Tema de Densetsu no Guardian: ''Into the darkness - The Phantoms". Basado en mis más profundos sueños y pensamientos, agradezco a todos aquellos quienes me han inspirado y guiado en este universo llamado escritura.
¿Alguna
vez has sentido que tu vida no tiene rumbo? ¿Qué realmente no sabes cuál es tu
objetivo? Por muy curioso que parezca estuve en esa posición hace un largo
tiempo. Desnudo, con un trozo de tela y una espada enfundada desperté aquel día
sin saber nada de mí, de donde venía o la simple razón por la cual estaba allí,
solo era un libro en blanco, que nunca había sido escrito, no había nada en mí.
‘’Vanetto
S. ’’ Esa palabra y lo que se supone es la inicial de otra es lo único que
estaba escrito en el trozo de tela rasgada y manchada con un poco sangre que
recogí en aquel frío y sombrío bosque, ¿Será un nombre? Me
pregunté mientras comenzaba a sentir un intenso frío en todo mi cuerpo,
mi instinto de supervivencia me dictaba que debía buscar una forma de
refugiarme de la baja temperatura de la noche, antes de dar el primer pasó
recordé pon un instante la espada en el suelo, no sabía que significaba pero no
me haría mal llevarla conmigo, al momento de tocarla por mi cabeza pasó la
imagen de una sonrisa femenina, duró unos segundos pero creí por un momento que
había visto esa sonrisa en algún lado, fue algo demasiado extraño y repentino
como para detenerme a pensar que era, tomé la espada y proseguí a abrirme paso
por el denso bosque.
A
medida que pasaba el tiempo mis sentidos se agudizaban cada vez más, podía
distinguir mucho mejor el paisaje a mi alrededor y pensar de forma más clara,
llegué hasta la cima de una pequeña montaña desde la cual se podía ver gran
parte del territorio, desconocía dónde me encontraba, pero el viento desde hace
ya varios minutos traía consigo un sonido peculiar, no era el sonido de los
árboles o de algún animal, parecía más de civilización. Usando la luz de la
luna como mí guía movía mi cabeza de un lado a otro buscando posibles señales
de vida, sin resultado alguno; bajé de la cima pensando en otra alternativa
hasta que escuché su voz en mi cabeza.
{D}: -Al norte-
¿¡Que fue eso!? Pensé, miré a mi
alrededor y no había nadie junto a mí… entonces ¿Qué fue esa voz tan dulce y
aguda?
{V}: -¿Quién dijo eso?-
No recibí respuesta alguna, el
silencio era alarmante y decidí tomar una decisión arriesgada, ir al norte como
esa voz me había indicado.
…
Luego
de varios minutos logré llegar a lo que parecía un sendero, lo que le daba la
razón a esa extraña voz, sin embargo, ya comenzaba a dejar de sentir los dedos
de mis manos, el ambiente estaba helado y yo sin vestimenta alguna estaba
demasiado expuesto, debía apresurarme. Comencé a correr por el sendero, estaba oscuro,
pero aún podía seguir el camino predispuesto, justo en ese momento logré
divisar en la lejanía lo que tanto estaba buscando.
{V}: -Al fin-
Mientras
el camino comenzaba a descender en una pendiente mis ojos podían observar
varias luces un poco lejanas al norte, eso quería decir solo una cosa,
civilización. Corrí a toda velocidad hacia las luces por la desesperación que
traía conmigo debido al frio que mi cuerpo experimentaba además de que
comenzaba a debilitarme, pues no tenía idea desde cuando no me había
alimentado; Me acercaba cada vez más y justo a unos cuantos metros de lo que
parecía una entrada con empalizadas a sus alrededores una gran lanza de madera
golpeó mi estómago haciendo que saliera despedido en sentido contrario a mi
carrera rodando en el suelo, quedé privado de mis sentidos y completamente
adolorido, mientras me retorcía de dolor un sujeto que portaba una ligera
armadura coloco la punta de su lanza en mi cuello hablando de manera agresiva.
{♣}: -¿Y quién demonios es este
intruso?-
Mi
mirada se tornaba borrosa, pero podía escuchar a otra persona responder a las
palabras de aquél sujeto.
{♣}: -No lo sé, es extraño encontrar
a alguien como este en los límites, todo desnudo-
{♣}: -Como sea, lo dormiré-
El
hombre giró su lanza acertando un fuerte golpe en mi cabeza haciendo que
quedase inconsciente en el acto.
…
Que
dolor, sentía un gran dolor en mi abdomen, pues la fuerza con la que me golpeo
aquel sujeto fue inmensa, abrí los ojos levantándome un poco del suelo y me vi
en un lugar completamente distinto a donde estuve la última vez, era una celda
oscura con manchas de sangre y quien sabe que otras cosas en el suelo, revisé
el suelo y lo primero que observé fue dos prendas de ropa, algo desgatadas y
ásperas… pero era más que suficiente para mí, mi espada había desaparecido pero
lo más obvio que logré pensar en ese momento fue que esos hombres se la
quedaron.
Me
coloqué ese oscuro pantalón y esa camisa de color blanco, resistiendo el dolor
de mi abdomen pero lo hice; me recosté en el suelo de la celda, no tenía idea
de que hora del día o la noche era, pues no había siquiera una ventana que me
proporcionara esa información, lo único que ofrecía calor y luz era la antorcha
del final de la celda conjunto a la del pasillo, cerré mis ojos y solo lograba
escuchar unos leves gritos en la lejanía del pasillo de lo que deduje era una
zona de tortura por todo lo dicho anteriormente. Me mantuve así durante
unos minutos, nada pasaba por mi mente, solo estaba allí sentado sin más, de un
momento a otro sentí algo húmedo en mi mano, bajé la mirada buscando que era y
resultó ser una filtración de agua, eso indicaba que estábamos bajo tierra, un
leve charco se formó a mi lado pero no lograba llegar hasta un límite de
mojarme, me incliné un poco hacia el charco buscando nada realmente… solo por
curiosidad y fue cuando vi por primera vez mi rostro.
Fue
la primera vez que vi mi cabello plateado y mis ojos azules, en la oscuridad de
la noche no podía distinguir muchos colores que digamos, volteaba mi cara de un
lado a otro para ver mis facciones, mi cabello estaba algo desenfadado y largo,
pero me causaba mucha intriga mi aspecto, hasta que…
{♣}: -¡Hey prisionero! Tienes una
importante visita-
¡Joder!
Pensé, me habían tomado desprevenido y pues sinceramente no escuché sus pasos,
me volteé rápidamente hacia los barrotes y podía ver a dos guardias y a un
sujeto bastante distinto, llevaba consigo ropa muy fina y extravagante, su
porte era de alguien muy importante y no duró mucho en validar mi
interpretación.
{J}: -Vaya…
vaya, que tenemos aquí, ¿Cuál es tu nombre extraño?-
No
respondí a su pregunta, pues no sabía con certeza cuál era mi nombre.
{♣}: -¡RESPÓNDELE AL GRAN SEÑOR
KAROSHI TÚ, RATA INMUNDA!-
Gritó
uno de los guardias mientras golpeaba con su espada uno de los barrotes
causando un sonido bastante molesto para mis oídos, el otro sujeto le pedía
calma y se dirijo a mi nuevamente de una manera más suave.
{J}: -Hey
chico, ¿Al menos sabes cuál es tu nombre?-
{V}: -Creo
saberlo señor, pero no estoy muy seguro-
{J}: -¿Cuál
es?-
{V}: -Vanetto-
{J}: -¿Vanetto?
¿Solo eso?-
Dijo
el hombre, asentí con la cabeza y me miró de una manera extraña, luego pensó
por un momento y prosiguió con su interrogatorio.
{J}: -Y
cuéntame chico, ¿de dónde vienes?-
Comenzaba a molestarme ese tipo de
preguntas, no recordaba nada y solo me atormentaba pensar en eso.
{V}:-Discúlpeme si soy brusco señor… Karoshi, pero
no tengo recuerdos algunos sobre mi pasado, no sé de donde soy o siquiera mi
nombre completo-
Mis
palabras lo dejaron completamente sorprendido, hasta la expresión en la cara de
los guardias a su lado era de incredulidad total.
{♣}: -Tiene que estar bromeando señor
¡Jajaja!-
{J}: -¡Ya
cállate!-
El
señor Karoshi al parecer había tomado la situación como algo extremadamente
serio, a diferencia de sus acompañantes. Se acercó un poco más a mí y me dijo
algo que no esperé jamás.
{J}: -¿Te gustaría servirme?-
{V}: -¿Disculpe?-
El
sujeto suspiró y me explicó con detenimiento, al parecer estaba siendo lo más
paciente posible.
{J}: -Te lo pondré de la forma más sencilla chico…
no sabes de dónde eres, no tienes hogar ni familia… eres alguien sin rumbo ¿No
te convendría servirme? ¿O prefieres que me deshaga de ti? Puedo hacerlo
fácilmente-
La
paciencia se esfumó con esa última pregunta, pensé con el mayor detenimiento
posible y llegué a la conclusión de que era lo que más me convendría, pues
recibirá alimentos y un techo… lo único que me importaba en ese momento.
{V}: -Supongo que lo haré…-
{J}: -Inclínate ante mí si en realidad deseas
servirme-
Eso
me alteró un poco pero no tenía alternativa, me incliné ante él y sin más que
decir el señor Karoshi dejó el lugar.
{J}: -Déjenlo salir ya-
Eso fue la última orden para los
guardias, quienes abrieron la puerta de la celda mirándome de reojo… ya libre comencé
a caminar por el pasillo siendo dirigido por ellos, mientras lo hacía podía ver
muchas estructuras de tortura, un escalofrío recorrió mi columna y me
sentí algo aliviado de haber aceptado servirle…
…
Esa
fue la primera noche que viví en este mundo. Ahora, cinco meses después,
llevando una vida de esclavo con sus respectivas obligaciones, estoy buscándole
sentido a mi vida… buscando mi propio camino.
''Are you ready for this adventure?'' - RogSeries

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