ¡NO! ¡¡¡NO!!! ¡Delante de mí se encuentra una escena sacada de mis peores pesadillas, cuerpos humanos y de caballos están regados por todo el lugar, mutilados y con charcos de sangre por todos lados, es algo tan ¡HORRIBLE!  ¡Me revuelve el estómago de solo verlo, bajo mi mirada rápidamente ante tal atrocidad y me arrodillo intentado aguantar las náuseas!
{D}: -Al parecer fue un ataque-
¡¿Por qué ellos?! Dios… que horrible, parece una masacre. Intento levantarme y no entrar en pánico… ¡PUEDE QUE ALGUIEN SIGA VIVO!
{V}: - ¿¡No s-saben que pudo haber ocasionado esto D-Dev!? -
{D}: -Pudo haber sido un demonio, o simples bestias… pero nos intriga que no podamos ver ningún cuerpo de otro tipo más que humanos-
{V}: -¡Busquemos e-entre los cuerpos… a ver que encontramos!-
Acabo de decir eso… pero no creo poder digerir bien esto, no estoy muy acostumbrado a ver personas muertas de esta forma ¡Sobre todo con heridas tan horribles! ¡Mis manos tiemblan! Camino poco a poco por el sendero encontramos infinidad de cuerpos de caballeros y prisioneros, todos sin vida. Al parecer no se ha salvado nadie, indago con mi vista viendo hacia todo lado de manera brusca y acelerada y diviso la carreta que llevaba los heridos, me acerco frenéticamente confiando en que Dev me cubre las espaldas y noto que la puerta está cerrada… ¡Tal vez alguien se haya encerrado ahí durante el ataque!
{V}:  - ¡¿Hola?! ¡¿Hay alguien allí?! -
Abro la puerta rápidamente, pero para mi sorpresa está vacía ¡DEMONIOS! Lo único que puedo notar diferente es una mancha de sangre que comienza desde la ventana y de desplaza por el suelo de la carreta hasta llegar a la puerta… al parecer arrastraron a quien estaba aquí.
{V}: -Al parecer todos están muertos… aunque me duela decirlo-
            ¡Me lleno de ira y la expulso con un gran grito! ¡MALDIGO A QUIEN HAYA ESTO! Golpeo la puerta de la carreta seguidas veces mordiendo fuertemente por la rabia, con el paso de unos instantes Dev me habla y por consiguiente me calmo un poco.
{D}: - ¿Qué quieres que hagamos? -
{V}: -¡Ya no puedo hacer nada por ellos, me gustaría darles un funeral digno, pero si lo hago no me dará tiempo para llegar al portal! ¡ESPERA! ¿¡LA CAPITANA!?-
¡MIERDA! ¡Recuerdo a la capitana! y comienzo a buscar desenfrenadamente entre los cuerpos, comienzo a temblar y a sudar esperando no encontrarla entre todos ellos… ¡VAMOS! ¡VAMOS!
Un sentimiento de alivio llega a mi cuando no encuentro el cuerpo de la capitana entre los cuerpos sin vida, ahora me pregunto dónde podría estar.
{D}: -Vanetto ¿Por qué te asustaste tanto al pensar en esa mujer? -
{V}: -¡Es que es alguien que desde el principio me pareció interesante, siempre me intrigaba… pues parecía contemporánea a mi como dijo su cabo ayer, y encontrarla muerta seria aún peor que tener que cargar con la muerte de estas personas!-
{D}: -Vemos que te interesas mucho por el bienestar de personas que no conoces-
{V}: -¡¿Y QUIEN NO LO HARÍA?! ¡Eso sería inhumano Dev!-
{D}: -Si tú lo dices-
            En ese momento, un frio sentimiento de miedo recorre mi cuerpo…
{V}: -Aun así, no sé si debería ir en busca de la capitana-
{D}: - ¿Por qué lo dices? ¡Te estas contradiciendo hombre!-
{V}: -¡Es que me preocupa ser atacado mientras voy en busca de ella!-
{D}: -Eso quiere decir que… ¿Tienes miedo? –
            Estoy temblando todavía, esto no es algo que jamás haya deseado vivir… ¡TENGO MIEDO!
{V}: -¡Supongo que si!-
{D}: -Vaya, pero que heroico resultaste-
{V}: -¡Discúlpame, pero apenas mantenerme con vida puedo, no puedo arriesgarme a morir por alguien más en este momento!-
{D}: -Entonces se va a la basura lo que dijiste hace rato, patético-
{V}: -¡AH DEMONIOS!-
 Aunque me duela, no puedo morir aquí. Sin pensar más sobre el asunto comienzo a alejarme de esa sangrienta escena, siempre vigilante de mi alrededor… quien sabe si lo que atacó a esta gente siga acechando desde las sombras. Mientras camino pienso en lo que acaba de decir Dev quien al parecer ya no quiere conversar… comienzo a dudar nuevamente hasta que escucho un ruido indescriptible al sureste, eso lleva a los interiores del bosque…
{V}: - ¡¿Oíste eso?! -
{D}: -Podría ser tu capitana-
¡Al escuchar esas palabras de Dev salgo disparado, no sé de dónde saco este coraje, pero solo pensar en que puedo ayudarla me es más que suficiente! ¡Corro entre el bosque exponiéndome a un ambiente hostil con ramas, troncos y follaje desconcertante, solamente guiado por la dirección en la que se originó el sonido! ¡DEBO ENCONTRARLA!
{V}: - ¡VAMOS! ¡VAMOS! -
¡Corro cada vez más rápido hasta que me encuentro un ser extraño tirado en el suelo, peludo y de piel oscura portando una armadura ensangrentada y desgastada, al parecer está muerto… pero esperen!
{V}: - ¡¿Eso es una flecha?! -
¡Al parecer alguien lo ha asesinado… esto me da más esperanzas, prosigo en la búsqueda y a medida que me muevo en dirección sureste me encuentro a más cuerpos de bestias en el suelo!
{V}: - ¡¿Qué cosas son esas Dev?!-
{D}: -Los zorgons son bestias nocturnas que por lo general atacaban de forma solitaria y aleatoria, se parecen mucho a los humanos con la gran diferencia es que su piel es absolutamente oscura y con ojos blancos como la luna, sus dientes parecen cuchillos y siempre portan una armadura oscura muy desgastada, como si fueran soldados caídos de tiempos pasados que han sido corruptos por la oscuridad, tienden a usar armas y tácticas militares como cualquier otro ser pensante en Egea-
¡Dev me proporciona información sobre esas bestias hasta que llego finalmente a un barranco… allí encuentro lo que tanto anhelaba!
{V}: -¡Así que sí lo logró!-
¡La capitana está herida en la pierna derecha y está defendiéndose como puede de dos ‘’zorgons’’, escondido tras un árbol desenfundo mi espada y al intentar entrar en la batalla! ¡Algo me sorprende por la derecha haciendo tropezar y caer en el campo de batalla, recupero mi postura y al ver todo claramente noto que es otro zorgon! ¡La capitana me ve un comienza a hacer preguntas de manera frenética!
{L}: - ¿¡QUÉ HACES AQUÍ!?-
{V}: - ¡VENGO A AYUDARTE! -
¡La capitana se nota exhausta y tiene una herida en su pierna derecha… parece un corte!
{L}: - ¡ALEJATE DE AQUÍ, TE MATARAN! -
{V}: - ¡NO PUEDO DEJARLA AQUÍ! -
¡Nos colocamos uno al lado del otro empuñando nuestras espadas! ¡Discutimos mientras las bestias nos miran con sus profundos ojos amarillos con una sed de sangre que puedo percibirla a la distancia, pronto comienzan a atacarnos y me defiendo como puedo bloqueando los ataques del zorgon!
¡Pasan los momentos de batalla y no logramos avanzar, soy muy lento para lograr acertar un golpe y la capitana está muy cansada, ella me mira repentinamente mientras termina de quitarse de encima a uno de los zorgons con una serie de patadas y me grita!
{L}: - ¡CONSIGUEME CINCO SEGUNDOS Y TERMINARÉ CON ESTO! –
{V}: -¡ESTA BIEN!-
¡NO ENTIENDO, PERO LO HARÉ! ¡Realmente por la euforia de la situación no entiendo o más bien… pienso de qué trata su plan, pero acepto sin resistencia, dando mi último aliento logro defenderla de los constantes ataques zorgon hasta que ella cojeando corre hacia mi espalda!
{L}: - ¡Perdóname por esto! -
¡Sin yo darme cuenta, usa mi espalda con base y da un salto en el aire, se eleva bastante y grita unas palabras invocando un arco completamente de fuego ¡ESO DE POR SI ES INCREIBLE! ¡Realmente la espalda me duele al momento, pero no supera a esa sensación de adrenalina que siento cuando la veo volar en el aire!
{L}: - ¡¡¡FLAMING SHOT!!! -
¡Todo sucede en cámara lenta para mí y puedo ver como dispara tres flechas de fuego creadas de la nada! ¿¡Ella puede hacer cosas como esas!? ¡Pasan los segundos y ella cae al suelo lastimándose la herida aún más… intenta levantarse y no puede hacerlo así que corro a auxiliarla, mientras corro veo de forma increíble a los enemigos calcinados!
{V}: - ¿¡Estas bien!?-
{L}: -Creo que si…-
Su herida se ve mucho peor que antes y antes de poder decir algo se desmaya…
{D}: -Llévala a la carreta del sendero-
{V}: -¡Buena idea!-
¡Al parecer Dev me apoya sobre todas las cosas, me da una buena idea y cargo a la capitana en mis hombros y comienzo a regresar al sendero… mientras camino por los arboles diviso dos caballos corriendo sin jinete… eso me da una buena idea!
{V}: -¡Creo que lograremos salir de esta!-
¡Al llegar a la carreta coloco a la capitana en un lugar sin sangre y busco rapidamente entre los cuerpos pañuelos para limpiar la sangre de la carreta y de sus heridas, su salud es vital ahora! ¡Si logro mi cometido ella estará a salvo y pronto podrá despertar y contarme que ha ocurrido, mientras tanto… deberé cuidar de ella y de mí mismo en este lugar tan indeseable!

Continuará…

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