miércoles, 8 de junio de 2016

Densetsu no Guardián: Prólogo.

Tema de Densetsu no Guardian: ''Into the darkness - The Phantoms". Basado en mis más profundos sueños y pensamientos, agradezco a todos aquellos quienes me han inspirado y guiado en este universo llamado escritura.





¿Alguna vez has sentido que tu vida no tiene rumbo? ¿Qué realmente no sabes cuál es tu objetivo? Por muy curioso que parezca estuve en esa posición hace un largo tiempo. Desnudo, con un trozo de tela y una espada enfundada desperté aquel día sin saber nada de mí, de donde venía o la simple razón por la cual estaba allí, solo era un libro en blanco, que nunca había sido escrito, no había nada en mí.

 ‘’Vanetto S. ’’ Esa palabra y lo que se supone es la inicial de otra es lo único que estaba escrito en el trozo de tela rasgada y manchada con un poco sangre que recogí en aquel frío y sombrío bosque, ¿Será un nombre? Me pregunté mientras comenzaba a sentir un intenso frío en todo mi cuerpo, mi instinto de supervivencia me dictaba que debía buscar una forma de refugiarme de la baja temperatura de la noche, antes de dar el primer pasó recordé pon un instante la espada en el suelo, no sabía que significaba pero no me haría mal llevarla conmigo, al momento de tocarla por mi cabeza pasó la imagen de una sonrisa femenina, duró unos segundos pero creí por un momento que había visto esa sonrisa en algún lado, fue algo demasiado extraño y repentino como para detenerme a pensar que era, tomé la espada y proseguí a abrirme paso por el denso bosque.

 A medida que pasaba el tiempo mis sentidos se agudizaban cada vez más, podía distinguir mucho mejor el paisaje a mi alrededor y pensar de forma más clara, llegué hasta la cima de una pequeña montaña desde la cual se podía ver gran parte del territorio, desconocía dónde me encontraba, pero el viento desde hace ya varios minutos traía consigo un sonido peculiar, no era el sonido de los árboles o de algún animal, parecía más de civilización. Usando la luz de la luna como mí guía movía mi cabeza de un lado a otro buscando posibles señales de vida, sin resultado alguno; bajé de la cima pensando en otra alternativa hasta que escuché su voz en mi cabeza.

{D}: -Al norte- 

            ¿¡Que fue eso!? Pensé, miré a mi alrededor y no había nadie junto a mí… entonces ¿Qué fue esa voz tan dulce y aguda?

{V}: -¿Quién dijo eso?-

            No recibí respuesta alguna, el silencio era alarmante y decidí tomar una decisión arriesgada, ir al norte como esa voz me había indicado.


 Luego de varios minutos logré llegar a lo que parecía un sendero, lo que le daba la razón a esa extraña voz, sin embargo, ya comenzaba a dejar de sentir los dedos de mis manos, el ambiente estaba helado y yo sin vestimenta alguna estaba demasiado expuesto, debía apresurarme. Comencé a correr por el sendero, estaba oscuro, pero aún podía seguir el camino predispuesto, justo en ese momento logré divisar en la lejanía lo que tanto estaba buscando.

{V}: -Al fin-

 Mientras el camino comenzaba a descender en una pendiente mis ojos podían observar varias luces un poco lejanas al norte, eso quería decir solo una cosa, civilización. Corrí a toda velocidad hacia las luces por la desesperación que traía conmigo debido al frio que mi cuerpo experimentaba además de que comenzaba a debilitarme, pues no tenía idea desde cuando no me había alimentado; Me acercaba cada vez más y justo a unos cuantos metros de lo que parecía una entrada con empalizadas a sus alrededores una gran lanza de madera golpeó mi estómago haciendo que saliera despedido en sentido contrario a mi carrera rodando en el suelo, quedé privado de mis sentidos y completamente adolorido, mientras me retorcía de dolor un sujeto que portaba una ligera armadura coloco la punta de su lanza en mi cuello hablando de manera agresiva.

{}: -¿Y quién demonios es este intruso?-

 Mi mirada se tornaba borrosa, pero podía escuchar a otra persona responder a las palabras de aquél sujeto.

{}: -No lo sé, es extraño encontrar a alguien como este en los límites, todo desnudo-
{}: -Como sea, lo dormiré- 

 El hombre giró su lanza acertando un fuerte golpe en mi cabeza haciendo que quedase inconsciente en el acto.


 Que dolor, sentía un gran dolor en mi abdomen, pues la fuerza con la que me golpeo aquel sujeto fue inmensa, abrí los ojos levantándome un poco del suelo y me vi en un lugar completamente distinto a donde estuve la última vez, era una celda oscura con manchas de sangre y quien sabe que otras cosas en el suelo, revisé el suelo y lo primero que observé fue dos prendas de ropa, algo desgatadas y ásperas… pero era más que suficiente para mí, mi espada había desaparecido pero lo más obvio que logré pensar en ese momento fue que esos hombres se la quedaron.

 Me coloqué ese oscuro pantalón y esa camisa de color blanco, resistiendo el dolor de mi abdomen pero lo hice; me recosté en el suelo de la celda, no tenía idea de que hora del día o la noche era, pues no había siquiera una ventana que me proporcionara esa información, lo único que ofrecía calor y luz era la antorcha del final de la celda conjunto a la del pasillo, cerré mis ojos y solo lograba escuchar unos leves gritos en la lejanía del pasillo de lo que deduje era una zona de tortura  por todo lo dicho anteriormente. Me mantuve así durante unos minutos, nada pasaba por mi mente, solo estaba allí sentado sin más, de un momento a otro sentí algo húmedo en mi mano, bajé la mirada buscando que era y resultó ser una filtración de agua, eso indicaba que estábamos bajo tierra, un leve charco se formó a mi lado pero no lograba llegar hasta un límite de mojarme, me incliné un poco hacia el charco buscando nada realmente… solo por curiosidad y fue cuando vi por primera vez mi rostro.

 Fue la primera vez que vi mi cabello plateado y mis ojos azules, en la oscuridad de la noche no podía distinguir muchos colores que digamos, volteaba mi cara de un lado a otro para ver mis facciones, mi cabello estaba algo desenfadado y largo, pero me causaba mucha intriga mi aspecto, hasta que…

{}: -¡Hey prisionero! Tienes una importante visita-

 ¡Joder! Pensé, me habían tomado desprevenido y pues sinceramente no escuché sus pasos, me volteé rápidamente hacia los barrotes y podía ver a dos guardias y a un sujeto bastante distinto, llevaba consigo ropa muy fina y extravagante, su porte era de alguien muy importante y no duró mucho en validar mi interpretación.

{J}: -Vaya… vaya, que tenemos aquí, ¿Cuál es tu nombre extraño?-

 No respondí a su pregunta, pues no sabía con certeza cuál era mi nombre.

{}: -¡RESPÓNDELE AL GRAN SEÑOR KAROSHI TÚ, RATA INMUNDA!-

 Gritó uno de los guardias mientras golpeaba con su espada uno de los barrotes causando un sonido bastante molesto para mis oídos, el otro sujeto le pedía calma y se dirijo a mi nuevamente de una manera más suave.

{J}: -Hey chico, ¿Al menos sabes cuál es tu nombre?-
{V}: -Creo saberlo señor, pero no estoy muy seguro-
{J}: -¿Cuál es?-
{V}:  -Vanetto-
{J}: -¿Vanetto? ¿Solo eso?-

Dijo el hombre, asentí con la cabeza y me miró de una manera extraña, luego pensó por un momento y prosiguió con su interrogatorio.

{J}: -Y cuéntame chico, ¿de dónde vienes?-

            Comenzaba a molestarme ese tipo de preguntas, no recordaba nada y solo me atormentaba pensar en eso.

{V}:-Discúlpeme si soy brusco señor… Karoshi, pero no tengo recuerdos algunos sobre mi pasado, no sé de donde soy o siquiera mi nombre completo-

 Mis palabras lo dejaron completamente sorprendido, hasta la expresión en la cara de los guardias a su lado era de incredulidad total.

{}: -Tiene que estar bromeando señor ¡Jajaja!-
{J}: -¡Ya cállate!-

 El señor Karoshi al parecer había tomado la situación como algo extremadamente serio, a diferencia de sus acompañantes. Se acercó un poco más a mí y me dijo algo que no esperé jamás. 

{J}: -¿Te gustaría servirme?- 
{V}: -¿Disculpe?-

 El sujeto suspiró y me explicó con detenimiento, al parecer estaba siendo lo más paciente posible.

{J}: -Te lo pondré de la forma más sencilla chico… no sabes de dónde eres, no tienes hogar ni familia… eres alguien sin rumbo ¿No te convendría servirme? ¿O prefieres que me deshaga de ti? Puedo hacerlo fácilmente-

 La paciencia se esfumó con esa última pregunta, pensé con el mayor detenimiento posible y llegué a la conclusión de que era lo que más me convendría, pues recibirá alimentos y un techo… lo único que me importaba en ese momento.

{V}: -Supongo que lo haré…-
{J}: -Inclínate ante mí si en realidad deseas servirme-

 Eso me alteró un poco pero no tenía alternativa, me incliné ante él y sin más que decir el señor Karoshi dejó el lugar.

{J}: -Déjenlo salir ya-

            Eso fue la última orden para los guardias, quienes abrieron la puerta de la celda mirándome de reojo… ya libre comencé a caminar por el pasillo siendo dirigido por ellos, mientras lo hacía podía ver muchas estructuras de tortura, un escalofrío recorrió mi columna y me sentí algo aliviado de haber aceptado servirle…


 Esa fue la primera noche que viví en este mundo. Ahora, cinco meses después, llevando una vida de esclavo con sus respectivas obligaciones, estoy buscándole sentido a mi vida… buscando mi propio camino.




''Are you ready for this adventure?'' - RogSeries


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