miércoles, 18 de enero de 2017

Densetsu no Guardian Cap.3: Un día de conflictos.

(Si tienes dificultad para imaginar un personaje o deseas saber más de él/ella, aquí tienes las fichas de personaje donde puedes ver sus características físicas acompañadas de información personal, ADVERTENCIA: Si miras estas fichas puedes spolearte algunas cosas, así que léelas bajo tu propio riesgo, además próximamente veras palabras de un color peculiar en el texto, eso indica que la escena procura una melodía especifica, así que si le das click a la palabra marcada te llevara al link de la melodía en Youtube.). 





            A medida que nos acercamos a nuestro destino el humo que poco a poco va elevándose se incrementa a cada segundo, debemos apresurarnos si no queremos que muera más gente indefensa, la velocidad que llevamos es lo suficiente para matarnos si lográramos estrellarnos con algo sólido en nuestro camino así que trato de mantener el control de mis corceles para reducir su velocidad, en ese momento Lunelli agitada llama mi atención con una palabra que con solo escucharla sé que traerá problemas.

- ¿¡Qué es eso!? ¿¡Un troll!?-

Mientras terminamos de recorrer la poca distancia que nos separa de la entrada de la región puedo divisar en lo alto de los edificios la grotesca y gris cabeza de lo que parece ser un troll, por muy raro que parezca tengo el conocimiento de lo que son estas destructivas criaturas que, a pesar de ser poco inteligentes, son muy resistentes y poderosas.


- ¿¡Qué hace un troll tan lejos del norte!?-

- ¡Eso es algo que me gustaría saber! -

Un fuerte estruendo se escucha en la misma dirección donde puede verse claramente la bestia así que rápidamente deduzco que debe haber más de una, de lo que no me percato es de un ataque inminente dirigido hacia nosotros.

- ¡VANETTO CUIDADO! -

Del oscuro bosque a nuestra derecha sale rápidamente un zorgon equipado con una armadura ensangrentada y un escudo desgastado cargando con fuerza en nuestra dirección, en un fallido intento de esquivarlo cambio la dirección de mi recorrido pero el impacto es inminente, al colisionar contra la carreta está se descarrila y se vuelca hacia la derecha volviéndose añicos, haciendo que tengamos que saltar hacia el suelo rodando en cuestión de instantes, logro hacerlo por poco pero me hago daño en la espalda, al dejar de rodar intento levantarme pero inmediatamente me percato de que varios trozos de lo que fue mi carreta se dirigen hacia mí con una velocidad mortal, torpemente esquivo algunos trozos de madera rodando mi cuerpo por la tierra una y otra vez pero uno de ellos me golpea justo en la frente haciendo que choque la cabeza contra el suelo, perdiendo la consciencia en el acto…

Con un fuerte dolor en la parte posterior de mi cabeza logro recuperar la consciencia, me tomo la cabeza con la mano derecha pero no logro oír nada, me siento débil… al extremo de no poder mantenerme en pie, me tambaleo de un lugar a otro sin siquiera poder mantener los ojos abiertos lo suficiente como para poder ver algo claramente, solo veo a Lunelli levantarse del suelo rápidamente… está combatiendo contra el enemigo que nos atacó hace unos momentos… debo ayudarla… pero mi cuerpo no me responde, me acerco a un árbol cercano y me recuesto del tronco, intento usarlo de apoyo para recuperarme y veo claramente como ella sin mucho esfuerzo esquiva varios ataques del enemigo y en un movimiento rápido se coloca en su espalda usando sus brazos y le gira el cuello con una fuerza suficiente para matarlo al instante, el enemigo cae al suelo sin vida y Lunelli desenfunda su espada y corre hacia donde estoy desorientado, me habla pero no logro escuchar nada, solo escucho un insoportable chillido que con el paso de los instantes logra apaciguarse dejándome escuchar sus palabras.

- ¿¡Estas herido!?-

-Solo… me golpeé la cabeza…-

El dolor en mi cabeza persiste, pero creo que puedo mantenerme en pie nuevamente…

-Ven, no podemos quedarnos aquí, necesitamos ayudar a las personas indefensas del lugar-

Lunelli toma la delantera y entra en el pueblo, yo apenas puedo caminar poco a poco intentado agudizar mis sentidos… desenvaino mi espada y solo logro escuchar gritos y estruendos a medida que me acerco a la entrada del pueblo, al entrar finalmente me encuentro a un número elevado de zorgons con armadura que están en compañía de nada más y nada menos que dos trolls de las montañas, los cuales están atacado a los residentes del pueblo y asediando un templo cercano, Lunelli quien se había adelantado se acerca a mi rápidamente impactada de igual manera de en lo que nos acabamos de meter.

-Creo que no fue la mejor idea apresurarnos de esta manera…-

-Ya no nos queda nada más que enfrentarlos… ¿Estás preparado? -

¿Estoy preparado? Cuento con un escaso entrenamiento militar, con una espada que no puedo controlar muy bien, a punto de enfrentarme a unos enemigos temibles… creo que ya sé la respuesta…

-Si-

-Pues es hora de librar al mundo de estas alimañas-

Los enemigos se percatan de nuestra presencia y comienzan a cargar desenfrenadamente contra nosotros, levanto mi espada y comienzo a combatir con unos de los enemigos el cual porta una espada corta y un escudo mediano, apenas puedo bloquear sus ataques, aun no me recupero de ese golpe… maldición… torpemente me mantengo con vida, a este ritmo no podré aguantar mucho…

- ¡Vanetto! ¡Acércate! -

Por un momento volteo a ver a Lunelli quien está chocando espadas con otros dos enemigos, en ese momento mi enemigo abalanza su espada contra mí, pero ruedo por el suelo y salgo corriendo hacia Lunelli aún con el zorgon detrás de mí, al llegar a su lado ella clava su espada en el pecho de uno de sus adversarios y tomando el arma del mismo decapita al otro…

- ¡AL SUELO! -

Lunelli toma la espada en su mano y la lanza girando hacia mí, por reflejo dejo caer mi cuerpo al suelo y al voltearme logro ver la misma espada incrustada en la cabeza del zorgon que me perseguía, cayendo finalmente al suelo.

- ¿¡Que haces!? ¡Van a matarte si no te concentras de una buena vez! -

La miro algo asustado y su cara de determinación me hace dudar por un momento en si estoy haciendo lo correcto en querer meterme en tanto conflicto.

-Puedes hacerlo, confiamos en ti-

-Dev… me alegra escuchar tu voz… admito que estoy asustado-

Me levanto del suelo y asiento con la cabeza, recojo mi espada y reúno coraje para enfrentar a estos engendros.

-Nosotras te guiaremos, solo serena tu mente-

-Lo intentare-

Intento serenar mi mente ante tanta adrenalina, miro a Lunelli quien se nota algo preocupada.

-Hemos acabado con estos, pero los demás están atacando a los residentes, debemos hallar una forma de atraer la atención de todos para que puedan escapar…-

- ¿¡Estás hablando en serio!? ¡Eso es un suicido! -

- ¡Prefiero morir yo a que lo hagan personas inocentes! -

Su determinación es inquebrantable, ella me mira con rabia y al calmarse baja un poco su mirada… no sé en que estará pensando…

- ¡Tengo una idea, pero no te gustará! -

Eso dice levantando su mano en mi dirección.

- ¿¡Al menos podrías decírmela!? -

- ¡No! -

Lunelli susurra una serie de palabras que no logro escuchar y de su mano surge un pequeño pentagrama, el cual se dirige hacia mí, me muevo hacia atrás temiendo que sea algo dañino, pero el pentagrama se incrusta en un lugar de mi espalda… sinceramente no siento nada en los momentos posteriores.

- ¿Qué me hiciste? -

-Ya lo veras-

De repente y sin previo aviso siento como si todos y cada uno de mis huesos se estuvieran quebrando, caigo de rodillas intentando resistir el dolor…

- ¡AAAAAAGGGGHHH! ¡QUE! ¡QUE DEMONIOS ME HICISTE! -

- ¡Solo debes resistir! -

Dice ella arrodillándose a mi lado. Comienzo a sudar y a debilitarme… al punto de comenzar a ver borroso, sin embargo, noto algo peculiar sobre todo este dolor, los enemigos se están fijando en mi… no tengo mente ahora mismo para pensar en el por qué…

-DETEN… ¡DETENLO! -

Los enemigos comienzan a interesarme en mí y yo ni siquiera puedo mantenerme en pie ¿¡QUE BROMA DE MAL GUSTO ESTA!?

-Al parecer está funcionando…-

Pasan unos momentos hasta que el dolor finalmente desaparece por completo, estoy realmente molesto con esta desquiciada, sentía que iba a morir ¿¡En que estaba pensando!?, logro levantarme del suelo y tomo mi espada… pero esta vez siento algo diferente en mi cuerpo.

- ¿Te sientes mejor de alguna forma? -

-Me… siento lleno de energía, como si pudiera… hacer cualquier cosa-

Digo mirando mis manos y luego a Lunelli.

-Así que mis suposiciones eran ciertas, era un sello de potencial-

- ¿Un qué? -

-Luego te lo explicaré, ahora tenemos cosas más importantes en que fijarnos-

Sin darnos cuenta ya tenemos a los enemigos encima, a todos ellos.

-No se te ocurra morir-

-Lo mismo digo-

Uno de los trolls se abalanza contra nosotros usando su gran mazo, logro esquivarlo fácilmente corriendo hacia mi derecha donde se encuentra la entrada del templo el cual al simple vista está hecho de roca sólida, de un color pálido con muchos grabados en sus paredes y ventanas, volviendo a la acción una entrante banda de zorgons me dificulta la batalla haciendo que choque espadas con varios de ellos, nos superan cinco a uno así que debo tratar de alejarme del troll hasta que pueda librarme de…

-A tu izquierda-

Volteo a mi izquierda por reflejo y un gran mazo impacta mi pecho lanzándome por el aire, posteriormente colisiono con una de las bases de piedra del templo, ¡JODER! que golpe me acaban de dar… estoy seguro que en otras circunstancias estuviera muerto…

Me levanto nuevamente y tomo mi espada, mientras veo a la pelirroja esquivando acrobáticamente los destructivos golpes de uno de los trolls.

- ¡TOMATELO EN SERIO DE UNA JODIDA VEZ! -

Sinceramente siento como si me faltara algo, no puedo combatir bien de esta manera, aunque lo intente… hay algo que no encaja…

-Lo que te hace falta es tu corazón, todo usuario de magia de combate tiene un corazón-

- ¿¡De que hablas!?-

-El corazón de un usuario es su arma principal, también posee una forma la cual la relaciona a la 
profesión militar del usuario-

- ¡No entiendo nada de lo que dices! -

-Te lo mostraremos-

Por varios instantes pierdo el control de mi cuerpo, como si algo estuviera manipulándolo por mí, dejándome a un lado… encerrado en mi propio cuerpo. Siento como mi brazo derecho se llena de energía y comienza brotar de él en instantes, la energía es de un color azul pálido, la cual rodea mi cuerpo rápidamente y poco a poco toma forma… una forma familiar para mi… no me digas que es…

-Un escudo…-

 La energía se sintetiza en forma de un escudo octagonal de color blanco y negro hecho de un material desconocido para mí, con alas de color blanco en la parte superior las cuales se vuelven de color negro a medida que baja, con dos figuras de mujeres justo en la parte superior del mismo, finalizando con un gran cristal en medio del escudo.


-Así que este es mi corazón…-

El escudo es de tal tamaño que me protege desde el hombro hasta la pantorrilla, lo cual me ofrece una defensa bastante buena, añadiendo que no tiene peso alguno, es como si no estuviera aquí en mi brazo, ahora si me siento cómodo para el combate…

-

Así que Vanetto ha logrado invocar su corazón, supongo que ahora no debo limitarme tampoco.

-Ven aquí Bazyck-

Guardo mi espada, levanto mi brazo derecho al aire e invoco mi corazón, de un anillo en mi mano derecha de color rojo sangre con una piedra incrustada del mismo color brotan llamaradas las cuales me rodean y finalmente asumen una forma específica, un arco largo de color carmesí… es hora de pelear en serio.

            Al haber invocado mi arco puedo usar todo mi poder, comienzo a correr hacia uno de los trolls mientras este dirige su gran mazo con lentitud hacia mí, agudizo mi vista para hallar partes clave a la hora de atacar pero los constantes y numerosos ataques enemigos no dejan que pueda concentrarme lo suficiente como para hallarlas, el gran mazo del troll al chocar contra el suelo hace un gran estruendo, logro esquivarlo pero pierdo un poco el equilibrio y una flecha proveniente de uno de los ballesteros enemigos roza mi brazo derecho haciéndole un pequeño corte, poco doloroso pero este comienza a sangrar… ¡Si no consigo deshacerme de tantos zorgons no lograre derrotar a ese maldito troll!

-Diantres…-

Me levanto del suelo rápidamente y lanzo varias flechas de fuego a dos zorgons los cuales amenazan mi posición incendiándolos al primer contacto con mis flechas, las cuales posteriormente los matan. Sin embargo, no estoy en una situación favorable y debo actuar rápido… antes de poder pensar en algún movimiento escucho un grito que proviene detrás de mí.

- ¡Blind Defense! -

Volteo y es Vanetto quien al parecer ha logrado usar su primera habilidad.

-Gran-… -

Al desviar mi atención a Vanetto olvido por un instante que estoy en una batalla de vida o muerte… ¿Qué demonios me pasa? Un zorgon carga con su escudo hacia mi derribándome en el acto, caigo al suelo y eso me cabrea… ya van dos veces.

- ¡FLAMING SHOT! -

De rodillas estiro mi brazo derecho hacia mis enemigos y del izquierdo surge una flecha de fuego, es energía pura la cual instante a instante se vuelve más y más grande dando como resultado una flecha con una punta gigante de fuego, al dispararla el retroceso causado me lanza hacia atrás rodando por el suelo, la flecha en su trayecto comienza a girar rápidamente desplegando fuego hacia los lados quemando todo a su paso, impactando y atravesando a varios zorgons hasta llegar al trol… ingenuamente pensé que esto bastaría para matarlo pero la flecha solo lo hizo tambalearse… esto es tan frustrante…

-Probemos de cerca…-

Antes de levantarme volteo por un instante a mi izquierda y veo a Vanetto recibir el poderoso golpe de un Troll y apenas el golpe pudo hacer que moviese del suelo, cuando antes lo había hecho volar por los aires, miro a su rostro y no creo lo que veo…

- ¿Es en serio? -

El chico está sonriéndole al troll con una mirada desafiante, como si disfrutara combatir. Pronto lo veo comenzar a atacar a sus enemigos con un manejo de la espada y el escudo dignos de observar, una fluidez y rapidez bastante impecables mientras comienza a cortar y asesinar a sus enemigos sin piedad, al ver esto vuelvo a lo mío, comienzo nuevamente a trotar hacia el troll esquivando flechas entrantes a mi posición, el troll levanta nuevamente su mazo pero esta vez en pleno movimiento disparo dos flechas hacia su pierna izquierda haciendo que caiga de rodillas en la misma, dándome una pequeña pero clara oportunidad de abatirlo, aumento mi velocidad y subo por su brazo izquierdo con destino a su hombro, al llegar ahí salto y en el aire apunto una potente flecha justo hacia su cuello para terminar con su asquerosa vida, sin embargo y de forma imprevista logro sentir un proyectil acercándose hacia mí, en cuestión de instantes y por efecto de reflejo aligero mi cuerpo y lo dejo caer libremente, sorprendida y en cámara lenta veo pasar una flecha justo en frente de mi… si no calculo mal iba justo a mi cabeza… luego todo vuelve a transcurrir normalmente y caigo por tercera vez al suelo hoy… esto se está volviendo rutinario…

- ¡YA ESTOY HARTA! -

Tirada en el suelo grito de la rabia y veo como un enemigo corre hacia mí con un hacha a dos manos alzándola justamente para matarme, rápidamente empuño mi arco y le disparo una flecha de fuego a la garganta haciendo que caiga calcinado, intento levantarme, pero siento como algo gigante me sujeta, al darme cuenta el troll me ha tomado con sus grandes manos y comienza a rugirme… trato de zafarme, pero no puedo moverme y por el dolor que comienzo a sentir mi arco se desvanece…  el troll comienza a apretarme poco a poco… el dolor es insoportable… ¡AGH! ¡MALDICION!

-

Ya con varios zorgons abatidos por el filo de mi espada estoy libre para combatir al troll, este con una gran fuerza lanza un golpe vertical hacia mí con sus manos limpias, levanto mi escudo y flexiono mis piernas para recibir el golpe, al colisionar siento como me hundo un poco en el suelo, estas bestias sí que son fuertes… de pronto escucho un grito de dolor.

- ¡AAAAAAAAAHHHHHHHHH! -

- ¿Qué rayos? -

Miro delante de mí y veo a Lunelli atrapada en las manos del otro troll, está siendo apretada con gran fuerza, me desespero rápidamente al verla sufrir, si no hago algo le romperán los huesos y posteriormente morirá, dejo caer mi escudo hacia la izquierda haciendo que el brazo del troll caiga al suelo y corro rápidamente hacia Lunelli, encuentro a dos zorgons en mi camino corriendo hacia mí y derribo a uno con mi escudo quitándolo de mi camino y bloqueo con mi espada un ataque del otro gritándole a Lunelli desesperado.

- ¡RESISTE LUNELLI! -

Usando el filo de la parte posterior de mi escudo golpeo con fuerza tres veces a mi adversario en su casco causando las suficientes contusiones para desmayarlo y retomo mi carrera hacia Lunelli, al llegar a su posición flexiono mis rodillas y doy un gran salto hacia el brazo derecho del troll.

- ¡DESVANECE EL ESCUDO DEV! -

El escudo se desvanece y empuño la espada con las dos manos en pleno vuelo, con gran fuerza doy un corte vertical al brazo derecho del troll cortándolo sin más el cual cae lejos de nosotros, el troll chorreando sangre por su brazo suelta a Lunelli por el dolor quien cae en el suelo tosiendo, yo caigo al suelo rodando, me levanto y corro hacia Lunelli para ayudarla a levantarse.

- ¿Estas bien? -

Ella me mira agitada y exaltada, asiente con la cabeza y vuelvo a sintetizar mi escudo, esto aún no acaba.

-Rápido, levántate-

Entierro mi espada en el suelo y le extiendo mi mano mientras los enemigos restantes se agrupan a nuestro alrededor, ella la toma y se levanta.

-Gracias…-

-Agradéceme luego si es que salimos con vida-

Ella se estira un poco para relajar sus extremidades, nos colocamos espalda con espalda y me doy cuenta de que los residentes están escapando libremente… hasta los del templo, al parecer la estrategia de Lunelli está teniendo sus resultados.

-Al parecer tuviste una buena idea…-

Le digo un poco agitado… tengo que admitir que esto es agotador. Lunelli no me responde, pero volteo por un momento y logro notar una pequeña sonrisa en su rostro, demostrando felicidad ante la situación, luego la seriedad vuelve a su cara al notar que tenemos alrededor de doce enemigos rodeándonos… doce vidas que quitar para poder terminar con esto.

-Ahí vienen-

El troll al cual le corte el brazo ruge y toma una carreta arrojándola hacia nosotros, Lunelli la esquiva dando una vuelta acrobática en el suelo usando sus manos y yo coloco mi escudo delante de mí para protegerme y me arrodillo, la carreta impacta contra mi escudo y se despedaza al chocar con él, esto es gracias a mi habilidad llamada “Blind defense” la cual me permite poseer una fuerza y resistencia inhumanas en la parte derecha de mi cuerpo, es decir, el brazo, torso, y la pierna derecha de mi cuerpo; me levanto y observo las partes de la carreta por todos lados mientras el mismo troll si brazo y seis zorgons se acercan hacia mi…

-

Mientras Vanetto se enfrenta a la mitad de los enemigos yo intento esquivar los constantes ataques del troll y a los ballesteros que ya me tienen bastante harta con su importunidad, así que debo centrarme en acabar con ellos, primero que nada.

Esquivo un ataque del troll y escapando por la derecha de su posición comienzo a correr, en ese momento miro lo que es o era una taberna, una idea viene a mi mente… una bastante descabellada, y uso varios soportes de madera destrozados en el suelo para lograr llegar al techo de la taberna, con un troll detrás de mi destrozando todo a su paso, salto de un soporte al otro mientras me agacho contantemente para esquivar ataques a distancia. De esa forma al llegar finalmente al techo de la taberna volteo por un momento hacia atrás y rugiendo el troll toma uno de los soportes de madera y comienza a usarlo como arma contra mi destrozando el edificio en el que me encuentro, comienzo a correr nuevamente hasta el final del techo de la taberna sabiendo que si me detengo seré derribada por algún golpe del troll detrás de mí, antes de que se me acabe el techo me inclino hacia delante colocando mis manos sobre el techo y poniendo todo el peso sobre ellas, de manera de que usando la inercia de mi carrera pueda quedar boca abajo, logrando esto flexiono mis codos y concentro mi energía en las palmas de mis manos para tomar suficiente impulso y con fuerza logro tomar vuelo recuperando mi postura de ataque en pleno vuelo, en esos instantes sereno mi mente y logro divisar a todos los ballesteros enemigos, ya localizados hago uso de dos de mis mejores habilidades para derrotarlos de un vez por todas.

- ¡Accurate Eyes! ¡Calcining trackers! -

Al usar estas habilidades mi vista mejora al grado de poder ver todo a una distancia considerablemente cerca y poder fijar mis objetivos, acompañado de una habilidad que vuelve mis flechas saetas rastreadoras. Dicho esto, disparo cuatro flechas a cuatro objetivos fijados, esto consume mucha de mi energía, pero de esta manera podré librarme de esta peste, caigo al suelo rodando para evitar daños físicos y al levantarme veo a los cuatro enemigos caer sin vida con un gran hueco en su cráneo, sin duda esta es una de mis mejores combinaciones.

- ¡Bien hecho Lu! -

 -

Veo que Lunelli ha acabado con la mayoría de sus adversarios, algo que me alegra bastante, ya que ahora solo quedamos dos contra dos, por mi parte estoy bastante agotado pero tengo algo controlado a mi enemigo y creo que es hora de acabarlo, con mi escudo estoy bloqueando y desviando los fuertes golpes del troll que está usando sus manos limpias, hasta que llega un momento donde une sus dos manos, ese golpe sí que no podre desviarlo o bloquearlo así que logro ver una oportunidad de ataque, corro rápidamente hacia sus piernas y me deslizo bajo ellas cortando con mi espada su pierna derecha, al hacer esto la gran bestia cae de rodillas de dolor, yo sin perder ni un momento me levanto y estando detrás de él tomo impulso y dando un salto hacia su espalda, desvanezco mi escudo y usando mis dos manos entierro mi espada en el cráneo del enemigo, así de esta manera acabando con su vida. El troll se desploma y yo con un salto logro llegar al suelo sin problemas. Guardo a Dev y volteo a ver cómo le está yendo a Lunelli, quien al parecer tiene bajo control la situación, disparando varias flechas a la cabeza de su adversario ya bastante malherido, haciendo que se tambalee hacia ella… creo que ya está por derrotarlo.

-Por lo visto está chica posee excelentes habilidades de combate-

-Por algo es una estudiante de la orden de guardianes… o eso dice-

Noto como ella flexiona sus piernas y apunta hacia el troll con su arco flameante reuniendo toda su energía en una flecha, el troll comienza a desplomarse hacia ella y antes de caerle encima ella deja salir el potente proyectil de fuego el cual al colisionar con el troll lo hace volar por los aires y finalmente caer en los escombros de la taberna que alguna vez destruyó. Me acerco a Lunelli y ella se nota sumamente agotada, al parecer ese último ataque agotó la mayoría de su energía.

- ¿Te encuentras bien Lunelli? -

-Creo… que si-

La tomo del brazo derecho para ayudarla a levantarse, es la primera vez que la toco sin que me objete algo, se siente realmente muy extraño…

-Estuvo dura esta batalla, pero lo importante es que los residentes pudieron escapar a salvo-

Mientras ella dice eso yo miro a nuestro alrededor y observo todo el desastre que ha ocasionado el ataque de los zorgons.

-Bueno… la mayoría de ellos…-

-Dejando de lado eso… estuviste brillante, debo admitirlo-

Que yo esté recibiendo un halago de alguien como Lunelli supone algo increíble para mi… quien hoy en la mañana no podía manejar bien una espada.

-Ehhh… gracias… supongo-

Volteo a verla y me da una leve sonrisa de aprobación, eso me hace sentir muy bien… pero en instantes su expresión cambia a una de preocupación.

-Debemos irnos ahora…-

- ¿Por qué? -

Un poco agitada y tomando su brazo derecho señala hacia la dirección contraria a la que estoy viendo, así que volteo y en la lejanía logro divisar algo que me eriza la piel, una horda de bestias más grande que la anterior se acerca a nuestra posición, pero está vez están acompañadas de una especie de bestias voladoras las cuales desconozco.

-Dev… ¿que son esas cosas en el cielo? -

-Esas son drutras…-

- ¿Y qué demonios es una drutra? -

-Primero no seas altanero… las drutras son bestias voladoras del tamaño de un elefante que pueden alcanzar grandes velocidades en picada en el momento que atacan, se les puede identificar fácilmente ya que emiten un sonido escalofriante e insoportable cuando aúllan. Su fisiología es parecida a la de un murciélago y poseen un caparazón muy resistente a las armas punzantes de color gris, y pueden atacar tanto en el día como en la noche-

-Oh diablos-

Miro a Lunelli nuevamente y concuerdo con ella.

-Vámonos de aquí… ¿Pero a dónde? -

-Debemos ir hacia el norte, allí yace un puesto de avanzada del reino donde hay un portal místico, usando ese portal llegaremos a las tierras cercanas al reino de Erenor-

-Vale, pero… ¿puedes correr? -

-Si te soy sincera no creo que pueda… estoy demasiado agotada… usé más energía de la que debí en ese último ataque-

Pienso por un momento y solo se me ocurre una manera para lograr llegar a el puesto de avanzada juntos.

-Tengo una idea…-

- ¿Cuál? -

Me coloco delante de ella y me agacho.

-Móntate en mi espalda, te llevaré de esa manera-

Lunelli se molesta al instante.

-Tienes que estar bromeando…-

-No lo estoy, solo escúchalos-

Ya podíamos escuchar los rugidos y aullidos de los enemigos, sobre todo los aullidos de estas criaturas llamadas “Drutras” que son bastante desagradables… Lunelli suspira y cierra sus ojos por un momento.

-*Suspiro* Ehh… está bien, pero si le cuentas a alguien de esto olvídate de tu oportunidad de entrar a la orden-

-Entendido capitana-

- ¡Deja de decirme capitana! -

Ella se monta en mi espalda y la sujeto de sus piernas las cuales están heridas con cortadas y raspones, ella por su parte coloca sus brazos en mi pecho para sujetarse así que comienzo a trotar hacia nuestro destino.

-Sujétate lo mejor que puedas para reducir el rebote-

-Es más fácil… decirlo que… hacerlo-

Mientras sigo el recorrido dejo el pueblo y entro a un camino rodeado por montañas rocosas, siento como el enemigo nos pisa los talones con cada momento… ¡debo apresurarme!

-Sabemos que estas algo agotado, pero creemos que esto puede servirte-

- ¿¡De qué hablas!?-

- ¿Perdón? -

Oh… creo que he metido la pata…

- ¡Serás idiota! -

-Perdón… es que tengo mucha tensión y estoy cansado maldición-

Trato de evadir el tema… pues nadie puede saber sobre Dev.

- ¡Luego te explico! -

-Como… gustes solo… apresúrate-

- ¡Oye! ¡no eres tú la que está llevando un peso encima! -

- ¿Estas insinuando que soy… pesada? -

Siento un aura asesina detrás de mi… no puedo creer que caigamos en conversaciones así en un momento como este…

-No, pero tampoco puedes decirme que no pesas nada… sería ridículo-

-Pues está fue tu idea no mía…-

Que orgullosa.

-Dev ¿de qué hablabas? -

Pregunto mientras logro salir del camino a un lugar abierto, en la lejanía logro ver el puesto de avanzada en unas ruinas bastante lejanas, también diviso un pelotón de soldados con una armadura grotesca con los mismos colores que la de Lunelli, blanco rojo y dorado; acompañada de su respectivo casco.

-Es una habilidad que te servirá en este momento-

- ¿Y qué esperas para activarla? -

- ¡Shining path! -

Siento como mis piernas se fortalecen de manera excesiva, siento que puedo correr justo…

- ¡Los tenemos detrás! ¡Corre Vanetto! -

-Demonios-

Comienzo a correr con todas mis fuerzas sujetando a Lunelli fuertemente, al mismo tiempo veo como el pelotón liderado por un sujeto de cabello lacio rubio de ojos azules con una armadura parecida a la de los soldados, pero con una dimensión distinta, pues posee unas botas acorazadas, acompañadas de unas grebas gigantes que se extienden desde sus talones hasta su entrepierna, una rasgada falda de color carmesí la cual solo se despliega por el frente de su armadura y por detrás… con un emblema de metal rodado con forma de águila, una pechera acorazada gigante con hombreras de la misma dimensión, guantes y mitones acorazados los cuales se extienden por todo su brazo, finalizando con un casco hecho a la medida con una visera bastante pequeña, la cual apareció de un momento a otro… como si la hubiera invocado o sintetizado, tal como hice con mi escudo; todas estas partes hechas de un brillante acero blanco con destalles en dorado. El sujeto porta tres espadas las cuales son dos simples en sus manos y una a dos manos en su espalda el cual se acerca cada vez mas de igual manera.

- ¿Quiénes son esos? -

-Ellos son… caballeros de Erenor-

Así que son caballeros, supongo que están aquí por los disturbios ocasionados por los zorgons. Luego de correr por un rato logro llegar a la posición del pelotón el cual está haciendo un muro de escudos y lanzas y justo detrás hay un pelotón de arqueros preparados para la batalla, liderados por el sujeto rubio que tiene un aspecto particular.

- ¡Abran paso a los heridos! -

El sujeto habla y los soldados abren un pequeño camino apartando sus escudos para que podamos pasar, mientras lo hacemos el líder nos mira detenidamente y me detiene por el brazo.

- ¿Qué ocurre? -

- ¿Princesa? ¿Es usted? -

¿Princesa? Me quedo expectante ante esa peculiar pregunta, pues es lo más inesperado del mundo. Lunelli quien está recostada de mi espalda hace un esfuerzo para ver al sujeto.

-Si… Beimen ¿no? -

Así que su nombre es Beimen, algo en este sujeto me parece raro… es parecido a un humano pero algo me dice que no lo es.

- ¡Gracias a la diosa que se encuentra bien! ¡Luego discutiremos la situación! ¡Por favor póngase a salvo! -

Siguiendo las órdenes de Beimen sigo mi camino hacia las ruinas que es el único lugar “Seguro” que logro divisar en las cercanías.

-Oye Dev… ¿Qué es ese tal Beimen? -

- ¿A qué te refieres? -

-A que hay algo en el que es diferente… no logro descifrar que es-

-Ohh... te refieres a eso… él es un elfo-

- ¿Un elfo? -

Termino de llegar a la entrada de las ruinas donde me reciben dos guardias con la misma armadura de los soldados solo que estos portan alabardas, entro en la desgastada y destruida estructura y me doy cuenta inmediatamente que esto era una torre de guerra, quien sabe por qué esté en ruinas, coloco a Lunelli en lo que parece una camilla, reviso su estado físico y me fijo que hay varias personas de aquel pueblo que salvamos mientras continuo mi conversación con Dev.

- ¿Un elfo dijiste? ¿Qué son los elfos? -

-A ver… los elfos son una raza mística muy reservada la cual migró a Egea en el comienzo de la segunda edad, son un pueblo muy reservado pero poderoso, poseen muchos conocimientos en la magia, aunque rara vez se les ve involucrados en conflictos o en diálogos con otras razas, por ende, es muy raro ver a un elfo en tierras extranjeras. Los elfos son seres llenos de belleza y sabiduría, capaces de vivir milenios… y son los únicos en Egea capaces de montar Grifos-

-Así que son muy pocos los que son vistos… dijiste grifos… eso es bastante intrigante… continuaremos luego con esta conversación-

-Como gustes-

Miro la herida en el brazo derecho de Lunelli y veo que está sangrando poco, pero lo está haciendo… eso es algo que me preocupa así que rompo un pongo de la manga derecha de mi camisa y comienzo a enrollarla en su corte para hacer una venda, luego la apretó para hacer presión… de esta forma poder detener el leve sangrado, al hacerlo Lunelli suelta un pequeño gemido de dolor.

-Calma, con eso estarás bien por ahora-

Ella se coloca el otro brazo sobre la frente y su cara se ruboriza un poco.

-Es vergonzoso todo lo que has hecho por mi… pero… gracias…-

Eso me da un poco de gracia así que sonrió, pero luego algo llama mi atención.

- ¡Arqueros! -

Me levanto y vuelvo a la entrada donde presencio como los arqueros sueltan una pequeña lluvia de flechas la cual comienza a hacer estragos en las bestias voladoras y posteriormente a las terrestres… ocasionando unas cuantas bajas a la horda enemiga, los arqueros siguen disparando mientras la infantería hace una doble fila de escudos, la primera se agacha inclinando su escudo hacia atrás y la segundo coloca su escudo encima del anterior para hacer una especie de rampa, todo esto dejando por delante sus lanzas… la tercera y cuarta fila de soldados junto a los arqueros se hacen hacia atrás dejando un gran espacio de terreno libre.


- ¿Qué están haciendo? -

Pienso en voz alta y uno de los guardias con alabarda me escucha y responde.

-Eso es una estrategia militar-

- Hmmm… estrategias militares -

Los primeros zorgons en colisionar con el muro inclinado de escudos simplemente pasa por el muro y cae en el terreno libre donde varios arqueros los liquidan fácilmente, por otro lado, ese tal Beimen desenfunda sus dos espadas las cuales son diferentes y tienen un color blanco característico. Comienza a empalar y cortar a cada enemigo que se cruza en su camino, haciendo que nadie pase el muro de escudos el cual vuelve a su posición original y comienza a retroceder lentamente, los arqueros se concentran en las pocas drutras restantes en los aires y el rubio elfo se detiene al mirar a varios trolls acercarse rápidamente, así que se echa para atrás tomando impulso y corre rápidamente durante unos momentos para finalmente dar un gran… esperen… ese salto es impensable, salta tan alto que parece como si estuviera flotando en el aire, levanta sus espadas blancas y al hacer contacto una con la otra surge una pequeña chispa dorada la cual aumenta su tamaño con cada momento que pasa.

-Impresionante…-

-Ese es nuestro comandante Beimen, uno de los guardianes más poderosos-

- ¿Es un guardián? -

-Como escuchaste niño…-

Sin darme cuenta el sujeto separa sus armas y las sujeta de forma invertida como si fueses dagas, allí es cuando comienza a descender con una rapidez tremenda mientras recita unas palabras gritando.

- ¡LIGHTNING FALL! –

Al caer al suelo incrusta sus espadas en el suelo y todo el terreno delante de él se desbarata en una destrucción masiva la cual arrasa con las bestias restantes haciéndolas explotar en sangre… es algo desagradable de ver, pero a la vez es sorprendente, sinceramente no sé cómo responder a esto.

-Que no te sorprenda… hay muchos más fuertes que él-

            Los soldados gritan de euforia al ver a su enemigo ser derrotado, Beimen enfunda sus espadas y regresa caminando a la seguridad de su pelotón.

-Abandonen formación-

            Los soldados abandonan la formación del muro de escudos y se relajan, siguen a su comandante quien pronto llegará a nuestra posición, yo por otra parte me acerco a Lunelli y me siento a su lado esperando la llegada de Beimen.

- ¿Cómo te sientes? -

-Mejor supongo… he recuperado algo de energía al descansar un rato-

-Me alegra… por alguna razón yo estoy agotado, pero no al grado de no poder moverme…-

            Lunelli se levanta con las fuerzas que tiene y me da una pequeña lección.

-Eso se debe a que tú usas la energía de una manera distinta a la mía, por esa razón no sufrimos el mismo nivel de desgaste-

-Hmmmm, supongo que es cierto… las pocas habilidades que he usado son para fortalecer mi cuerpo…-

-Exacto, en cambio yo lo he hecho para dañar a mis enemigos… una habilidad que se base en hacer daño siempre consumirá más energía que una que solo mejora tus aptitudes mágicas o físicas-

-Es bueno saber algo así, gracias por tomarte la molestia de explicarlo-

-Descuida… pronto aprenderás todo sobre la magia y sobre ser una guardián-

            En ese momento Beimen llega a donde estamos sentados y se inclina hacia Lunelli, ella muestra un poco de incomodidad y la demuestra en un santiamén.

-Beimen… ¿Cuántas veces te he dicho que no debes inclinarte ante mí? -

-Pero su majestad…-

-Por favor…-

-Está bien…-

            Beimen se levanta y cruza sus brazos comenzando a hablar.

-Discúlpeme si la incomodo con esto, pero… ¿Dónde está el resto de su pelotón? -

            Ella cierra sus ojos y baja su rostro… yo trato de agregar algo a la conversación.

-Ellos… lamentablemente fallecieron días atrás…-

            Esta noticia afecta un poco a Beimen quien se sorprende.

-Oh… mis disculpas por preguntar…-

-Descuida, tarde o temprano alguien debía decirlo…-

            Al decir eso todos nos quedamos en silencio unos momentos, luego Lunelli toma la iniciativa.

-Beimen…-

-Dígame, su majestad-

- ¿Dónde está la primera mitad de mi pelotón que envié hace unos días a este portal? -

-Ah ellos… por suerte llegaron todos a salvo… justo ahora están en Erenor, yo estoy aquí debido a que varios guardias notaron humo y escucharon estruendos en la lejanía así que sugirieron enviar un pelotón a investigar, pero nunca pensamos que fuera un ataque zorgon…-

            Las palabras de Beimen tranquilizan a Lunelli quien había comenzado a preocuparse en serio.

-Perdone mi falta de modales… ¿El joven que la acompaña quién es? -

-Ah… él es…-

-Soy Vanetto comandante… es un gusto conocerlo…-

- ¿Vanetto? ¿Solo Vanetto? -

-Sí, no tengo apellido…-

-Vaya… esto es un poco inusual… pero aun así al ser un acompañante de la princesa supongo que eres alguien confiable… el placer es mío…-

            Dice Beimen haciendo una pequeña reverencia.

-Vanetto es el único aparte de mí que sobrevivió a la emboscada que sufrimos días atrás, lo encontramos trabajando para Jekam Karoshi…-

-Hmmmm-

            Beimen muestra una expresión de leve molestia al escuchar el nombre de Karoshi.

-Pero luego de varios sucesos se unió a mí y me salvo la vida… así que estaré eternamente agradecida con él por eso…-

            Lunelli me mira y no sé cómo reaccionar a eso, es algo nuevo para mí todo esto.

-Agradecemos la ayuda para con nuestra princesa joven Vanetto-

-Ehh… no fue nada comandante-

-Ah… se me olvidaba, este chico es un usuario de magia… y creo que sería un excepcional candidato para la orden-

- ¿En serio? -

-Sí, luego lo veras por ti mismo-

            Beimen suspira de alivio, aunque me pregunto por qué.

-Y yo que pensaba que nos estábamos quedando con pocos reclutas-

-Dime… ¿Cómo está la situación en el reino? -

-Bueno, todo está en calma por lo momentos… creo que el último ataque a las murallas fue semanas antes a que partieras en tu misión-

Espera… si Lunelli es una princesa… entonces su padre es el rey…

-Hey Lunelli, ¿Cómo es eso que eres una princesa? -

- ¿No te lo dije? Creo recordar que dije que era la hija de Julean Springwerd…-

-Nunca dijiste nada de ser una princesa…-

-Pero recuerdo bien cuando leí el decreto del rey… dije su nombre… ¿No lo recuerdas? -

-Espera… creo que no presté atención a eso… discúlpame…-

-Serás tonto…-

            Con una risa forzada intento ocultar mi vergüenza, pues no entiendo como deje pasar algo así… algo tan obvio.

-En fin, creo que debemos irnos de aquí, los alrededores son peligrosos para ustedes en estos momentos… pues no tengo la certeza de que no haya más hordas enemigas rondando por aquí-

-Tienes razón… necesitamos llegar a Erenor-

            Beimen nos deja y se acerca al cabo de su pelotón indicándole la retirada.

-Mantengan los ojos abiertos, tenemos que dejar este lugar por completo por los momentos… luego de que los ciudadanos restantes pasen el portal retiren el cristal catalizador y pasen el portal, de esa manera nadie podrá seguirnos-

            El cabo asiente ante las órdenes del elfo y comienza dirigir al pelotón, Beimen se acerca a nosotros y nos indica por donde debemos ir.

-Vengan por acá por favor-

            Lunelli tiene dificultades para levantarse así que la ayudo un poco.

-Poco a poco capitana-

-Deja de decirme capitana… es molesto-

-Está bien, Lunelli-

            Nos acercamos al portal místico y este emana una brillante luz azul que por momento me sega, froto mis ojos para acostumbrarme al resplandor, observo como poco a poco persona por persona pasa por el portal incluido Beimen… ya que es bastante angosto… la incertidumbre de saber que hay más allá me consume lentamente.

-Vamos Vanetto, es nuestro turno-

- ¿Segura? -

-Espera… no me digas que tienes miedo…-

- ¿Yo? ¡No para nada! -

Lunelli suelta una pequeña carcajada… eso hace que me incomode un poco.

-Descuida… no te pasará nada malo-

-Vale… confiare en tu palabra-

            Juntos pasamos el portal dejando aquellas ruinas detrás y en un abrir y cerrar de ojos estamos en un lugar distinto, siento un pequeño escalofrió recorrer mi cuerpo… no sé si sea el efecto del portal. Estamos en lo que es un camino boscoso, donde hay varios corceles, acompañados por Beimen quien espera nuestra llegada.

-Eso se sintió raro…-

-Siempre ocurre cuando pasas un portal místico por primera vez-

            Espabilo y acompaño a Lunelli hasta donde se encuentra Beimen.

-Bueno, aquí están preparados dos corceles para ustedes… los escoltaré personalmente al reino…-

-Gracias comandante…-

            Beimen asiente y se monta en su corcel, yo ayudo a Lunelli a subir al suyo y posteriormente subo al mío…

-Pues en marcha…-

            Lunelli y Beimen toman la delantera del recorrido y yo los sigo detrás admirando el hermoso y anonadante paisaje frente a mí, admiro las grandes montañas en la lejanía y lo que parecen unas grandes murallas… pero mi atención la atrae una conversación que se lleva a cabo más adelante.

-Así que el señor feudal fue asesinado…-

-Sí, tratamos de arrestarlo por las buenas, pero se resistió así que tuvimos que usar la fuerza-

-Es lamentable…-

-Aunque creo que en el fondo merecía la muerte que tuvo… esclavizar personas de esa manera es un delito que se paga con la horca-

-Sí, pero tampoco podemos ser tan barbaros, debemos reconocer siempre los derechos de todas y cada una de las personas-

            Lunelli se agita un poco antes las palabras de Beimen quien esta sereno y vigilante del entorno.

- ¡Lo sé! ¡Pero ese sujeto no reconoció los derechos de esas pobres personas! -

            Ella termina alterándose hasta que se da cuenta de que está cayendo en la ira así que suspira para calmarse un poco.

-Lo siento…-

-Descuide princesa… yo me siento de igual manera que usted respecto a eso… es solo que debo mantener la compostura ante este tipo de cosas… ya sabe… los gajes del oficio hahaha…-

- ¿Y mi padre? ¿Cómo está él? -

-Bueno… el rey ha estado muy preocupado por su bienestar estos últimos días… casi al punto de enviar grupos de rescate en su búsqueda…-

-Vaya… no pensé que me apreciara tanto…-

            Lunelli dice eso ultimo con un tono sarcástico… al parecer no se lleva bien con su padre.

- ¿Por qué lo dice? -

-No lo entenderías Beimen… mejor centrémonos en el camino… ya estamos cerca de casa-

-Tiene toda la razón-

            Ambos guardan silencio el resto del viaje y finalmente logramos llegar a las cercanías del gran reino de Erenor, debo admitir que es más de lo que jamás pude imaginar… una gigantesca muralla que se desprende a lo largo de los pies de una gran montaña con tres grandes torres, dos en los extremos y una justo por encima de la gran entrada de acero solido…

-Así que esta es el gran reino de Erenor…-

-Si… el famoso reino anti-dragones-

- ¿Anti-dragones? -

-Y no solo eso… solo espera a que pases sus puertas-

            Mientras nos acercamos me entusiasmo como un niño esperando ver el interior de uno de los reinos más grandes y magníficos según las leyendas de antaño…


Continuará…


''Are you ready for this adventure?'' - RogSeries

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