lunes, 12 de diciembre de 2016

Aesthetic Girl in a Mysterious World Capítulo I:El poder de los diamantes.



Anzu había quedado agotada por la batalla y se recostó en el sofá por un largo rato para descansar y más tarde saldría a la estación policial para ir con la jefa de la instancia; pero el tiempo se le había escurrido y ya era muy tarde, casi daban las once de la noche cuando Anzu volvió a levantarse. Se levantó aún adolorida y con un ligero mareo, colocó su mano derecha sobre su cabeza y miró a todos lados viendo el desastre; veía todo ligeramente borroso y en su rostro se mostraba disgusto. Bajó la cabeza y al notar algo extraño sus ojos se abrieron más y seguido se talló los ojos  para aclarar su visión.
-¿Qué demonios es esto?-
La vestimenta de Anzu había cambiado junto con otras cosas de su aspecto en cuanto a la vestimenta, bajó rápidamente del sillón y corrió a su habitación para verse frente al espejo de cuerpo completo que ahí yacía. Una vez que había llegado a su destino, Anzu se colocó frente al espejo, se miró de pies a cabeza y con muchas dudas más en la cabeza decidió ir a ver a Megumi sin ninguna distracción más.
En las profundidades del mar un cuerpo descendía hasta llegar al suelo, se trataba de Yuuka quien estaba aparentemente muerto, más sin embargo al tocar el suelo marino sus ojos se abrieron y esa sonrisa de maldad que era ahora característica de él se marcaba una vez más. Hizo algo sobrenatural parándose en el suelo del mar sin esfuerzo, como si ni siquiera estuviera en el mar e incluso podía hablar.
-Creí que sería más fácil, sabiendo que era una chica loca depresiva…pero…me encantan las cosas complicadas-
Comenzó a caminar hacia la isla, el trayecto era algo largo pues el mar lo había arrastrado lejos.
Anzu caminó hacia la estación de policía, llevaba las armas en las manos y la gente volteaba a verla un tanto extrañados, pero no eran las armas las que atraían a la gente, pues era muy común llevarlas a todos lados, era más bien la extraña vestimenta que Anzu portaba pues esta consistía de un conjunto muy peculiar: constaba de unas pantaletas negras tipo bikini y un crop top con estampado metálico holográfico ; también los zapatos eran parte de la vestimenta, consistían de zapatillas verde neón con una gran plataforma, sus uñas eran largas y venían con un diseño holográfico pero translúcido, en su rostro había un poco de diamantina (en realidad todo su cuerpo estaba cubierto de diamantina blanca), aretes grandes negros circulares y dentro del círculo se formaba un pentagrama negro y sobre este se hallaba una luna acostada hecha de plástico holográfico transparente, en su cuello se encontraba un choker transparente pero con una gruesa franja de plástico holográfico y de decoración dos aros, uno más grande que el otro, un brillo labial blanco con efecto holográfico se mostraba en sus labios y finalmente el cabello estaba amarrado en dos buns hechos de su propio cabello y este, que era blanco, se había tornado de un color lila pálido y tenía efectos tornasol. Todo esto componía la nueva y extraña vestimenta “mágica” de Anzu, lo que la hacía sentirse incomoda y molesta a la vez, finalmente llegó a la estación de policía y entro azotando la puerta de forma brusca, se notaba su profundo enojo.
-¡Busco a Megumi Akise!-
-¡Megumi! ¡Te busca un prostituta!-
Anzu al escuchar el comentario de aquel policía se acercó lentamente, su rostro se mostraba frío y amenazante y sus manos apretaban el mango de las pistolas con gran fuerza.
-¿Crees que es gracioso imbécil? ¿Crees acaso que puedes reírte de mí?- 
Anzu se puso de frente con el oficial y lo miró directo a los ojos 
-No, no puedes….y no pienso permitirlo-  
Anzu colocó una de las pistolas frente al rostro del policía el cual se veía un tanto asustado, incluso tragó saliva.
-¿Chicos que está pasando aquí? No nos pagan para holgazanear…. ¿Anzu? ¿Eres tú?-
-¡Ayúdame! ¡Quiere matarme!-
-Megumi….-
El arma de Anzu esta vez apuntó hacia Megumi quien salió de su oficina para atender el asunto para la que la habían llamado. Todos los de la comisaria sacaron sus armas y apuntaron hacia Haze quien se vio presionada a bajar la pistola, sin embargo no lo hizo.
-Vamos, vamos Anzu ¿Acaso esa es forma de saludar a una amiga cercana de tus padres? Aparte somos como hermanas…-
Megumi posiciono su índice cerca sobre la boca del arma tapando la entrada y mostrando una sonrisa cálida que era bastante característica de ella desde pequeña.
 -¡Deja esa maldita sonrisa! ¡De seguro esto es culpa tuya! Desde que me diste estas porquerías me han estado pasando cosas jodidamente extrañas. El patio de mi casa, me quitaste mi teléfono y computadora, ese niño y ahora esta estúpida vestimenta que cada vez que intento quitármela siento un asqueroso choque eléctrico que recorre todo mi maldito cuerpo-
-¿Patio? ¿El niño? Lo del teléfono y las computadoras lo reconozco pero, Anzu, ¿De qué me estás hablando? Creí que la vestimenta era cosa tuya ya que tus padres me contaban que tenías gustos…algo…raros….-
-¡Deja de jugar!-
-Vamos, vamos. Anzu ven a mi oficina…chicos bajen sus armas esto es un malentendido-
Megumi sonrió de forma nerviosa pero al menos había funcionado para que Anzu se calmara un poco, aunque aún estaba demasiado molesta. Megumi tomó a Anzu del brazo y la jalo con ella a la oficina principal, cerró la puerta detrás de ellas, suspiro profundo y su cuerpo pegado a la puerta se deslizó hacía abajo dejándola sentada en el suelo. Colocó sus manos en su rostro en señal de estrés.
-Anzu, lo que hiciste ahí afuera no fue la forma correcta, te alteraste demasiado…-
-No me interesa….-
-Cierto, así siempre fuiste… ¡Pero por el amor a tu destino!...-
Megumi se levantó de golpe y anduvo por toda la oficina 
–La gente creerá que soy débil…no, no pienses así Megumi…-
-¿Ya me dirás que está pasando?-
-Claro, claro….solo hay un pequeño detalle… ¡Yo no sé nada!-
-¡Eres la mejor detective! Deberías saber…creo que en ese caso eres una farsa…-
-Eso duele…-
-No me….-
-¿Interesa?- 
Akise le robó la palabra de la boca a Anzu y se acercó a ella 
–Veamos, comencemos otra vez… ¿Exactamente que te pasó? Y aún más importante... ¡¿Por qué vistes así?!-
-Pues resulta que desde que me diste estas armas- 
Anzu lanzó ambas pistolas al escritorio de Megumi
–Las cosas van mal-
-¿Cómo por ejemplo?...-
Megumi sacó su libreta y comenzó a anotar todo lo que Anzu relataba
-El niño que casi me mata…-
-¿Niño?-
Megumi dejó de escribir para mirar a Anzu directo a los ojos
-Si eso dije…-
-¿Castaño?
-Si-
-¿Ojos verdes?-
-Alto, ¿Lo conoces?.... ¿Conoces, a mi atacante?-
-No exactamente- 
Megumi colocó su mano detrás de su nuca y levanto la mirada al techo 
–Escucha, esto es algo complicado de explicar ¿Sabes? Es que, lo vi, pero por una interferencia que hubo mientras investigaba el caso de tus padres y me pareció que desde la pantalla de la computadora me observara, como si el supiera que sucedió con exactitud….tengo todo el caso hecho y…-
-¿Tienes el caso?...-
-Tranquila no interrumpas a tus mayores, si, lo tengo o es lo que creo pero aún resulta complicado de explicar-
-Me has involucrado…explícame ahora…-
-Bueno, está bien pero antes dime, ¿Esas armas son las que venían en la caja que te di?-
-Creo que ya había quedado claro eso-
-Tengo muchas cosas en la cabeza…-
-Sí, son esas-
-Bien, donde empiezo…-
-¡Solo dilo!-
-Tranquila…son, son armas mágicas…-
-¿Juegas conmigo?-
-¡No claro que no! Aunque ese traje se ve muy gracioso…-
-Creo que fue un error venir a hablar contigo-
Anzu estaba a punto de salir por la puerta pero antes de agarrar la perilla sintió que la mano de Megumi tomo su muñeca.
-¡Alto!-
Megumi estaba tirada en el suelo con el rostro levantado y su mano derecha agarrada de la muñeca izquierda de Anzu
-Me das vergüenza…levántate…-
-Solo si me escuchas-
-Bien…-
Anzu se despegó de la mano de Megumi y esta última prosiguió a levantarse y sacudirse el uniforme.
-Observa esto y luego proseguiré a explicarte en lo que te has metido…-
Un temblor inexplicable para Anzu invadió el cuerpo de Megumi quien acerco su mano a una de las armas de Anzu, las cuales yacían aun en el escritorio. Tragó saliva y opto por agarrarlas pero para sorpresa de Anzu, el arma comenzó a quemar la mano de Megumi quien soltó enseguida el arma dejándola caer.
-Auch, auch…espero y no deje marca…-
Dijo mientras sobaba su mano
-Dime que lo viste…-
-Si lo logré ver ¿Y que con ello?-
-Estas armas son de diamante, ¡son especiales! Y te diré el porqué. Resulta que estas armas fueron creadas por la misma mujer que dio la idea de las islas móviles, ella era una persona fantástica, una monster girl, de las primeras encontradas y se adaptó rápido a la sociedad humana-
-Y e….-
-¡Shhhhh!...Continuó, gano fama y fortuna, mucha fortuna; cuando creó las armas y equipamiento de diamante todo dio un giro, pues es que las armas de diamante solo poseen un dueño, están hechas de una magia extraña que nadie conoce y esta magia tiene como mente propia pues imaginemos que compras una y te la dan en su caja, y al abrirla y tocarla por primera vez se vuelve totalmente tuya y si alguien más la toca pues le pasa lo que a mi mano-
-¿Y? ¿Acaso estas son las únicas o qué?-
-No, pero son escasas… ¡déjame continuar!, ejem, bueno prosigo, como las armas no podían ser tocadas por otros a menos que muriera el usuario o este la heredara era casi imposible confiscarlas o quitárselas al enemigo pues es que ya rodeada de tanto dinero le creció un vicio enorme y no le importaba vender las armas a quien se las pidiera. Esto causo muchísimos problemas y las armas se volvieron ilegales dejando a esta mujer en bancarrota, por cierto, de quien te hablo tiene el nombre de Yuuma Shiroi-   
-Yuuma, Yuuka…que coincidencia…-
-La has vuelto más sospechosa ahora…continuo, como todo mundo sabe también existen los plagios y es de donde salen armas de semi-diamante que son las que la mayoría posee, se dice que los que trabajaban fieles a Yuuma obtenían las armas de diamante de forma gratuita y que te digo…-
Megumi se dio media vuelta para quedar de frente a un closet de metal color gris el cual abrió y del armario tomo dos grandes lanzas de asesino que brillaban de forma similar a las pistolas de Anzu
-¿Son igual de diamante?-
-¡¡¡¡¡¡Sí!!!!!!, ¿No son hermosas?-
-No, pero eso no explica por qué esta estúpida vestimenta…-
-A cierto, umm está también esta difícil pero ahí te va…eres una magical girl…como yo…y todos los que poseemos armas de diamante-
-Pero ¿era necesario usar esta vestimenta? ¿Qué no existe algún uniforme?-
-Se adapta a tus gustos, tu forma de ser y pensar, tu estilo de vida…aunque creo que lo tuyo sobrepaso el límite de gustos aesthetic y grunge…se ve más como una prostigrunge-
-Sigue sin parecerme gracioso…-
-¿Quieres ver mi transformación?-
-No…-
-Está bien te la muestro…he he…-
Emocionada desde el principio, Megumi se colocó en una posición extraña similar a las poses de Sailor Moon al momento de transformarse
-¡Tekumakumayakon!-
Una luz cegadora emanó del cuerpo de Megumi quien empezó a transformarse, cambiando su vestimenta actual a una armadura de asesino de colores azules y verdes grisáceos, tacones pequeños, los costados de los muslos estaban parcialmente descubiertos al igual que el abdomen pero sin mostrarse el ombligo; también venia equipada con un casco que solo dejaba ver sus ojos.
-¡Tada! Me hago llamar HarajukuBB…por eso de que antes fui modelo-
-Ridículo…-
-Mira quien lo dice…-
-Bueno ya, ¿Cómo me quito esto si no me lo puedo quitar jalándolo?-
-Pensándolo…-
-¡Tanto para eso!-
-Conmigo no te quejes…debes relajarte y concentrarte a y otra cosa, no hay problema si la gente te ve…ya es muy común…-
-Entiendo…-
Anzu estaba a punto de relajarse para desasearse de la transformación pero fue interrumpida por la apertura brusca de la puerta de la oficina por uno de los oficiales
-¡Megumi!-
-¿Qué sucede oficial?-
-¡La playa, por el puerto, está siendo atacada! Me informan que es un niño el que está causando este alboroto-
-¡¿No está muerto?!-
-¿Lo mataste?-
-¡Eso creí!-
-¡Haga algo! Dicen que los policías comunes no han podido con el…-
-La toga es de diamante…-
-¿Qué?-
-¡La toga de Yuuka es de diamante! Por eso brillaba y por eso el arcoíris estampado…su arma de diamante es la toga que porta-
-Creo que es hora que entremos en acción…-
-¿Entremos? Disculpa pero yo no iré…-
-Ese pequeño te busca por algo y no parará hasta encontrarte así que ven conmigo...aparte, no iremos solas…-
Megumi salió velozmente por la puerta esquivando ágilmente al policía y Anzu corrió detrás de ella casi pisándole los talones
-¿A si? ¿Y con quien más…?-
-Con alguien que tiene habilidades increíbles…-
Ambas salieron por la puerta principal del edificio y aun corriendo se dirigieron hacia el puerto.
-¿Y cómo se supone que le dirás?-
-Ya lo hice, cuando me dijeron lo que ocurría marque a su teléfono, deje que sonara una vez y colgué, él sabe que cuando eso sucede hay situaciones a las que debemos enfrentarnos nosotros solos-
-¿Y sabe dónde estaremos?-
-Umm…No pero lo deducirá…-
La puesta de sol estaba por terminar y la noche iba a comenzar, era la primera batalla oficial de Anzu, había aún muchas cosas que ella no sabía pero que seguramente Megumi podía aclarar pues a pesar de ser un tanto infantil solía ser muy lista.

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